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Francesco Guardi

Francesco Guardi llega a Madrid de la mano del Museo Calouste Gulbenkian

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta por primera vez en su totalidad en Madrid el conjunto de obras de Francesco Guardi perteneciente al Museo Calouste Gulbenkian, gracias a un acuerdo de colaboración entre ambas instituciones. Con un total de 18 óleos y un dibujo, es el artista mejor representado en la colección de arte reunida por el financiero Calouste Sarkis Gulbenkian (1869-1955), que se exhibe desde 1969 en el museo que lleva su nombre en Lisboa. La muestra podrá apreciarse hasta el próximo 11 de mayo de 2025.
Francesco Guardi
Vista del Molo con el Palacio Ducal, hacia 1780-1790 View of the Molo with the Ducal Palace Óleo sobre lienzo. 48 x 78 cm Lisboa, Museo Calouste Gulbenkian

Junto a las pinturas de Guardi, adquiridas entre 1907 y 1921, la exposición muestra un dibujo del mismo artista, incorporado en 2002, y un óleo de su hijo Giacomo. Las obras están fechadas entre 1765 y 1791 e ilustran lugares icónicos de Venecia, como el puente de Rialto o el Palacio Ducal, fiestas como la de la Ascensión, los alrededores de la ciudad y algunos caprichos, pertenecientes al final de su carrera. Hasta el 11 de mayo de 2025.

Francesco Guardi
El puente sobre el Brenta junto a las compuertas en Dolo, hacia 1770-1780 The Bridge over the Brenta Near the Lock Gates at Dolo Óleo sobre tabla. 18 x 14 cm Lisboa, Museo Calouste Gulbenkian

Miembro de una familia de pintores, Francesco Guardi (1712-1793) recibió su formación y trabajó en el taller familiar bajo la enseñanza de su hermano mayor, Gianantonio. Durante sus primeros años hasta finales de la década de 1750, ejerció como pintor de temas históricos y religiosos, además de realizar frescos y bodegones. Sin embargo, fue en su madurez cuando comenzó a especializarse en la pintura de vedute (vistas urbanas) de la ciudad de Venecia, siguiendo el precedente de Canaletto (1697 – 1768). Durante los años siguientes y tras el fallecimiento de Canaletto, Guardi fue añadiendo vitalidad al trazo de sus obras e incorporando progresivamente representaciones idealistas a sus paisajes, convirtiéndose en el vedutista más importante de la Venecia de la época. 

Francesco Guardi
San Marcos, hacia 1775 The Feast of Ascension in the Piazza San Marco Óleo sobre lienzo. 48 x 78 cm Lisboa, Museo Calouste Gulbenkian

La exposición ocupa tres salas de la colección permanente y se divide en dos secciones: La ciudad y sus fiestas y Terraferma y los caprichos

El recorrido comienza con un grupo de obras que, a modo de crónica, capturan celebraciones y escenas de la ciudad de Venecia. A lo largo de las salas 13 y 14, se puede apreciar cómo Guardi toma como modelo para estas composiciones pinturas de Canaletto, que luego resuelve según su propio estilo pictórico, con emoción, brío y dinamismo.  

La fiesta de la Ascensión de Cristo, una de las celebraciones más destacadas de Venecia, queda inmortalizada en dos obras tituladas La fiesta de la Ascensión en la plaza de San Marcos (h. 1775), en las que Guardi representa elementos icónicos de la ciudad. La plaza está animada por numerosas figuras representadas con rápidas pinceladas y toques de color empastados que crean un juego de luces y sombras bajo un cielo lleno de matices.

Francesco Guardi
Las compuertas en Dolo, hacia 17741776 The Lock Gates at Dolo Óleo sobre lienzo. 34 x 55 cm Lisboa, Museo Calouste Gulbenkian

Otro ejemplo de su habilidad para inmortalizar las ceremonias oficiales es La partida del Bucintoro (h. 1765-1780), un lienzo en el que presenta una amplia vista de la dársena con sus edificios más significativos y la salida de la galera de los dux, llamada Bucintoro, que se sitúa a la derecha del cuadro y se identifica por el estandarte rojo y dorado. 

Regata en el Gran Canal (h. 1775) y El puente de Rialto según el proyecto de Palladio (h. 1770) son dos obras que toman como referencia el Gran Canal, pero desde diferentes puntos de vista. En el primer lienzo, Guardi muestra la ciudad en plena celebración y en el segundo, reinterpreta el diseño del puente no construido de Palladio.  

El Canal de Giudecca con la Iglesia de Santa Marta (h. 1770-1780), Pórtico con figuras (h. 1778), El pórtico del Palacio Ducal (h. 1778), Regata en el Gran Canal junto al puente de Rialto (h. 1780) y El Gran Canal junto al puente de Rialto (h. 1780-1790) completan la selección de obras que se exhiben en las dos primeras salas.

El segundo capítulo se titula Terraferma y los caprichos y se muestra en la sala 15. En él se puede apreciar cómo el artista, a través de una pincelada suelta, se aleja de los modelos académicos mostrando el deterioro de las arquitecturas y fijando su atención en otros aspectos alejados del lujo y el esplendor, representando enclaves modestos próximos a Venecia. 

En Capricho (h. 1770-1780) puede verse a dos pescadores que se afanan en sus labores acompañados de un perro. A su lado, se expone el dibujo preparatorio de esta misma composición, Capricho con arco romano en ruinas y templo circular (h. 1770-1780), donde se pueden observar pocas variaciones respecto al resultado final. El trazo fluido, y a veces nervioso, de la pluma de Guardi, además de construir los espacios, tiene la facultad de reflejar lo que será la carga de color posterior del pincel.

El gusto del artista por retratar la vida cotidiana se refleja también en Las compuertas en Dolo (h. 1774-1776), donde se centra en la actividad de la ribera del río Brenta y la sucesión de arquitecturas que convergen en el horizonte con la iglesia de San Rocco. Por otro lado, La isla de San Giorgio Maggiore (h. 1790), escena pintada por el artista en varias ocasiones, retrata el lateral de la iglesia cuyo diseño estuvo a cargo de Palladio, junto al convento benedictino, el complejo religioso más antiguo de Venecia. 

Junto a ellas, se exhiben El puente sobre el Brenta junto a las compuertas en Dolo (h. 1770-1780), Paisaje con ruinas (h. 1770-1780), Capricho arquitectónico (h. 1770-1780) y dos versiones de Vista del Molo con el palacio Ducal (h. 1780-1790 y h. 1790). 

La exposición concluye con el óleo de su hijo Giacomo Guardi, Regata en el Gran Canal junto al puente de Rialto (h.1791) y la obra Il Bucintoro (h. 1745-1750) de Canaletto, que se puede ver en la sala 17, perteneciente a la Colección Thyssen-Bornemisza, en depósito en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), una composición que sirvió de inspiración para Francesco Guardi en una de las piezas más destacadas de la muestra.

Francesco Guardi
Capricho arquitectónico, hacia 17701780 Architectural Capriccio Óleo sobre tabla. 19 x 15 cm Lisboa, Museo Calouste Gulbenkian

Más acerca Museo Nacional Thyssen-Bornemisza:https://www.museothyssen.org/exposiciones

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