La escanda ocupa uno de los lugares más singulares de ese recorrido. Su paja mantiene una luminosidad y una textura estrechamente vinculadas a su procedencia. Junto a Objet Particulier, Lafuente traslada al vestido la marquetería de paja, una técnica históricamente asociada a la decoración y la arquitectura interior. El gesto modifica la escala y también su función: aquello que habitualmente permanece inmóvil sobre una superficie se adapta ahora al cuerpo y debe responder a sus desplazamientos. La colaboración culmina en un vestido realizado con paja de escanda, presentado por la firma como el primero de estas características, mientras el mismo material reaparece mediante apliques en otras piezas de la colección.
Ese ejercicio de investigación no convierte ‘IMPRONTA’ en una sucesión de experimentos aislados. La colección se plantea como un guardarropa amplio en el que materiales de comportamientos muy distintos permiten construir siluetas más rígidas o introducir ligereza y movimiento. El denim convive así con el bambú, el tul y un ganchillo artesanal que incorpora relieve y presencia física. La propuesta comprende vestidos, pantalones, abrigos, capas, chaquetas, conjuntos, blusas y bolsos, una diversidad tipológica que permite que la identidad de la diseñadora se desplace entre registros diferentes sin abandonar una atención constante a la materia.
La investigación textil amplía ese vocabulario. Lafuente incorpora PYRATEX® BAMBOO, elaborado con fibras regenerativas de origen natural, junto con tejidos TENCEL™ de Textil Santanderina con certificación PEFC. Tul, encaje, bambú, lino y algodón completan un repertorio en el que ligereza, respiración, estructura y caída intervienen en la definición de cada silueta. La elección de materiales, los procesos de producción y el trabajo en series limitadas introducen además una reflexión concreta sobre cómo integrar criterios de sostenibilidad dentro de la práctica cotidiana de una firma.
También el color parece proceder de una observación directa del paisaje. Trigo, miel, hueso, verde bambú, arcilla y negro tinta conviven con rosados, marrones, rojos y granates, mientras determinados tonos fríos irrumpen como puntos de luz. La gama establece así una continuidad entre la referencia terrestre de la escanda y una colección que no renuncia a contrastes de mayor intensidad.
El trabajo artesanal adquiere además diferentes acentos. Nana Golmar desarrolla una sombrerería de piezas moldeadas y teñidas a mano que prolonga las siluetas y altera sus proporciones. Las Arte-sanas de Madrid, bajo la dirección creativa de María Lafuente, construyen flor a flor elementos de ganchillo donde la práctica manual deja de ser un mero acabado para intervenir directamente en el volumen. El calzado artesanal de defloresyfloreros completa los looks desde una lógica semejante, atendiendo a la selección de materiales, la construcción y los acabados.
Detrás de esa suma de colaboraciones aparece uno de los argumentos menos visibles de ‘IMPRONTA’: la permanencia de una estructura de producción vinculada a España. Durante dos décadas, María Lafuente ha trabajado mediante una red formada por producción propia, talleres de confección, artesanas y empresas textiles. En un sector condicionado durante años por la deslocalización, la firma ha mantenido un modelo basado en series limitadas y en la convivencia entre creatividad, tiempos de elaboración, costes y plazos.
Más de cuarenta colecciones permiten observar esa trayectoria como un archivo en movimiento. Siluetas, materiales y colaboraciones anteriores continúan reapareciendo en el trabajo actual sin quedar detenidos como piezas de museo. El atelier funciona, en ese sentido, como espacio donde ‘IMPRONTA’ convive con una selección del archivo de la firma y donde determinadas piezas pueden estudiarse también desde sus posibilidades de personalización. El acceso a estas presentaciones profesionales se organiza previa concertación.
Desde hace una década, ese proceso cuenta también con Floriana Mariscotti, responsable de SMART 5D, cuya aportación estratégica acompaña las decisiones de desarrollo de la firma. La denominada «arquitectura cultural» del proyecto introduce así una dimensión menos visible que la pasarela, vinculada a la continuidad y al crecimiento de una identidad creativa construida durante veinte años.
La presentación madrileña llevó esa voluntad de cruce entre disciplinas más allá de la ropa. ‘IMPRONTA’ se articuló como desfile-performance con música en directo de Parexa Gaita y Tambor, perteneciente a la Banda de Gaitas La Reina del Truébano. La presencia de la gaita asturiana prolongó el vínculo con el territorio de procedencia de la escanda y conectó materia, sonido y movimiento dentro de un espacio dedicado a la memoria de Madrid.
La dirección creativa de maquillaje y peluquería de Úrsula García Lafuente trasladó el universo de la colección a la piel y al cabello mediante una investigación sobre textura, volumen y luz, mientras los equipos de Madrid es Moda asumieron su realización. La propuesta se extendió además hacia la imagen mediante un fashion film dirigido y fotografiado por Yke O’hara, con banda sonora original de Álvaro Zeidán y la participación de Modelia en la creación y desarrollo de imágenes.
La estructura creativa se completa con Clara del Río en atrezo y decoración, StreetBox en logística y una red de investigación material y artesanal en la que participan Objet Particulier, PYRATEX®, TENCEL™ y Textil Santanderina, Nana Golmar, Las Arte-sanas de Madrid y Jeanologia.
Después de veinte años y más de cuarenta colecciones, ‘IMPRONTA’ evita plantear el aniversario como una mirada complaciente hacia atrás. Su sentido aparece precisamente en la continuidad entre memoria y transformación. La escanda que abandona el campo para instalarse sobre un vestido, el ganchillo que adquiere volumen arquitectónico o un archivo que vuelve a intervenir sobre el presente responden a una misma idea: una identidad creativa no permanece porque se repita, sino porque conserva suficiente coherencia para seguir modificándose.
«Materia, oficio, movimiento», el lema elegido para acompañar la colección, condensa también algo de esos veinte años. La huella no reside únicamente en la prenda terminada. Permanece en los materiales, en los saberes que sobreviven gracias a quienes los practican y en esa red de manos que, antes de que la moda llegue a la pasarela, ya ha escrito silenciosamente buena parte de su historia.
Acerca de la foto de portada: Modelo Sofia Mashanova. Foto: Yke O’hara. Maquillaje y peluquería: Úrsula García Lafuente. Tocado: Nana Golmar. Agencia: Six Models.









