Urban Beat Contenidos

Las Saunas Gay en Madrid: un asunto del que poco se habla

Las saunas gay han ocupado, desde hace décadas, un lugar especial en la cultura y vida nocturna de Madrid. Para muchos, estos establecimientos han representado refugios de intimidad y libertad, en los que se ha podido vivir la identidad sexual sin temor a la discriminación. Sin embargo, con el paso del tiempo y el crecimiento de una demanda que en ocasiones se vincula al ocio sin límites, se han generado tensiones en torno a la regulación y el control de estos lugares. Establecimientos históricos como la sauna “Paraíso” y la “Center” de la calle Valverde de Madrid, se han convertido en símbolos de un sector que, a pesar de su relevancia cultural, enfrenta hoy desafíos muy distintos a los de antaño. En el entorno de la calle Valverde se han instalado numerosos locales como por ejemplo, Boyberry, y el llamado “Secret Bar”, cuya afluencia ha ido en aumento, generando preocupación entre vecinos y autoridades ante el incremento de situaciones conflictivas determinadas por el laxo control por parte de sus propietarios a la hora de regir con voluntad un control adecuado de sustancias ilegales que entran, sin control, en sus ámbitos. Las intervenciones policiales imprevistas en estos locales están a golpe de clik en cualquier buscador al uso.

Uno de los aspectos que ha contribuido a la crisis en algunos de estos establecimientos es el consumo desmedido de sustancias ilegales. Entre las drogas más mencionadas en distintos informes se encuentran:

  • Mefe (mefedrona): Un estimulante de acción rápida que ha encontrado en estos espacios un público vulnerable, en el que la búsqueda de sensaciones intensas se mezcla con el deseo de escapar de la rutina.
  • GHB: Conocido popularmente como “la droga de la violación” por su capacidad de inducir estados de inconsciencia, se ha utilizado para potenciar encuentros sexuales y generar dependencia.
  • Tina: Término coloquial empleado para referirse a sustancias como la metanfetamina, que promueven una sensación de euforia prolongada, pero que conllevan serios riesgos para la salud física y mental.
  • Poppers: Inhalantes que, si bien se comercializan con fines recreativos y de relajación muscular, pueden derivar en problemas cardiovasculares y otros efectos adversos cuando se consumen en exceso.
  • Cocaína: todos sabemos que es la cocaína.

En lugares como por ejemplo la sauna “Paraíso”, (relacionada con Pedro Sánches) se han reportado numerosos casos en los que el consumo de Mefe, GHB y Cocaína se convierte en la norma durante las horas pico de afluencia. Las dinámicas de grupo, la presión social y la búsqueda de experiencias extremas han llevado a que en determinadas noches se produzcan abusos que trascienden el ámbito privado, impactando en la salud de los usuarios y en el orden público.

El auge en el consumo de estas sustancias ha motivado respuestas contundentes por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad. En múltiples ocasiones, operativos nocturnos han desembocado en intervenciones policiales que han dejado a la luz la magnitud del problema en estos espacios.

Por ejemplo, en el primer día del año 2023, la policía  registró en un operativo inusual en la sauna “Paraíso”, donde agentes de la Guardia Urbana acudieron tras recibir alertas de consumo excesivo de Mefe y GHB, estábamos en plena pandemia COVID 19 y las normas de prudencias científicas brillaban por su ausencia en este espacio. Durante el operativo se decomisaron cantidades significativas de estas sustancias, y se detuvieron a varios clientes que portaban dosis para consumo personal y para el tráfico de droga. Este operativo, ampliamente difundido por la prensa local, evidenció no solo la presencia de drogas en el establecimiento, sino también la existencia de redes de distribución que utilizaban el local como punto de encuentro y reparto.

En otro caso, en la “Center” – otro establecimiento emblemático – se produjo una intervención en la que se detectó el consumo reiterado de coca, éxtasis, y Tina. En esa ocasión, la policía realizó controles sorpresa en una madrugada de intenso bullicio, encontrando concentraciones elevadas de estas sustancias. Los agentes realizaron registros y llevaron a cabo detenciones por posesión y consumo inadecuado, lo que generó un debate sobre la necesidad de reforzar la vigilancia en este tipo de locales sin descuidar la privacidad y derechos de los usuarios. Los servicios sanitarios se han trasladado, en contadas ocasiones, a levantar actas de defunción de algún cliente intoxicado por las drogas, anteriormente descritas.

Asimismo, en la zona de la calle Valverde-Chueca  se han reportado varios operativos en los que, durante controles rutinarios, se descubrió el uso de sustancias ilegales. En uno de estos operativos, llevado a cabo en 2021, se constató que varios locales operaban con niveles de consumo de drogas que superaban la media de establecimientos similares. Las autoridades detuvieron a personas implicadas en el tráfico de Tina,  Mefe y GHB y en otros casos, se aplicaron medidas cautelares para evitar la propagación de comportamientos que pudieran afectar la salud pública y la convivencia en la zona.

La convergencia de diversos factores ha propiciado que ciertos espacios dentro del sector de las Saunas Gay en Madrid se conviertan en focos de consumo y actividad delictiva. Entre ellos destacan:

  • La presión por la invisibilidad y el estigma: Muchos usuarios recurren a estos locales para evitar la discriminación en espacios públicos, lo que genera una doble vía en la que, por un lado, se busca la libertad de expresión y, por otro, se ocultan comportamientos de riesgo ante la sociedad.
  • La falta de regulación específica: A diferencia de otros espacios de ocio, las saunas gay han quedado en una especie de limbo jurídico que dificulta la implementación de medidas preventivas y de control efectivas. La ausencia de normativas claras en torno a la prevención del consumo de drogas ha facilitado que algunos establecimientos se conviertan en puntos críticos.
  • La demanda de experiencias extremas: La combinación de un ambiente de libertad sexual y la influencia de sustancias psicoactivas han creado un caldo de cultivo en el que el consumo de drogas se normaliza, pasando de ser un comportamiento marginal a una práctica recurrente en determinadas noches.
  • El papel de las redes de distribución: La existencia de circuitos clandestinos que utilizan estos espacios para la comercialización de sustancias ha contribuido a la expansión del problema, haciendo que no se trate solo de consumo, sino también de tráfico y distribución de drogas.

El consumo de sustancias ilegales en estos espacios tiene consecuencias directas en la salud de los usuarios. Las intoxicaciones por mefe intravenosa  y GHB han sido motivo de ingreso hospitalario en diversas ocasiones, y los efectos adversos de la Tina y los poppers – en dosis elevadas – pueden derivar en complicaciones cardiovasculares y neurológicas. Los servicios de urgencias han notado un aumento en casos relacionados con el consumo de estas drogas, lo que ha generado una respuesta coordinada entre sanidad, policía y servicios sociales.

Por otro lado, la problemática ha generado un debate interno dentro de la comunidad LGBTQplus. Muchos consideran que estigmatizar estos espacios puede contribuir a marginar aún más a una población que, en muchos casos, ya ha sufrido discriminación y exclusión social. En este sentido, diversas asociaciones han abogado por la implementación de políticas de reducción de daños, educación sobre consumo responsable y programas de salud específicos que aborden las necesidades de estos colectivos sin caer en la criminalización.

Ante la complejidad de la situación, se han planteado diversas propuestas orientadas a mitigar los riesgos asociados a estos establecimientos sin desvirtuar su función como espacios de encuentro y expresión. Entre las iniciativas destacadas se encuentran:

  • Políticas de reducción de daños: Implementar programas que faciliten el acceso a información, pruebas de detección de sustancias y asistencia médica inmediata puede ayudar a minimizar las consecuencias negativas del consumo.
  • Mayor coordinación entre instituciones: La colaboración entre fuerzas de seguridad, sanidad, servicios sociales y organizaciones comunitarias es fundamental para establecer protocolos de actuación que respeten los derechos de los usuarios y, al mismo tiempo, garanticen la seguridad y la salud pública.
  • Regulación y control específico: Desarrollar un marco normativo claro que regule tanto la operación de estos establecimientos como las medidas preventivas ante el consumo de sustancias podría contribuir a que se reduzcan los operativos policiales y se fomente un ambiente de mayor seguridad.
  • Campañas de sensibilización: Tanto en el ámbito de la salud pública como en el de la educación, es imprescindible impulsar campañas que informen sobre los riesgos asociados al consumo de drogas y promuevan estilos de vida saludables, sin dejar de lado el respeto por la diversidad.

La problemática de las saunas gay en Madrid, ejemplificada en establecimientos como la sauna “Paraíso”, “ Center” y locales aledaños a  la calle Valverde, refleja una serie de tensiones y desafíos que trascienden el ámbito del ocio. El consumo de sustancias ilegales como Mefe, GHB, Tina y Poppers – y los consecuentes operativos policiales que han tenido lugar en estos entornos – son síntomas de un fenómeno complejo que involucra cuestiones de salud, seguridad, regulación y derechos individuales.

Si bien es innegable que en ciertos contextos se ha facilitado la proliferación de conductas de riesgo, también es importante reconocer el papel histórico y social que han jugado estos espacios para la comunidad LGBTQplus. La respuesta no puede limitarse a medidas represivas, sino que debe ir acompañada de políticas integrales de reducción de daños, educación y coordinación interinstitucional que permitan abordar la raíz del problema sin caer en estigmatizaciones que perjudiquen a quienes buscan en estos locales un refugio ante la exclusión.

El reto para las autoridades y la sociedad en general reside en encontrar un equilibrio entre la protección de la salud pública y el respeto a los derechos fundamentales, fomentando entornos seguros y regulados que permitan a la comunidad disfrutar de su libertad sin poner en riesgo su integridad. La experiencia acumulada en diversos operativos y la evolución del consumo en estos espacios deben servir de base para desarrollar estrategias innovadoras que integren tanto la acción policial como el trabajo preventivo y educativo.

En definitiva, la situación de las saunas gay en Madrid es un reflejo de las contradicciones propias de una sociedad en constante cambio, en la que la búsqueda de libertad y la necesidad de seguridad deben convivir en un marco de diálogo y cooperación. Solo a través de un enfoque multidisciplinario y sensible a las realidades del terreno se podrá avanzar hacia una solución que, sin negar la existencia de comportamientos de riesgo, promueva la integración, la salud y el bienestar de todos los ciudadanos.

Compartir:

Facebook
Twitter

3 comentarios en “Las Saunas Gay en Madrid: un asunto del que poco se habla”

  1. Las redadas policiales deberían hacerse en la puerta de la sauna, no dentro de ésta, pues en mi opinión hacerlas dentro, es violar la intimidad de los clientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

Avenida de los Neutrales, esquina Libertad

El fascismo no necesita siempre una multitud con antorchas. A veces le basta con una sociedad autocomplaciente, una ciudadanía bien peinada, un “todos son iguales”, una pantalla encendida y millones de personas repitiendo, casi con orgullo terapéutico ese mantra ya impertinente: libertad. El fascismo rara vez empieza como una tormenta. Empieza como una bajada de párpados. Como una renuncia pequeña. Como una frase amable: “hay que ver el lado positivo”. Como una consigna de autoayuda pegada en la nevera mientras afuera se incendia el barrio. Hoy, el totalitarismo más abyecto se impone con consejos –que se tornan decretos- tales como “vivir el presente”, “olvidar el pasado”, “no pensar en el futuro”, o la tan demoledora “piensa en ti mismo”. Así es la avenida de los Neutrales, esquina Libertad.

Las grietas dentro del arcoíris: poder, clase y contradicción en el interior del universo LGTBIQ+

Las grietas dentro del arcoíris exigen analizar las contradicciones internas del universo LGTBIQ+ que parten de una premisa básica: no existe un sujeto único, uniforme y moralmente homogéneo llamado ‘el colectivo’. Existe una alianza histórica de experiencias, cuerpos, deseos, memorias políticas y trayectorias sociales que han sido reunidas bajo una sigla común por razones de supervivencia, visibilidad y conquista de derechos. Esa alianza ha sido decisiva para ampliar libertades civiles, combatir la violencia institucional y desplazar prejuicios arraigados. Sin embargo, su propia amplitud genera una paradoja: cuanto más inclusiva pretende ser la categoría, más visibles se vuelven sus desigualdades internas. En pleno apogeo de la “Semana del Orgullo LGTBIQ+ 2026 ” en Madrid , este tema adquiere especial relevancia.

El Gatopardismo del Papa: cambiar la superficie para salvar el dogma

Llevo una semana encerrado entre las cuatro paredes de mi casa, contemplando el ruido exterior con la distancia que da la tregua concedida a uno mismo, cuando me piden que escriba sobre la visita del Papa. Y la verdad es que, tras observar el despliegue, el cuerpo me pide de todo menos sumisión. Este Papa va para largo y va a dar mucho juego. No va a ser un Papa butano de esos que duran veintiocho días, ni de tránsito, como Juan XXIII y Francisco; lo sabe, tiene tiempo, y ha entendido a la perfección que España sigue siendo la plataforma ideal cuando la Iglesia necesita actualizar su puesta en escena —más en este momento—, y ha sabido utilizarla. Si lo hubiera dicho desde Roma habría sido más de lo mismo; desde aquí ha globalizado el mensaje y se ha amplificado por sí solo. A cambio, ha tenido que poner sonrisa de Papa ante las versiones actualizadas de las actuaciones al estilo de los coros y danzas de la Sección Femenina, y no poner cara de horror ante los gritos de Bustamante, Diges y Navarro en esa competición infernal por el gorgorito del año.

Pedro Sánchez presenta «España. Cultura Viva», el sello que aspira a reforzar la presencia cultural de España en el mundo

Pedro Sánchez, ese presidente que sus detractores convierten a diario en lugar de conflicto y sus defensores lo contemplan como dique imperfecto frente a la brutalización del poder, ha presentado en el Instituto Cervantes «España. Cultura Viva», una nueva marca concebida como sello de excelencia para reforzar la proyección internacional de la cultura española. Algo habrá hecho bien ese pobre hombre cuando, en medio de una época saturada de ruido, desgaste institucional y ferocidad política, la cultura vuelve a ocupar un lugar estratégico dentro del relato exterior del país. El sol no solo se mide por sus manchas; las manchas tampoco deberían clausurar toda la luz.

Reconstruir el pasado siempre será una forma segura de traicionarlo

Tras años repitiendo una idea que me atormenta a diario, y que consiste en enfrentarme a la página en blanco para transcribir mi experiencia existencial a lo largo de estos setenta años de vida. Rememoración, recuerdo, memoria o reconstrucción de la propia memoria, del mismo modo que todo lo que propone una reconstrucción voluntaria del pasado, emprende una escritura autobiográfica.Una autobiografía es un relato retrospectivo en prosa en el que el autor, el narrador y el personaje principal son la misma persona real, que relata su propia existencia. Con el objetivo de la sinceridad, explora la construcción del yo a través de la infancia, las relaciones y el contexto histórico.

Hungría después de Orbán, el fin de una estética del poder

Hay derrotas políticas que no se explican solo con números. Se sienten antes de entenderse. La de Viktor Orbán es una de ellas. No es únicamente el final de un ciclo electoral: es el desgaste visible de una estética del poder que, durante años, se vendió como orden, identidad y firmeza, pero que acabó convertida en rutina, aislamiento y cansancio.

También te puede interesar

‘Architects of Liberation’: el modernismo africano que desafió al relato colonial

La arquitectura también puede ser una declaración de soberanía. A veces, un edificio no se limita a ordenar el espacio ni a resolver una función: levanta una idea de país, discute con el pasado, ensaya una nueva forma de ciudadanía y convierte el hormigón, el vidrio o la geometría en lenguaje político. Esa es la tesis que recorre ‘Architects of Liberation: Modernism in Western Africa’, la exposición con la que el Museum of Modern Art de Nueva York sitúa en el centro del debate una de las zonas menos atendidas por el relato canónico de la modernidad arquitectónica: África occidental durante los años de la independencia.
La muestra, que puede verse del 5 de julio de 2026 al 2 de enero de 2027 en las Robert B. Menschel Galleries, en la tercera planta del MoMA, examina la arquitectura moderna producida desde finales de los años cincuenta hasta comienzos de los ochenta en el contexto de la emancipación política africana. Su importancia no reside únicamente en la recuperación de edificios, planos, fotografías o maquetas olvidadas, sino en la corrección de una mirada histórica que durante demasiado tiempo leyó el modernismo como un relato casi exclusivamente europeo o norteamericano.

‘El trago amargo’: la coctelería del caos y la deriva beatnik en Puerto Vallarta

‘El trago amargo’, de F. G. Haghenbeck, no entra en el rodaje de ‘La noche de la iguana’ como quien abre una puerta, sino como quien empuja una cortina húmeda en un lugar donde el aire ya está mezclado con alcohol, sal y tiempo derritiéndose. No es una novela sobre el cine: es una novela sobre la temperatura que deja el cine cuando se vuelve demasiado grande para caber en sí mismo.

Avenida de los Neutrales, esquina Libertad

El fascismo no necesita siempre una multitud con antorchas. A veces le basta con una sociedad autocomplaciente, una ciudadanía bien peinada, un “todos son iguales”, una pantalla encendida y millones de personas repitiendo, casi con orgullo terapéutico ese mantra ya impertinente: libertad. El fascismo rara vez empieza como una tormenta. Empieza como una bajada de párpados. Como una renuncia pequeña. Como una frase amable: “hay que ver el lado positivo”. Como una consigna de autoayuda pegada en la nevera mientras afuera se incendia el barrio. Hoy, el totalitarismo más abyecto se impone con consejos –que se tornan decretos- tales como “vivir el presente”, “olvidar el pasado”, “no pensar en el futuro”, o la tan demoledora “piensa en ti mismo”. Así es la avenida de los Neutrales, esquina Libertad.

‘La noche de la iguana’: cuando Hollywood convirtió Puerto Vallarta en leyenda

Hay películas que cuentan una historia y otras que, casi sin proponérselo, terminan escribiendo la historia de un lugar. ‘La noche de la iguana’ pertenece a esa segunda categoría. Cuando John Huston desembarcó en Puerto Vallarta en 1963 para adaptar la obra de Tennessee Williams, el pequeño puerto jalisciense apenas era un pueblo de pescadores conocido por unos cuantos viajeros intrépidos y por los habitantes de la costa del Pacífico. Un año después del estreno, el mundo entero sabía pronunciar su nombre. No fue una campaña turística ni un plan gubernamental. Fue el poder del cine cuando coincide con un paisaje irrepetible y con un director capaz de entender que, a veces, el escenario también interpreta un papel.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias