Urban Beat Contenidos

El festival de Aviñón homenajea a Gisèle Pelicot con la obra “Le Procès Pelicot”

La escena teatral contemporánea liderada por el Festival de Aviñon; en sus momentos más valientes, se atreve no solo a representar el mundo, sino a reabrir sus heridas. El homenaje escénico a Gisèle Pelicot, ideado por el suizo Milo Rau y la dramaturga francesa Servane Dècle, es uno de esos momentos raros y necesarios en los que el arte no se repliega en la estética ni en la metáfora, sino que se lanza de lleno al campo de batalla de la memoria, la justicia y el cuerpo violado. Representado precisamente en la ciudad donde se juzgó —y se desoyó— a sus violadores, el montaje no es una mera evocación documental, sino una verdadera revuelta emocional y política. Es teatro de la urgencia, de la piel quemada, de la palabra alzada y de las mujeres valientes que le enseñan, de pie, la cara a sus violadores. La obra tiene el visto bueno de la propia Gisèle Pelicot, con la que hablaron a través de sus abogados, y aunque ella no estará presente en persona ha pedido seguir la representación a través de internet. Tras Aviñón, la producción girará por el mundo, con paradas ya agendadas en lugares como Lisboa, Varsovia o Belgrado, y esperan que también pueda viajar a Barcelona.
Dramaturgo suizo Milo Rau y la francesa Servane Dècle

 «La vergüenza debe cambiar de bando». Con estas palabras, así como con su decisión de hacer público su juicio, Gisèle Pelicot se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Servane Dècle y Milo Rau colaboran con los abogados de la familia Pelicot, el tribunal, psicólogos, taquígrafos judiciales, testigos y asociaciones feministas para relatar el juicio a un sistema: el patriarcado. 

El punto de partida del montaje es la biografía de Gisèle Pelicot, militante feminista, enfermera y sobreviviente de una violación grupal ocurrida en 1983 en la ciudad de Metz. Lo que podría haberse convertido en una mera dramatización biográfica o en un panfleto didáctico se transforma, bajo la batuta de Rau y Dècle, en un ritual de reencarnación simbólica. Rau, conocido por su implicación ética en proyectos como The Congo Tribunal, aporta aquí su característico enfoque documental performativo. Pero es Dècle quien aporta el dispositivo poético que evita que el dolor quede fijado en lo literal. Pelicot no es representada por una actriz, sino por tres: Riane Ascaride, Marie-Christine Barrault y Marie Vialle , la interpretación de su ahora exmarido estuvo en manos de Philippe Torreton. Esta desdoblación polifónica rompe la lógica del tiempo judicial —lineal, archivístico— para proponer un tiempo afectivo, rizomático, donde el trauma no “pasa” sino que “insiste”.

El homenaje, en términos formales, subvierte la convención teatral desde el inicio. No hay telón. El público entra en una sala desnuda, emulando una sala de un tribunal real, donde los personajes se desdoblan y respiran la densidad dramática de una obra potente, que atraviesa conciencias.

Este inicio es uno de los momentos más estremecedores de la obra: no porque “pase algo”, sino porque el espectador es forzado a mirar —y a sostener la mirada— sobre lo que normalmente se evade.

A mitad del primer acto, se proyecta el juicio original de 1985: declaraciones judiciales, fragmentos del sumario, intervenciones del abogado defensor de los agresores que culpabilizaban a Pelicot por “provocar con su ropa de enfermera”. Estas escenas, reinterpretadas palabra por palabra, no apelan al morbo sino al estupor histórico: la violencia estructural está ahí, documentada y expuesta, sin necesidad de sobreactuación.

La escena más audaz —y también la más polémica— ocurre en el segundo acto: las tres intérpretes de Gisèle repiten una coreografía ritual en la que simulan limpiar el suelo con sus cabellos. Esta imagen —de una plasticidad hipnótica— remite al deseo imposible de borrar la violencia, pero también a la inutilidad de la penitencia. Aquí el cuerpo no es ya víctima ni símbolo, sino campo de resistencia y archivo vivo.

Desde un punto de vista literario, el texto de Dècle se sitúa en la intersección entre la poesía testimonial y la dramaturgia política. El lenguaje rehúye la ornamentación para centrarse en frases fragmentadas, casi escandidas, que devuelven al habla su precariedad inicial. Esta poética quebrada se convierte en un contrapunto a los registros judiciales que aparecen con frialdad técnica.

La inclusión de cartas reales de Gisèle Pelicot, leídas por mujeres del público que voluntariamente acceden a formar parte de la obra, desdibuja la frontera entre actores y espectadores. Aquí no se trata de identificación emocional, sino de responsabilidad colectiva. La obra, en ese momento, se convierte en espacio de escucha activa.

Representar esta pieza en la misma ciudad donde se juzgó —o, mejor dicho, se absolvió socialmente— a los agresores de Gisèle, constituye un acto sociopolítico con implicaciones profundas. El teatro se transforma en una forma de contrajusticia, una suerte de segunda instancia emocional. El hecho de que muchos asistentes fueran familiares de jueces, abogados o incluso antiguos miembros del jurado del caso, dota al espectáculo de una dimensión ritual de enfrentamiento con el pasado institucional.

Lo que Rau y Dècle parecen plantear no es solo la revisión de un caso olvidado, sino una denuncia feroz contra el modo en que la justicia patriarcal transforma la violencia en espectáculo burocrático. El teatro, en este contexto, invierte el mecanismo: transforma el archivo muerto en cuerpo vivo, el protocolo en grito, la sentencia en interpelación.

Este homenaje a Gisèle Pelicot no busca glorificar su figura ni canonizarla como mártir, sino devolverle la potencia de la vida que le quisieron arrebatar. No es una elegía, sino una venganza simbólica. En una época donde la memoria es convertida en efeméride y la justicia en algoritmo, Rau y Dècle reafirman el teatro como espacio insustituible para volver a sentir lo que la historia quiso adormecer.

En el temblor de esas tres mujeres encarnando a Gisèle —en sus danzas, sus silencios y sus cuerpos extenuados— no vemos una representación, sino una restitución. Y en esa restitución, no hay consuelo, pero sí posibilidad. Posibilidad de que la violencia no sea el final del relato. Posibilidad de que el teatro sea todavía, como en sus orígenes, un espacio para el dolor colectivo… y su transformación.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

‘Llámame Lorca’: la poesía bajo la piel de Manuel Liñán

El deseo que no encuentra permiso, el amor que tropieza con lo imposible y la memoria popular que alimenta la poesía de Federico García Lorca constituyen la materia de ‘Llámame Lorca’. Manuel Liñán lleva esas tensiones al cuerpo y busca en el flamenco una forma de aproximarse a la intimidad del poeta, cuya obra sigue interpelando nuestra relación con la libertad. Tras su estreno en los Jardines del Generalife en 2025, la creación del bailaor y coreógrafo granadino llega a Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid del 21 al 24 de octubre de 2026.

El festival Cuerpo Romo celebra su undécima edición en Centro Danza Matadero con una programación que reúne creación contemporánea, experimentación y participación ciudadana

La danza contemporánea encuentra en el espacio público un territorio donde explorar nuevas formas de relación entre el cuerpo, la creación artística y la ciudadanía. Bajo esta premisa, el festival Cuerpo Romo celebra su undécima edición con una programación que amplía las posibilidades de encuentro entre intérpretes y espectadores, al tiempo que reivindica el movimiento como lenguaje de expresión individual y práctica compartida. Dirigido por el bailarín y coreógrafo Elías Aguirre, el festival regresa los días 16 y 17 de octubre a Centro Danza Matadero, con actividades distribuidas entre Plaza Matadero y las Naves 11 y 16. Esta convocatoria incorpora, por primera vez, dos espectáculos de acceso gratuito mediante la retirada previa de invitaciones: ‘Hope Hunt’, de Oona Doherty, y ‘Aurunca’, del propio Aguirre.

‘La razón sensible’, anatomía escénica de un pensamiento en movimiento

En ‘La razón sensible’, Shantí Vera parte del movimiento para observar qué sucede cuando el cuerpo deja de limitarse a ejecutar una coreografía y empieza a intervenir en la manera de percibir, imaginar y relacionarse con el entorno. Junto a su compañía Cuatro X Cuatro, el creador, coreógrafo y bailarín mexicano desarrolla una investigación escénica donde gesto, pensamiento y experiencia física permanecen en conversación constante. La pieza, surgida de una residencia artística en el Centro Coreográfico Canal, tendrá su estreno absoluto los días 10 y 11 de octubre en Teatros del Canal, dentro del ciclo Canal Baila.

‘Prometeo, bufón y mártir’ devuelve el mito al territorio del teatro popular

El fuego que Prometeo entrega a los hombres no ilumina únicamente el nacimiento de una civilización. También inaugura una desobediencia. Al desafiar a Zeus para favorecer a los seres humanos, el titán introduce en el mito una tensión que continúa intacta siglos después: qué ocurre cuando alguien decide enfrentarse al poder en nombre de aquello que considera justo. Desde esa grieta parte ‘Prometeo, bufón y mártir’, escrita y dirigida por Marco Zoppello e interpretada por Alberto Castrillo-Ferrer, una propuesta que traslada la materia clásica al territorio del teatro popular, la sátira y la imaginación escénica.
La producción de El Gato Negro Teatro y Stivalaccio Teatro llega este otoño a la Comunidad de Madrid con seis funciones. Tras su paso por el Corral de Comedias de Alcalá de Henares los días 2 y 3 de octubre, el montaje continuará su recorrido los próximos 5, 12, 19 y 26 de noviembre en el Teatro Tribueñe de Madrid.

Mauricio Kartun reescribe ‘Las bacantes’ de Eurípides desde el pulso popular argentino

La fiesta puede ser una forma de liberación, pero también el instante en que un orden descubre hasta qué punto era frágil. Mauricio Kartun encuentra precisamente en esa tensión el territorio de ‘Baco Polaco’, una creación que toma el pulso de ‘Las bacantes’ de Eurípides y lo desplaza hasta un pequeño pueblo de la Argentina profunda durante los años treinta. El mundo clásico pierde aquí sus mármoles para mezclarse con carnavales, discos de pasta, compañías ambulantes y una ruralidad donde deseo, prohibición y poder vuelven a medirse bajo otras formas. La producción del Complejo Teatral de Buenos Aires podrá verse del 2 al 11 de octubre en la Sala Verde de Teatros del Canal, dentro de Canal Hispanidad.

Javier Cámara e Israel Elejalde reviven el punk de los ochenta en ‘Verborrea’

La rebeldía también tiene una genealogía. A veces comienza en el mismo lugar donde se aprende a obedecer, entre las contradicciones familiares y las imposiciones de una autoridad contra la que resulta inevitable reaccionar. Pablo Remón encuentra en ese conflicto el punto de partida de ‘Verborrea’, su nueva obra teatral, una historia que recupera el universo del punk español de finales de los años ochenta y principios de los noventa para explorar las relaciones entre la memoria, la identidad y las distintas versiones que sobreviven de una misma existencia. Protagonizada por Javier Cámara, Israel Elejalde, Marta Nieto y Emilio Tomé, la producción de Nave 10 Matadero y Buxman Producciones podrá verse del 1 de octubre al 1 de noviembre en la Sala Max Aub de Madrid.

También te puede interesar

Louis Vuitton y Riot Games imaginan un día en la vida de K/DA en ‘Tempo Point’

Riot Games y la firma francesa amplían su colaboración con un volumen de la colección Travel Book que imagina veinticuatro horas en la vida de las cuatro integrantes del grupo virtual de ‘League of Legends’. La publicación reúne música, ilustración y moda en ediciones que van del libro de distribución comercial a la pieza de coleccionista.

Jaume Clotet: «El catalán es un paciente con una salud de hierro. Quien considere que Catalunya ha pasado página se equivoca»

La relación entre memoria histórica e identidad política ocupa el centro de esta conversación con Jaume Clotet i Planas (Barcelona, 1974), periodista, historiador y escritor cuya trayectoria reúne redacciones y responsabilidades de comunicación institucional. Coautor de ‘Lliures o morts’ y ganador del Premio Josep Pla con ‘La Germandat de l’Àngel Caigut’, ha culminado en 2026, con ‘L’espasa del rei’, la trilogía iniciada con esta novela. Desde la figura de Ermengol Amill y la derrota de 1714, Clotet examina la vigencia del catalanismo, el futuro del independentismo y la situación del catalán, mientras defiende la literatura como una vía para comprender el presente y cuestiona un periodismo que refuerza las trincheras ideológicas.

El abogado Alberto García Cebrián en la ‘Lista de los 15 mejores proyectos de liderazgo transformador Urban Beat 2026’: «Un matrimonio no es libre si el divorcio no es accesible»

El abogado Alberto García Cebrián desarrolla una práctica profesional orientada a la prevención y al acompañamiento de las familias. Esta manera de ejercer nace de su experiencia en el despacho, donde muchas parejas acudían cuando el conflicto había deteriorado sus posibilidades de entendimiento. Desde esa observación, comenzó a promover un asesoramiento que ayudara a afrontar las dificultades durante la relación y a gestionar una eventual separación sin agravar el enfrentamiento.
En esta entrevista con Urban Beat, el abogado explica un enfoque que denomina integrativo: atender las necesidades de cada familia y buscar una regulación adecuada a sus circunstancias. Antes de negociar, considera necesario reducir la tensión y escuchar los miedos, las frustraciones y las preocupaciones que acompañan a las demandas jurídicas. Según explica, la hostilidad dificulta alcanzar acuerdos y puede condicionar su contenido.
La protección de los hijos ocupa un lugar central en su práctica profesional. García Cebrián recuerda haber observado situaciones en las que los menores eran utilizados para presionar al otro progenitor. Esa experiencia impulsó un vídeo de sensibilización sobre el daño familiar y reforzó su interés por evitar que las rupturas se gestionen como una competición: «El primer paso es desterrar la terminología bélica del divorcio. Les hago ver que pretender “ganar” implica que alguien debe perder, y si en una familia alguien pierde, al final pierden todos», afirma. El abogado defiende que reorganizar la convivencia exige preservar las responsabilidades compartidas.
Incluido en la ‘Lista de los 15 mejores proyectos de liderazgo transformador Urban Beat 2026’, el abogado identifica su mayor satisfacción profesional, más allá de los reconocimientos, en conseguir que una pareja que llegó al despacho entre reproches firme un acuerdo y pueda despedirse cordialmente, manteniendo el respeto entre sus integrantes.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias