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ABaC con tres estrellas Michelin sorprende con un menú degustación perfecto para celebrar estas fiestas navideñas

Tradición, vanguardia, sofisticación, producto de cercanía y un amor incondicional por el trabajo bien hecho componen la fórmula perfecta que ha llevado a Jordi Cruz al Olimpo de las artes culinarias. Los fogones del renombrado chef rezuman sensibilidad, nos devuelven a las raíces autóctonas del sabor más genuino gracias a una técnica depurada de la mano de una creatividad sorprendente. Un equilibrio perfecto de contrastes y texturas para contar historias cotidianas, como un paseo por la montaña o un instante de la infancia que ha quedado grabado en nuestra memoria sensorial y evocativa. El restaurant ABaC, capitaneado por el implacable juez de “Masterchef” es en definitiva, un viaje gastronómico multisensorial coronado por tres estrellas Michelin perfecto para estas fiestas navideñas, a la vera de la montaña del Tibidabo en Barcelona.
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Acogedor, elegante, íntimo, sofisticado, moderno, espléndido, podríamos mencionar una infinidad de adjetivos que el Restaurante ABaC de Barcelona puede abarcar, no solo por su célebre cocina innovadora, sino también por la experiencia gastronómica que implica su visita. ABaC reta a superar todas las expectativas de expertos o de aventureros novatos amantes de la alta cocina. Ya desde la recepción del restaurante, todo el ambiente de magia onírica de olores y colores hace presagiar que no será una estancia cualquiera.

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La propuesta, que arranca tomando aperitivos en la cocina, transita por un menú degustación único donde conviven las novedades con los grandes clásicos de la casa. Más tarde miembros del servicio te acomodan en una terraza exterior, con el objetivo de relajarte y poder deleitarse con los primeros compases del Menú Degustación a título de aperitivo.

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Posteriormente te invitan a pasar a la sala comedor. Un espacio realmente llamativo, moderno e impactante donde las disposición de las mesas y sillas crean un remanso de privacidad y confort, iluminado por unas lámparas extremadamente vistosas y singulares con una luz que nos acoge perfectamente, sin apenas estridencias.

Hablar del resto del Menú Degustación, supone un festival de imaginación y perplejidad en todas y cada una de las combinaciones por sus sabores y texturas, donde la única alternativa es es dejarse llevar por un viaje de emociones gastronómicas con vistas a un apacible jardín custodiado por asombrosas obras de arte contemporáneo. Dichas obras de arte provienen del grandísimo artista  Jordi Díez Fernández , nacido en Valladolid cuya obra juega con los materiales propios de su oficio: piedra, hierro, madera y terracota. Para Jordi Díez estos materiales son la antesala de trabajar exclusivamente el acero inoxidable, un metal en el que encuentra el potencial expresivo que necesita para sus obras, dejando atrás el discurso de la representación virtuosista y dando paso al interior, a la energía interna. Urban Beat comprometida de lleno con el arte contemporáneo os deja algunas pinceladas de Jordi, pinceladas que inevitablemente nos llevan al tema en cuestión: ABaC restaurant y su propio universo abierto a los paladares más canallas.

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Obra de Jordi Díez Fernández

ABaC nos plantea una experiencia singular y en constante renovación, pues no es fácil narrar historias donde el hilo conductor sean los productos de temporada; siempre desde la excelencia técnica, pero revisando los sabores mediterráneos y catalanes para fusionarlos con los de otras latitudes. Servicio extremadamente profesional sin dejar ningún detalle a la casualidad. Coordinación y “savoir faire” a la hora de convertir al cliente en el verdadero protagonista de una historia única y especial.

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El menú comienza con unos aperitivos que quitan el aliento: Bloody Mary on the rocks “Cocktail del seny I la rauxa”; dry maccheroni a la japonesa con los ingredientes de un pesto; un curioso solomillo de anchoa Moulard como una gilda y foie gras de l’Escala con lio pan de escalivada y velo de aceite ahumado, terminamos los entrantes con un brioche de anguila a la brasa, con « all i oli » de citronela.

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Como platos principales el desfile de excelencia gastronómica quita el aliento desde el principio con una deliciosa dorada curada con moluscada, hummus helado y gazpachuelo de cebolletas al cilantro; una exótica perdiz nikkei con romesco de remolacha, escabeche de fresas y crujiente de kimchee y rosas e incluso, una suculenta costilla de raya Tajín con tabule de almendras hidratadas, texturas de picada y batata a la sal que es imposible que te deje indiferente.

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Para el final dulce quedamos fascinados con un postre mágico: El principito; un homenaje a El Principito, la icónica fábula del escritor Antoine de Saint-Exupéry, con media esfera de crema de yogur elaborada en nitrógeno y que, ante tus ojos, se usa para tapar un helado de leche de oveja con rosa liofilizada, crumble de almendra y merengue de menta. Con la manzana de feria con merengue de piruletas cerramos este ineludible viaje a través de una gastronomía hecha con esmero y pasión.

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ABaC está ubicado en Avinguda del Tibidabo 1, Barcelona. El precio por persona del menú degustación es 295 euros y si queremos poner el broche de oro con un maridaje de vinos selectos sumaríamos 140 euros a la cuenta.

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Reservas en el restaurant ABaC aquí: https://abacrestaurant.com/es/

Más acerca Jordi Díez: https://jordidiezfernandez.com/ Fernández  Fernández

Por Juan Trinchet

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