El relato que se traza en las salas del MoMA remite a un tiempo de intensas mutaciones históricas: los procesos de descolonización que sacudieron el continente africano avanzaron en paralelo al movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos, generando un flujo de resonancias simbólicas entre ambas orillas del Atlántico. En ese contexto, la imagen fotográfica operó como un lenguaje común, capaz de articular identidades emergentes y de imaginar futuros colectivos más allá de las fronteras impuestas por el colonialismo.
Ideas of Africa constituye la tercera exposición organizada por el museo neoyorquino en torno a la donación de arte africano moderno y contemporáneo realizada en 2019 por el coleccionista Jean Pigozzi. A partir de un núcleo central de obras procedentes de ese legado, la muestra se expande con adquisiciones recientes y préstamos estratégicos que amplían el marco histórico y conceptual del proyecto. La curaduría corre a cargo de Oluremi C. Onabanjo, con el apoyo de Chiara M. Mannarino, y se sostiene sobre una investigación rigurosa que combina archivo, teoría y sensibilidad política.
El andamiaje conceptual de la exposición dialoga directamente con The Idea of Africa, el influyente ensayo del filósofo V. Y. Mudimbe. Desde esa perspectiva, el recorrido reúne obras de grandes figuras de la fotografía africana del siglo XX —Seydou Keïta, Malick Sidibé, Jean Depara, Sanlé Sory o Ambroise Ngaimoko— cuyos estudios y calles se convirtieron en escenarios privilegiados de la llamada “edad de oro del retrato africano”. Sus imágenes, producidas en ciudades clave de África Occidental y Central, capturan cuerpos que se afirman, miradas que se sostienen y gestos que reclaman presencia histórica.
El relato se expande hacia la diáspora con las fotografías de James Barnor y Kwame Brathwaite, que revelan estrategias panafricanas de producción de imagen más allá del continente. A este diálogo intergeneracional se suman las obras de artistas contemporáneos de ascendencia africana como Samuel Fosso, Silvia Rosi y Njideka Akunyili Crosby, cuyas prácticas reactivan y tensionan esos legados visuales desde el presente. Junto a ellas, materiales efímeros procedentes del archivo del colectivo Air Afrique subrayan la circulación material de estas ideas, evidenciando cómo las imágenes viajaron, se imprimieron, se compartieron y se resignificaron a lo largo del tiempo.
En palabras de Onabanjo, volver a ese momento histórico resulta especialmente pertinente hoy, cuando el orden geopolítico global atraviesa nuevas sacudidas. La exposición, afirma, identifica “posibilidades panafricanas deslumbrantes” en imágenes creadas por fotógrafos capaces de registrar la emergencia de otros mundos y, al mismo tiempo, de convocarlos. El retrato aparece así como un dispositivo de imaginación política: una superficie donde se ensayan identidades, alianzas y futuros posibles.
El proyecto se completa con una sala de lectura concebida como homenaje a la producción de conocimiento y a la expansión de la fotografía en los medios impresos durante la era descolonial. En este espacio, el público puede consultar una cuidada selección de fotolibros y publicaciones históricas y contemporáneas, prolongando el diálogo entre imagen, texto y pensamiento crítico.
Con motivo de la exposición, el MoMA edita además un catálogo de 140 páginas, ricamente ilustrado con 105 imágenes en color. El volumen incluye un ensayo principal de Onabanjo, textos de la poeta Momtaza Mehri y de la programadora de cine Yasmina Price, así como la reproducción de escritos fundamentales de Brent Hayes Edwards y del propio Mudimbe. Publicado por el MoMA, el catálogo —en tapa dura y con un precio de 50 dólares— se distribuye a través de ARTBOOK|D.A.P. en Estados Unidos y Canadá, y por Thames & Hudson en el resto del mundo, prolongando en papel una exposición que entiende la fotografía como memoria, gesto político y herramienta de imaginación colectiva.









