CEOx1Day: cuando los futuros líderes se ponen a prueba
Hay experiencias que marcan un antes y un después. CEOx1Day es una de ellas. No es un juego de roles ni una clase magistral. Es una inmersión real en el vértigo de la toma de decisiones, en la presión de liderar sin tener todas las respuestas, en la necesidad de escuchar, adaptarse y actuar. ¿El premio? Ser CEO por un día en una gran empresa.
El programa, impulsado por Odgers Berndtson junto a EAE Business School en Madrid y Barcelona, ofrece a estudiantes de alto potencial la oportunidad de vivir lo que significa formar parte de un comité de dirección. Pero no desde la comodidad de su especialidad, sino desde un rol completamente ajeno a su formación. Marketing para un ingeniero. Finanzas para alguien de comunicación. Tecnología para un perfil de recursos humanos. Roles cruzados que acaban por convertirse en una enriquecedora experiencia de aprendizaje.
Para Jaime Ozores, CEOx1Day es mucho más que una iniciativa académica. Cada edición le reafirma en algo que repite con convicción: el talento joven tiene una energía y una capacidad de aprendizaje que no deja de sorprender. Lo que más le emociona, confiesa, no es solo ver cómo los estudiantes se enfrentan al reto, sino escuchar sus reflexiones al final de la jornada. Muchos de ellos reconocen que la experiencia les cambia la forma de ver el liderazgo. Les obliga a salir de su zona de confort, a tomar decisiones desde una perspectiva global, a pensar diferente.
En la última edición, celebrada en Madrid y Barcelona, los alumnos trabajaron sobre un caso real junto a Pol Navarro, Subdirector General de Banco Sabadell. Tuvieron que presentarse en formato elevator pitch, debatir, hacer preguntas estratégicas y tomar una decisión conjunta como si realmente estuvieran al frente de una empresa.
Lo que ocurrió en esa sala fue mucho más que una simulación. Fue una demostración de talento, de humildad, de capacidad de adaptación. Fue ver cómo una generación se enfrenta al challenge con una mezcla de nervios, ilusión y determinación. Y cómo, al final, salen de ahí con una mirada distinta. Más amplia. Más valiente.
Para Jaime, el verdadero valor del programa no está en encontrar respuestas, sino en aprender a hacer las preguntas correctas. En escuchar. En colaborar. En atreverse a pensar diferente. “Ver cómo lo viven, cómo se implican y cómo crecen en tan poco tiempo —comenta— es lo que da sentido a todo esto”.
Con iniciativas como esta, Jaime Ozores no solo refuerza su posición como uno de los headhunters más influyentes del panorama internacional, sino que también demuestra que el liderazgo del futuro se construye hoy, con visión, con propósito y con personas.









