Bambú Melilla está empadronado en esta ciudad que destaca por sus contrastes arquitectónicos, marcados por las tendencias art decó y racionalistas de principios del Siglo XX que construyen el relato estético de su recoleto ensanche. En Melilla la Vieja, podemos perdernos en sus intrincadas calles que evocan un estilo medieval póstumo y desde ahí divisar las calas y playas que rodean el perímetro de una de las ciudades más sorprendentes del Mediterráneo.
Bambú Melilla, un oasis de vanguardia gastronómica que funde tradición y modernidad.
En una de las playas más populares y cargadas de recuerdos de Melilla encontramos el restaurante-chiringuito Bambú, donde la tradición y la modernidad se fusionan en cada uno de los platos que salen de su cocina. Decorado con un estilo que evoca la pluralidad de la esencia de la ciudad, Bambú Melilla apuesta por exhibir un colorido que contrasta con la arena dorada y el mar turquesa, que completan el entorno de este espacio gastronómico, referente en la ciudad autónoma norteafricana de Melilla.
Pescados, mariscos, paellas de todos los estilos, guisos típicos de Melilla, y especialidades de producción de Bambú, en los que este restaurante constata su compromiso con la innovación, son las bases de las propuestas de la gastronomía que este sorprendente lugar ofrece.
SU PRIVILEGIADA UBICACIÓN.
Bambú Melilla está situado muy cerca del centro de la ciudad. Al final del Paseo Marítimo de la ciudad africana, y muy cerca de la frontera con el vecino país, Marruecos. Bambú Melilla es, sin duda una parada imprescindible para todos aquellos viajeros y residente, que a su paso por la ciudad deseen degustar lo mejor de esta tierra, bandera de la tolerancia, de la bohemia beréber y de la cultura de hibridación social que incluye a la comunidad hindú y sefardí. Melilla y Bambú son reflejo de esta identidad múltiple que se presenta ante nosotros de los sabores de la mejor gastronomía.
Jaume Amills.








