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CentroCentro acoge la exposición “Wunderkammer” de la artista Ana Juan

Ana Juan, es una de las creadoras más influyentes del dibujo contemporáneo y, sin duda, una de las artistas españolas con mayor proyección internacional. La muestra Wunderkammer de entrada gratuita, puede visitarse en la quinta planta del centro hasta el próximo 3 de mayo y reúne más de un centenar de obras que condensan la madurez creativa de una artista en permanente estado de exploración.

Comisariada por Inmaculada Corcho, y presentada junto a la propia Ana Juan y la directora artística de CentroCentro, Julieta de Haro Rivera, la exposición propone una inmersión profunda en un imaginario que forma ya parte del paisaje visual contemporáneo. Tal como se ha subrayado en la presentación, esta muestra permite descubrir de manera inédita la coherencia, la densidad simbólica y la capacidad narrativa de una creadora que ha expandido el dibujo hacia territorios emocionales y conceptuales singulares.

Wunderkammer reúne más de 100 piezas, la mayoría realizadas a lo largo del último año, y sitúa el dibujo como eje vertebrador del proyecto. Aparece en su formulación más clásica —grafito sobre papel—, pero también desbordando sus límites habituales hacia otros lenguajes que la artista ha comenzado a explorar con intensidad, como la escultura o la animación. En este tránsito, las figuras parecen abandonar la bidimensionalidad para adquirir cuerpo, movimiento y presencia física.

Pieza del conjunto La huella del caos Wunderkammer © Ana Juan

La exposición se articula como una gran fábula visual. Un espacio de pensamiento y proceso creativo en el que Ana Juan intenta ordenar, desde la metáfora, una realidad marcada por el ruido, la confusión y la sobreabundancia de estímulos. La propia artista define el proyecto como un relato simbólico donde nada es exactamente lo que parece y donde se reflexiona, a través de imágenes, sobre un mundo en el que resulta cada vez más difícil distinguir entre verdad y mentira, una ambigüedad que deja huella.

Pieza del conjunto La huella del caos (detalle) Wunderkammer © Ana Juan

El título remite a las históricas cámaras de maravillas, aquellos gabinetes de curiosidades que, entre los siglos XVI y XVIII, reunían objetos extraordinarios procedentes tanto de la naturaleza como de la intervención humana. Eran colecciones enciclopédicas y, al mismo tiempo, profundamente personales: reflejaban los intereses, obsesiones y el poder de quienes las creaban, funcionando como espacios para comprender y ordenar el mundo conocido y el que estaba por descubrir.

De manera metafórica, Ana Juan construye aquí su propio gabinete. Un archivo íntimo poblado de seres imaginarios y escenas simbólicas nacidas de sus inquietudes, dudas y deseos, pero también de sus grandes obsesiones temáticas: la verdad y la mentira, el amor, la muerte, la guerra, el poder, el arte y la vida. En este sentido, la artista establece un paralelismo con la contemporaneidad: hoy lo extraordinario circula por las redes y somos nosotros mismos quienes construimos nuestras colecciones personales, almacenando información en gabinetes intangibles que habitan en la nube y que generan realidades paralelas.

La exposición rehúye cualquier recorrido lineal. Las obras se relacionan entre sí de forma orgánica: se enfrentan, dialogan, se transforman y conviven, permitiendo que cada imagen pueda contemplarse de manera autónoma y, a la vez, como parte de un sistema mayor de conexiones simbólicas. Esta estructura abierta invita al espectador a construir su propio relato.

Seis grandes enunciados conceptuales articulan esta wunderkammer: Caos, entendido como la imposibilidad de discernir entre verdad y mentira; La huella del caos, donde el cuerpo se concibe como archivo de lo vivido; Historias, que plantea cada obra como el inicio de uno o múltiples relatos abiertos a la interpretación del espectador; Todo y parte, una reflexión sobre lo individual y lo colectivo, la transformación, la evolución y la muerte; Dibujar el mundo, un guiño a la trayectoria múltiple de Ana Juan como creadora sin fronteras disciplinares; y, finalmente, El dibujo, lenguaje plástico fundamental sobre el que pivota toda su obra.

En Wunderkammer destacan dos grandes protagonistas: el dibujo y la vida. El primero aparece como herramienta esencial de diálogo con el mundo. Ana Juan lo despliega desde el grafito más clásico hasta nuevas derivas formales que desembocan en piezas escultóricas o animadas, siempre con una profundidad técnica y una fuerza expresiva inconfundibles. La vida, por su parte, emerge de cada obra como un territorio ambiguo: seductor y perturbador a la vez, cargado de interrogantes que invitan al visitante a sentir, emocionarse y cuestionar.

Nacida en Valencia en 1961, Ana Juan se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes de su ciudad natal. Ya instalada en Madrid, comenzó a ganar visibilidad a través de revistas como Madriz y La Luna, además de colaborar con El País y El Mundo. Su proyección internacional se consolidó con sus numerosas portadas para The New Yorker. A lo largo de su carrera ha realizado exposiciones individuales y colectivas tanto en España como en otros países.

Como ilustradora editorial, su trayectoria es extensa y reconocida, con títulos como Snowhite, Demeter, Frida, The Night Eater o Amantes. Su trabajo ha sido distinguido con numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Ilustración en 2011, la Medalla de San Carlos de la Facultad de Bellas Artes de Valencia en 2012 y varias medallas otorgadas por la Society of Newspaper Design de Estados Unidos.

La exposición cuenta con la comisaría de Inmaculada Corcho Gómez, profesional con una sólida trayectoria en la gestión y conservación de colecciones. Tras su paso por el Museo de Évora, asumió en 1996 la dirección del Área de Arte de la Fundación ICO y desde 2007 dirige el Museo ABC de Dibujo e Ilustración y la Fundación Colección ABC. Actualmente compagina su labor con la docencia en el Máster de Ilustración de UDIT.

Wunderkammer se presenta así no solo como una exposición, sino como un mapa mental y emocional: un gabinete contemporáneo que invita a detenerse, mirar y pensar el mundo desde la potencia poética del dibujo.

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