Urban Beat Contenidos

cerebro(s)

CEREBRO(S), una exposición que nos adentra en las dimensiones humanas, orgánicas y emocionales de la mente.

Espacio Fundación Telefónica presentaba “Cerebro(s)”, una exposición organizada por Fundación Telefónica en colaboración con la Wellcome Collection de Londres y el Centre de Cultura Contemporànea de Barcelona. La muestra permanecerá en Fundación Telefónica hasta el 22 de junio. Cerebro(s) supone una oportunidad para constatar cómo la ciencia, la filosofía y el arte han representado a lo largo de la historia a este órgano; el cerebro, sin duda el más complejo, misterioso y fascinante de nuestro organismo.
cerebro(s)
cerebro(s)

Por Javier Díaz-Nido, Catedrático en Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Centro de Biología molecular Severo Ochoa.

La exposición “Cerebro(s)” se articula en torno a tres grandes ejes: el cerebro como materia física (tal y como lo ha explorado la neurociencia), el cerebro como mente (dónde se incluyen las aportaciones de la psicología y la filosofía), y otras mentes (como el cerebro de otros animales o la inteligencia artificial). Y, en torno a estos tres ejes, sobrevuela siempre la representación que del cerebro y la mente se ha realizado desde el arte. Una hermosa manifestación de esa “tercera cultura” capaz de superar ese lamentable divorcio entre la Ciencia y las Artes y Humanidades que hemos sufrido durante demasiado tiempo.

Hipócrates, el famoso médico griego del siglo V antes de nuestra era, ya dijo que: “Es gracias a nuestro cerebro que vienen las alegrías, los placeres, las risas, y las penas, el desánimo y las lamentaciones. Y también gracias al cerebro podernos movernos, y vemos y oímos, y adquirimos sabiduría y conocimiento, y sabemos lo que es feo y lo que es bello, lo que es malo y lo que es bueno, lo que es dulce y lo desagradable. Y por este mismo órgano enloquecemos y deliramos, y nos asaltan miedos y terrores, cosas que sufrimos cuando el cerebro no está sano”. Hipócrates tenía muy claro que el cerebro es el órgano que ejerce el mayor poder sobre una persona, pero desconocía cómo el cerebro desarrollaba todas estas actividades. Actualmente, en el siglo XXI, seguimos sin saber realmente cómo hace tantas cosas; y aunque nuestro conocimiento ha avanzado mucho, sólo nos ha permitido plantear algunas hipótesis sobre el funcionamiento de nuestro cerebro. Y este misterio indudablemente acrecienta el interés por este fascinante órgano.

cerebro(s)

Ya entrando en la exposición, nos enfrentamos a algunos datos sobre el cerebro humano, un órgano que representa en torno al 2% de nuestro peso pero que consume el 25% de nuestra energía, necesaria para que funcionen las 86.000 millones de neuronas que tenemos, que se comunican entre sí a través de más de 1.000 billones de conexiones, lo cual nos da una idea de su extraordinaria complejidad.

Inmediatamente después, nos sumergimos en la historia de la investigación sobre el cerebro. Aquí vemos un papiro egipcio del siglo XXVIII a.C, atribuido a Imhotep, médico del faraón Zoser. Se trata de la primera referencia escrita sobre la importancia del cerebro humano y describe casos de distintas lesiones cerebrales y sus consecuencias. También podemos admirar las obras de prestigiosos anatomistas, como el también artista Leonardo da Vinci, que muestran en sus dibujos algunos aspectos de la estructura de nuestro cerebro. Nos acercamos también a la figura del médico francés Jean Martin Charcot, que en el siglo XIX sienta las bases de la Neurología moderna estudiando y clasificando muchas patologías de nuestro sistema nervioso. En esta época se popularizó el empleo de modelos tridimensionales del cerebro humano para que los estudiantes de medicina aprendieran su compleja organización.

cerebro(s)
cerebro(s)

Disfrutamos viendo una reproducción de uno de estos modelos, realizada por el escultor Christian Fogarolli en 2016, una de las joyas científicas y artísticas de esta exposición.

Continuamos nuestro recorrido explorando la actividad eléctrica cerebral, que es un elemento esencial del funcionamiento del sistema nervioso, y que, cuándo desaparece, marca la frontera entre la vida y la muerte. Después nos adentramos en el “conectoma”, término que hace referencia al patrón de conexiones entre distintos grupos de neuronas de nuestro cerebro y cuyo mapeo es uno de los grandes retos de la Neurociencia. Desde los estudios pioneros del científico español Santiago Ramón y Cajal, fundador de la Neurociencia contemporánea y reconocido con el Premio Nobel de Medicina en 1906, sabemos que el conocimiento de las conexiones entre las neuronas es una de las claves para entender el cerebro. Como dijo Cajal: “(las neuronas) son esas misteriosas mariposas del alma; quizás algún día, con el movimiento de sus alas, nos aclararán los secretos de la vida mental”.

El joven Cajal, apasionado por el dibujo, tenía alma de artista; pero su padre le obligó a estudiar medicina; una vez médico se dedicó a la investigación, realizando importantísimas aportaciones al conocimiento de la arquitectura del cerebro, que él plasmó en una serie de dibujos que tienen también un extraordinario valor artístico. De esta manera, el científico Cajal pudo también desarrollar su vocación artística. Su importantísima obra científica y artística ha estado lamentablemente almacenada y oculta al público. Actualmente el Ministerio de Ciencia se ha comprometido a exponer ese legado extraordinario, junto al de sus discípulos, en un Museo dedicado a Cajal y la Neurociencia; ojalá se materialice pronto.

cerebro(s)

Las nuevas técnicas de visualización de las neuronas y de sus conexiones no sólo contribuyen a desvelar la arquitectura del cerebro, sino que también nos proporcionan imágenes muy bellas, que han generado un nuevo campo artístico: el NeuroArte. En este ámbito hay que destacar los micrograbados reflectantes creados por el neurocientífico y artista Gregg Dunn. Otra de las joyas que podemos disfrutar en esta exposición es su obra (en colaboración con Brian Edwards) “Self Reflected”.

Tras este apasionante recorrido por la investigación sobre el cerebro, nos adentramos en un terreno todavía más fascinante, y también más desconocido, el cerebro como mente. La relación entre el cerebro y la mente ha sido indudablemente una de las cuestiones más importantes en la filosofía. Para el filósofo y matemático del siglo XVII René Descartes el cerebro y la mente, el cuerpo y el alma, eran realidades distintas, aunque relacionadas. Un siglo después, el médico y filósofo Jean George Cabanis escribió que el cerebro segrega el pensamiento de la misma manera que el hígado segrega bilis y el estómago digiere alimentos. Actualmente, la mayoría de los neurocientíficos reconocemos que la cosa no es tan sencilla como consideraba Cabanis, pero que, indudablemente, el cerebro crea la mente y así surgen la percepción, la autoconciencia, los sueños, las emociones y la memoria. Sin embargo, todavía no conocemos en detalle los procesos mediante los cuales nuestro cerebro desarrolla nuestra actividad mental.

La exposición Cerebro(s) nos muestra unos de los casos clínicos que prueban este papel del cerebro como creador de la mente. Phineas Gage fue un obrero de los ferrocarriles norteamericanos del siglo XIX que sufrió un accidente que dañó el lóbulo frontal de su cerebro. Esto le produjo un dramático cambio de su personalidad y temperamento, lo cual reforzó la visión de que los procesos relacionados con las emociones y la personalidad no son la expresión de un alma intangible sino el resultado del funcionamiento del cerebro.

cerebro(s)

Después de esta introducción al cerebro como mente nos adentramos en una de las actividades mentales más importantes: la memoria. Si perdemos la memoria llegamos a perder hasta la consciencia de nuestra identidad. Y eso lamentablemente les sucede a muchas personas que padecen distintos tipos de demencia, siendo la más frecuente la enfermedad de Alzheimer. Las demencias como el Alzheimer no sólo se caracterizan por la pérdida de memoria, sino también por la pérdida de habilidades visuales y espaciales, la dificultad en orientarse y comunicarse, así como la incapacidad de desarrollar tareas cotidianas. Nada ilustra mejor el deterioro mental de un paciente con demencia que la serie de autorretratos del pintor estadounidense William Utermohlen, realizados desde que fue diagnosticado con Alzheimer, y en la que vemos una pérdida de realismo y detallismo hasta llegar a ser apenas garabatos.

La tremenda realidad de las enfermedades neurodegenerativas, que provocan una pérdida progresiva de las funciones neurológicas o mentales, ha llevado a la necesidad de inventar formas de intervenir para cambiar el cerebro. Así nos adentramos en el mundo de la Neurotecnología, de las interfases cerebro-ordenador, que pueden resultar muy útiles para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas con enfermedades neurológicas muy discapacitantes. Nadie duda de la utilidad de estas tecnologías que pueden permitir a una persona incapaz de articular palabras expresarse a través de un ordenador que lea lo que esa persona quiere expresar. Pero estas neurotecnologías también tienen su lado oscuro ya que podrían emplearse para leer nuestras mentes con fines maléficos. Por eso el desarrollo de la Neurotecnología debe venir acompañado de una reflexión ética y una regulación legal.

Aquí hay que enfatizar el extraordinario trabajo del gran neurocientífico español Rafael Yuste, residente en los Estados Unidos, que ha propuesto promulgar unos nuevos NeuroDerechos como complemento a los Derechos Humanos ya reconocidos internacionalmente. Estos NeuroDerechos consagrarían el derecho a la identidad personal (limitando cualquier neurotecnología que permita alterar el sentido del yo de las personas), al libre albedrío (preservando la capacidad de las personas de tomar decisiones de forma libre y autónoma sin manipulación alguna mediada por parte de las neurotecnologías), a la privacidad mental (protegiendo a las personas del uso de los datos obtenidos durante el registro de su actividad cerebral), al acceso equitativo (regulando la aplicación de las neurotecnologías para aumentar las capacidades cerebrales, de manera que no queden solo al alcance de unos pocos privilegiados) y a la protección contra los sesgos (evitando que las personas sean discriminadas por cualquier factor que se pueda obtener de las neurotecnologías).

cerebro(s)
cerebro(s)

Abandonamos el espacio dedicado a las neurotecnologías e iniciamos el recorrido de la exposición enfocado hacia los otros cerebros y las otras mentes. Hay muchos biólogos que piensan que la actividad mental no está restringida a la especie humana, y a nuestros parientes más próximos los primates. Un caso particular es el de los pulpos, y otros cefalópodos, cuyo sistema nervioso, muy diferente al nuestro, les permite desarrollar una conducta muy sofisticada. ¿Cómo de inteligentes son los pulpos? Sabemos que son animales curiosos y con capacidad de resolver problemas, pero desconocemos hasta dónde llegan sus capacidades cognitivas. Y entrando ya de lleno en el ámbito de las otras mentes, más allá de los animales y sus sistemas nerviosos… ¿existen mentes artificiales? ¿pueden ciertas máquinas, robots, desarrollar una actividad mental? ¿Veremos en el futuro cyborgs como Robocop? Y aquí entramos en el espacio de la inteligencia artificial, que está dando sus primeros pasos, pero que no sabemos a dónde nos puede llevar. El poder de la inteligencia artificial queda bien demostrado en el proyecto Deja Vu, quizás el broche de oro de esta exposición, desarrollado por Pilar Rosado y Joan Fontcuberta, que han aplicado herramientas de inteligencia artificial (denominadas en lenguaje técnico algoritmos y redes neuronales generativas) para examinar obras del Museo del Prado y transformarlas creando nuevas impresiones. ¡El resultado es flipante! Y nos muestra las posibilidades abiertas por la inteligencia artificial para revolucionar el mundo del arte y quizás también nuestras vidas.

Impresionados, salimos de esta magnífica exposición, pensando en los secretos del cerebro y de la mente humana que todavía quedan por desvelar, y en ese mundo futuro de mentes artificiales que no sabemos como será.

cerebro(s)

Cerebro(s) estará en Fundación Telefónica hasta el 22 de junio

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!
cerebro(s)

‘Guerra de todos contra todos’, la mirada de Adam Kozicki sobre las tensiones del mundo conectado

La exposición ‘Guerra de todos contra todos’, comisariada por Natalia Sielewicz, reúne una serie de pinturas que examinan las tensiones sociales, las identidades inestables y los mecanismos de poder que proliferan en el entorno digital. A partir de las dinámicas de los espectáculos retransmitidos por internet, el artista polaco construye un universo pictórico donde la intimidad, la violencia y el deseo de reconocimiento participan de una misma experiencia colectiva. La muestra puede visitarse hasta el 10 de enero de 2027 en la Galería A del Museo de Arte Moderno de Varsovia.

‘¡Viva la vida!’: el altar de muertos de Casa de México en Madrid 2026

Algunas tradiciones consiguen transformar la ausencia en presencia. El Día de Muertos mexicano pertenece a esa clase de rituales donde la memoria adquiere cuerpo, color, música y alimento, y donde recordar a quienes ya no están significa también convocarlos simbólicamente de nuevo. Fundación Casa de México en España recupera esa idea en la novena edición de su tradicional altar de muertos, la exposición más visitada de su calendario anual, que en 2026 lleva por título ‘¡Viva la vida!’ y podrá verse en su sede de Alberto Aguilera, 20. Por cierto, puede visitarse gratuitamente del 2 de octubre al 8 de noviembre de 2026.

‘CAUTÍN’: cartografía de un territorio disputado

Un río puede ser muchas cosas a la vez: cauce, frontera, archivo, territorio disputado o espacio sagrado. En la cosmovisión mapuche, además, el agua no existe separada de la tierra ni de quienes la habitan. Esa condición múltiple vertebra ‘CAUTÍN’, la primera exposición individual en Europa de Seba Calfuqueo, que el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la Fundación TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary presentan como resultado de más de dos años de investigación artística y documental. La muestra podrá visitarse del 6 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027.

Del colonialismo cinematográfico al tecnofeudalismo: las máquinas de visión de Eli Cortiñas

La representación de África en el imaginario occidental y los mecanismos culturales que han contribuido a perpetuar su exotización constituyen el punto de partida de ‘La máquina sueña con humo’, la exposición de la artista multimedia canaria Eli Cortiñas que puede visitarse en el Museo Reina Sofía hasta el 8 de marzo de 2027. A través de una investigación que relaciona el lenguaje cinematográfico con las instituciones museísticas y las tecnologías digitales, la muestra examina cómo se construyen determinados relatos y qué estructuras de poder intervienen en su transmisión. El proyecto forma parte del programa del museo dedicado al cine de exposición y nace de una invitación a Cortiñas para revisitar ‘The Most Given of Givens’ (2016), una obra videográfica recientemente adquirida e incorporada a sus colecciones. A partir de ella, la artista desarrolla una segunda instalación, de carácter espacial y escultórico, que prolonga su análisis hacia los nuevos sistemas de producción visual.

Kenny Scharf, la naturaleza detrás del delirio pop

Durante décadas, la historia del arte ha situado a Kenny Scharf dentro de una fotografía casi inevitable: Nueva York, comienzos de los años ochenta, el East Village y una generación en la que convivieron Keith Haring, Jean-Michel Basquiat y Andy Warhol. La imagen resulta cierta, pero insuficiente. Scharf sobrevivió al vértigo de aquella escena y, sobre todo, a la posibilidad de quedar atrapado en ella. Su universo de criaturas mutantes, colores eléctricos, dibujos animados, objetos industriales y fantasías cósmicas ha continuado transformándose mientras una preocupación menos evidente adquiría cada vez mayor peso: la fragilidad del planeta. El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza revisa esa dimensión de su trabajo en una exposición que podrá visitarse del 29 de septiembre de 2026 al 17 de enero de 2027. La muestra propone mirar más allá del Scharf identificado con el arte urbano y el denominado surrealismo pop para descubrir a un creador cuya relación con la naturaleza recorre buena parte de su producción.

Wilhelmina Barns-Graham y la transformación del paisaje en abstracción

Durante ocho décadas, Wilhelmina Barns-Graham construyó una obra atravesada por una pregunta persistente: qué ocurre cuando el paisaje deja de ser únicamente aquello que se contempla y empieza a funcionar como experiencia interior. Desde las montañas escocesas hasta la costa de Cornualles, pasando por los glaciares suizos, las Islas Baleares, Orkney o Lanzarote, la artista británica convirtió la percepción de la naturaleza en un territorio donde color, geometría, memoria y emoción podían adquirir autonomía.

También te puede interesar

Pajareros 2026 y el desafío de aprender a convivir con la naturaleza salvaje

La relación entre los seres humanos y la naturaleza ha estado marcada durante siglos por una contradicción difícil de resolver: nuestra capacidad para comprender los ecosistemas ha crecido al mismo tiempo que aumentaba nuestra intervención sobre ellos. Observar, clasificar y estudiar otras especies nos ha permitido conocer su extraordinaria complejidad, aunque ese conocimiento todavía convive con prácticas que amenazan su supervivencia. Sobre esta tensión se articula Pajareros 2026, el ciclo de cine documental que celebra su decimotercera edición en La Casa Encendida de la Fundación Montemadrid, organizado junto a SEO/BirdLife, con cuatro producciones procedentes de Canadá, Colombia, Estados Unidos y Francia. La programación llegará a Madrid los días 20, 24 y 27 de octubre, con actividades también en Tenerife y Santander.

Omar Al Abdul Razzak estrena ‘Papagayo’, una película sobre las cicatrices que la guerra deja en la intimidad

Una relación sentimental puede sostener durante años una convivencia que la historia política se empeña en considerar imposible. Sin embargo, cuando la violencia irrumpe en la intimidad, las diferencias que parecían superadas adquieren una dimensión capaz de alterar incluso los vínculos más profundos. De esa contradicción nace ‘Papagayo’, el nuevo largometraje del cineasta canario de origen sirio Omar Al Abdul Razzak, quien reconstruye el final de su relación con una artista judía israelí mientras examina las consecuencias personales de un conflicto cuyas fronteras ideológicas y religiosas terminan instalándose en la vida cotidiana. Una historia personal pero también geopolítica repleta de contradicciones y desencuentros que muestra una dimensión cruda, íntima y diferente de la cuestión israelí.

El festival Cuerpo Romo celebra su undécima edición en Centro Danza Matadero con una programación que reúne creación contemporánea, experimentación y participación ciudadana

La danza contemporánea encuentra en el espacio público un territorio donde explorar nuevas formas de relación entre el cuerpo, la creación artística y la ciudadanía. Bajo esta premisa, el festival Cuerpo Romo celebra su undécima edición con una programación que amplía las posibilidades de encuentro entre intérpretes y espectadores, al tiempo que reivindica el movimiento como lenguaje de expresión individual y práctica compartida. Dirigido por el bailarín y coreógrafo Elías Aguirre, el festival regresa los días 16 y 17 de octubre a Centro Danza Matadero, con actividades distribuidas entre Plaza Matadero y las Naves 11 y 16. Esta convocatoria incorpora, por primera vez, dos espectáculos de acceso gratuito mediante la retirada previa de invitaciones: ‘Hope Hunt’, de Oona Doherty, y ‘Aurunca’, del propio Aguirre.

Isa Restaurant & Cocktail Bar explora la botánica asiática para reinventar la coctelería en el Four Seasons de Madrid

La coctelería contemporánea ha encontrado en la investigación botánica un territorio donde la precisión técnica convive con una sensibilidad próxima a la creación gastronómica. Raíces, hojas, fermentos y variedades de té abandonan su condición de ingredientes secundarios para adquirir protagonismo en elaboraciones que exploran las posibilidades del sabor, la textura y el aroma. Desde esa perspectiva, Isa Restaurant & Cocktail Bar inaugura una nueva temporada en la primera planta del Four Seasons Hotel Madrid, con una propuesta que traslada a su barra los procedimientos de un laboratorio botánico y profundiza en el diálogo entre la tradición culinaria asiática y las nuevas formas de entender la mixología.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias