Urban Beat Contenidos

Antón Casamor dialoga con la luz y la naturaleza en los jardines del Museo Lázaro Galdiano

Desde el 11 de junio hasta el 23 de agosto, el Museo Lázaro Galdiano y la Fundación Casamor proponen una nueva aproximación a la obra de Antón Casamor, una de las figuras centrales de la escultura catalana del siglo XX. La exposición ‘Antón Casamor: luz y escultura’ sitúa doce piezas en el Jardín de Parque Florido, un espacio histórico donde la materia escultórica deja de estar protegida por la neutralidad del interior museístico y se enfrenta a una realidad más inestable: la luz variable del día, la presencia de los árboles, el movimiento del aire, la sombra y el recorrido físico de quienes observan.

La muestra, organizada en el marco del 75 aniversario del Museo Lázaro Galdiano, no se limita a trasladar obras al exterior. Su verdadera operación consiste en modificar las condiciones de percepción. Aquello que en una sala puede entenderse como equilibrio clásico, proporción contenida o serenidad formal, en el jardín adquiere una vibración distinta. Las esculturas ya no aparecen como objetos cerrados, detenidos en una lectura única, sino como presencias sometidas a una transformación continua. Cada hora altera sus superficies. Cada cambio de luz redefine su volumen. Cada sombra introduce una lectura nueva sobre la materia.

Ese desplazamiento resulta especialmente revelador en el caso de Casamor, reconocido por su compromiso con la forma, el cuerpo humano y una idea de armonía vinculada a la tradición novecentista mediterránea. Su producción, esencialmente escultórica aunque también desarrollada en el dibujo y la pintura, se ha relacionado con la búsqueda de serenidad, proporción y solidez. En sus figuras late una voluntad de permanencia, una presencia material del cuerpo idealizado que parece aspirar a la quietud. Sin embargo, al instalar esas obras en el Jardín de Parque Florido, esa aparente estabilidad comienza a resquebrajarse de manera sutil.

La comisaria Marta Carreté plantea precisamente esa lectura: el jardín obliga a reconsiderar las piezas. En el exterior desaparece el punto de vista privilegiado y se diluye la iluminación controlada. Las formas pueden endurecerse o suavizarse según la hora del día; las sombras alteran la percepción del volumen; la escultura adquiere una condición casi orgánica, como si dejara de ser una forma clausurada para convertirse en un cuerpo perceptivo en relación constante con el lugar.

‘Antón Casamor: luz y escultura’ introduce así una pregunta de fondo: qué ocurre cuando una obra concebida desde el equilibrio se expone a un entorno que nunca permanece igual. En ese contacto, la escultura deja de imponer su presencia de forma absoluta y empieza a negociar con el espacio. El jardín no actúa como fondo ornamental. Interviene, tensiona, desplaza y completa el sentido de las piezas. La naturaleza no envuelve la obra; la desafía. El museo no abandona su función; la amplía hacia una experiencia donde la contemplación exige tiempo, desplazamiento y atención.

Esta lectura permite descubrir en Casamor una dimensión menos evidente. Junto a la armonía formal aparece la fragilidad. Junto a la solidez del material emerge la inestabilidad del entorno. Junto al cuerpo idealizado se abre una reflexión sobre la relación entre figura, materia y paisaje. Las esculturas, al aire libre, dejan de ser únicamente formas equilibradas para convertirse en preguntas abiertas sobre cómo miramos, cómo circulamos alrededor de una obra y cómo el espacio transforma aquello que parecía fijado.

La elección del Jardín de Parque Florido resulta decisiva. El Museo Lázaro Galdiano posee una identidad marcada por la memoria, la colección, la arquitectura y el diálogo entre patrimonio y experiencia estética. Al incorporar las esculturas de Casamor a ese entorno, el museo activa una relación entre historia y percepción contemporánea. El jardín se convierte en un territorio donde la escultura no queda aislada de la vida, sino atravesada por ella. El visitante ya no contempla desde una distancia abstracta: camina, se aproxima, cambia de ángulo, descubre una sombra, pierde otra, advierte que la obra se modifica sin dejar de ser la misma.

En un momento en el que muchas exposiciones buscan impactar mediante la espectacularización del espacio, esta propuesta elige una vía más exigente: la discreción activa. Su fuerza no procede del exceso, sino de la atención. El gesto curatorial no necesita imponerse con grandilocuencia, porque confía en la capacidad de la escultura para revelar otras lecturas cuando se la coloca ante un entorno vivo. La muestra invita a mirar despacio, a aceptar que una obra puede transformarse sin moverse, a comprender que la luz también interpreta.

‘Antón Casamor: luz y escultura’ recupera así una idea esencial de la experiencia artística: ninguna obra se agota en su forma. El lugar donde se mira, la hora del día, la posición del cuerpo y la sensibilidad del espectador participan en su sentido. Las doce piezas instaladas en el jardín del Lázaro Galdiano parecen confirmar que la escultura no pertenece únicamente al material que la constituye, sino también al tiempo que la atraviesa.

La exposición propone una lectura renovada de Antón Casamor desde una paradoja fecunda. Sus esculturas conservan la serenidad, la proporción y la vocación de equilibrio que caracterizan su obra, pero al aire libre revelan también una vulnerabilidad inesperada. Frente a la luz cambiante, la materia deja de ser certeza y se convierte en acontecimiento. En ese tránsito, el jardín histórico del museo no solo acoge las obras: las hace hablar de otro modo.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

El MuseumsQuartier reconstruye la historia de resistencia que transformó el paisaje cultural de Viena

El MuseumsQuartier de Viena celebra su 25.º aniversario mirando hacia el conflicto del que nació. Antes de convertirse en uno de los mayores complejos artísticos y culturales del mundo, el MQ fue una idea combatida, reformulada y expuesta durante décadas a cambios políticos, controversias arquitectónicas y campañas mediáticas que llegaron a poner en peligro su construcción. Aquello que hoy forma parte natural de la vida cotidiana vienesa estuvo repetidamente cerca de no existir.
La exposición ‘Visión y resistencia. Cómo el MuseumsQuartier transformó Viena’, presentada en el MQ Freiraum, reconstruye ese proceso mediante bocetos, maquetas arquitectónicas originales, planos, documentos históricos y titulares de prensa. Comisariada por Andreas Nierhaus y acompañada por un extenso catálogo, la muestra evita ofrecer una celebración complaciente del aniversario. Su relato permite comprender que la identidad del MuseumsQuartier no surgió de un proyecto lineal, sino de una prolongada disputa sobre la ciudad, la arquitectura y el lugar que debía ocupar la cultura contemporánea dentro de ambas. La exposición podrá apreciarse hasta el 25 de enero.

Ana Mendieta regresa a la Tate Modern para reconstruir el vínculo entre cuerpo, tierra y exilio

La Tate Modern presenta, hasta el 17 de enero de 2027, la primera gran exposición organizada en el Reino Unido en más de una década sobre Ana Mendieta (1948-1985). La muestra reúne más de 120 obras y recupera la radical vigencia de una creadora multidisciplinar cuya producción, desarrollada principalmente durante las décadas de 1970 y 1980, alteró las convenciones asociadas a la escultura, la fotografía y el cine.

Camille Henrot despliega en ‘Paper Planes’ una poética que interpela las reglas del presente

Copenhagen Contemporary en Dinamarca presenta la mayor exposición individual dedicada hasta ahora en Escandinavia a Camille Henrot, una de las creadoras esenciales para comprender las tensiones emocionales, políticas y tecnológicas del presente. Inaugurada el 5 de junio, ‘Paper Planes’ podrá apreciarse hasta el 31 de diciembre de 2026 y reúne películas, pinturas, dibujos, esculturas e instalaciones que recorren los últimos diez años de su producción. Considerado el centro internacional de arte contemporáneo de Copenhague, Copenhagen Contemporary articula su programación mediante el diálogo entre figuras consolidadas y nuevos talentos. La institución ocupa el antiguo taller de soldadura de Burmeister & Wain, conocido como B&W: un imponente complejo industrial de 7000 metros cuadrados cuyas naves permiten acoger aquellos lenguajes que difícilmente encuentran acomodo en los espacios expositivos convencionales. Instalaciones inmersivas, performances, dispositivos tecnológicos y obras audiovisuales monumentales adquieren allí una escala física capaz de modificar la relación entre el arte, la arquitectura y el espectador. En ese escenario, la diversidad formal de Camille Henrot encuentra una amplitud particularmente coherente.

Bego Antón descubre en el baile canino una geografía afectiva de Estados Unidos

Una mujer sostiene la mirada de su perro. Entre los dos existe una concentración que desborda el adiestramiento y transforma la obediencia en coreografía, el gesto aprendido en lenguaje afectivo. Esa relación ocupa el centro de ‘Everybody Loves to Cha Cha Cha’, la exposición con la que Bego Antón se incorpora a la sección oficial de la 29.ª edición de PHotoESPAÑA, presentada en Casa de América hasta el 30 de septiembre.

La endometriosis deja de ser invisible en la nueva instalación de Laia Abril

Durante más de siglo y medio, la endometriosis ha soportado una doble condena: la agresión física de una enfermedad crónica y la sospecha cultural proyectada sobre quienes intentaban explicar su sufrimiento. ‘Endometriosis. El dolor silenciado 1860-2026’, la instalación inédita de Laia Abril presentada por PHotoESPAÑA y el Museo Nacional del Romanticismo, convierte esa continuidad histórica en una acusación visual contra la indiferencia clínica, el abandono institucional y la normalización del dolor femenino. La exposición, inaugurada el 2 de junio en Madrid, podrá visitarse gratuitamente hasta el 13 de septiembre de 2026.
El título establece una cronología deliberadamente incómoda. En 1860 se realizó una de las primeras descripciones médicas de la endometriosis; en 2026, millones de personas continúan enfrentándose a demoras en el diagnóstico, tratamientos insuficientes y consultas en las que sus síntomas son relativizados. Abril transforma esos 166 años en la medida de un fracaso: el progreso científico ha sido incapaz de erradicar por completo los prejuicios desde los que se interpreta el cuerpo femenino.

Brassaï descifra los signos secretos de París en el Moderna Museet

El Moderna Museet de Estocolmo reconstruye la geografía nocturna y secreta de París a través de la mirada de Brassaï, uno de los grandes renovadores de la fotografía europea del siglo XX. Abierta hasta al 4 de octubre de 2026, ‘Brassaï. Los signos secretos de París’ reúne más de 160 fotografías en blanco y negro y constituye la primera gran presentación dedicada al artista en Suecia. La selección está formada por copias antiguas en gelatina de plata realizadas por el propio fotógrafo, circunstancia que permite contemplar las imágenes con las gradaciones, texturas y matices tonales concebidos originalmente por su autor.
La exposición se adentra en el periodo más fértil de su trayectoria, situado fundamentalmente en la década de 1930, cuando Brassaï convirtió sus recorridos nocturnos por la capital francesa en una investigación visual sobre la ciudad, sus habitantes y las huellas anónimas depositadas en sus muros. París deja de ser en estas imágenes una sucesión de monumentos reconocibles para transformarse en una materia viva, compuesta por niebla, adoquines húmedos, luces de gas, habitaciones clandestinas y figuras que parecen surgir de la oscuridad.

También te puede interesar

Diana Navarro reivindica una copla viva en Veranos de la Villa

Diana Navarro llegará el 29 de julio al patio central de Conde Duque para demostrar, dentro de Veranos de la Villa, que la copla puede conservar su memoria sin quedar condenada a reproducirla. La cantante malagueña presentará un espectáculo concentrado en la esencia del género, construido a partir de algunas de las composiciones más representativas de su trayectoria y de piezas pertenecientes a ‘Ya no estoy sola’, el proyecto con el que prolonga la celebración iniciada en 2025 por el vigésimo aniversario de su debut discográfico. Estará acompañada por Fran Doblas, ganador de la cuarta edición de ‘Se llama copla’ y primer hombre que conquistó el concurso de Canal Sur.

Yoani Sánchez desafía desde Instagram el cerco informativo cubano

Yoani Sánchez pulsa el botón de emisión en instagram y, durante unos segundos, en ese botón rojo, Cuba deja de ser una abstracción diplomática americana , una estadística económica fallida o una disputa ideológica administrada desde despachos extranjeros. Cuba vuelve a ser Cuba. Aparece una calle de La Habana sin luz, una conversación interrumpida, una cazuela golpeada, la respiración de quien sostiene el teléfono y la posibilidad de que la conexión desaparezca antes de que termine la frase. En sus frecuentes directos de Instagram, la periodista cubana no reconstruye el país cuando el acontecimiento ya ha sido domesticado por el sórdido lenguaje oficial. Lo transmite mientras sucede. Yoani Sánchez transmite desde una isla donde informar también significa exponerse a morir y ella es la única que puede hacerlo desde una voluntad de acero. Todos los cubanos de la diáspora deberían ponerse en su pellejo. Todos están esperando que otros como ella, lo hagan. Con lo machistas que son en Cuba y ha tenido que venir una mujer a darles lecciones de entendimiento a muchos hombres del exilio.

Luke Edward Hall despliega el imaginario de las Tullerías sobre la hierba en un pícnic ilustrado

La segunda temporada de «From les Tuileries with Love», presentada el 15 de junio de 2026, devuelve a Luke Edward Hall al Jardín de las Tullerías para transformar el paisaje parisino en una colección de objetos destinados al pícnic, el descanso y la creación artística, y demostrar que el patrimonio también puede abandonar momentáneamente el pedestal, sentarse sobre la hierba y participar en los pequeños rituales del verano.

El MuseumsQuartier reconstruye la historia de resistencia que transformó el paisaje cultural de Viena

El MuseumsQuartier de Viena celebra su 25.º aniversario mirando hacia el conflicto del que nació. Antes de convertirse en uno de los mayores complejos artísticos y culturales del mundo, el MQ fue una idea combatida, reformulada y expuesta durante décadas a cambios políticos, controversias arquitectónicas y campañas mediáticas que llegaron a poner en peligro su construcción. Aquello que hoy forma parte natural de la vida cotidiana vienesa estuvo repetidamente cerca de no existir.
La exposición ‘Visión y resistencia. Cómo el MuseumsQuartier transformó Viena’, presentada en el MQ Freiraum, reconstruye ese proceso mediante bocetos, maquetas arquitectónicas originales, planos, documentos históricos y titulares de prensa. Comisariada por Andreas Nierhaus y acompañada por un extenso catálogo, la muestra evita ofrecer una celebración complaciente del aniversario. Su relato permite comprender que la identidad del MuseumsQuartier no surgió de un proyecto lineal, sino de una prolongada disputa sobre la ciudad, la arquitectura y el lugar que debía ocupar la cultura contemporánea dentro de ambas. La exposición podrá apreciarse hasta el 25 de enero.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias