Organizado por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, el festival abrirá su programación con una jornada gratuita, multidisciplinar y abierta a todos los públicos. Seis compañías participarán en una celebración concebida como antesala de una edición mayor, que entre el 12 de junio y el 5 de julio desplegará cerca de 60 propuestas escénicas, artistas de 16 países y más de 25 estrenos. Alcalá volverá así a funcionar como territorio natural de los clásicos: ciudad cervantina, espacio patrimonial, plaza teatral y laboratorio contemporáneo para releer una tradición que atraviesa España, México, América Latina y la memoria compartida del idioma.
La fiesta inaugural comenzará a las 20:30 horas junto a InfoClásicos, la oficina de información del festival situada en la plaza de Cervantes. Allí aparecerá The Bike Clickbox, el singular triciclo fotográfico de Lisard Cabarroques, de Fotograma Creació Visual, un fotomatón itinerante que entregará a los asistentes una tira impresa al instante como recuerdo de esta edición conmemorativa. Los 150 primeros espectadores que recojan el programa del festival recibirán además una sorpresa dulce, pequeño gesto de hospitalidad que refuerza la voluntad de transformar el inicio del certamen en experiencia compartida.
La plaza de Cervantes y sus jardines serán también el territorio de De fanfarrias y maravillas, propuesta de Arlequina y Pablo Méndez que convierte el espacio público en un lienzo móvil habitado por criaturas exóticas, escenas inesperadas y apariciones festivas. La compañía generacionARTes, dirigida por Rodrigo Puertas, aportará La alcarabía de los clásicos, una invitación a celebrar los libros, las letras y la literatura desde una farra barroca donde la música, la danza popular y la participación colectiva acercan el repertorio clásico a la energía del encuentro social.
La Banda Sinfónica Complutense, bajo la dirección de Marcos Gómez Bachiller, recorrerá el trayecto desde la plaza de San Diego hasta el templete de la plaza de Cervantes con Marcha barroca, un pasacalles en formato brass band que reunirá instrumentos de viento, metal y percusión. Su repertorio, vinculado al aniversario del festival, recuperará piezas de resonancia barroca desde la potencia sonora de una agrupación acostumbrada a ocupar el espacio común. Después llegará Big Dancers, de El Carromato, con autoría y dirección de Adrián Varo: marionetas gigantes de cuatro metros, iluminadas con tecnología led, que invitarán al público a bailar bajo una escala casi fantástica.
El cierre de la jornada quedará en manos de Quixote, espectáculo aéreo de Gema Segura y Luciano Trevignani para la compañía internacional Grupo Puja! La propuesta eleva literalmente las figuras de Don Quijote y Sancho para representar el viaje interior del héroe, del soñador y del guía en un mundo necesitado de valores humanos. La imagen del Quijote que desea volar resume con precisión el espíritu de esta edición: el clásico entendido como impulso vertical, como mito que aún puede despegar del suelo sin perder contacto con su raíz popular.
El primer fin de semana estará marcado, además, por dos estrenos absolutos. El Teatro Salón Cervantes acogerá los días 13 y 14 Los locos de Valencia, de Lope de Vega, en versión de José Luis Alonso de Santos y dirección de Pepa Pedroche. La producción, impulsada por la Comunidad de Madrid para Teatros del Canal junto a Clubmedia Network y el Complejo del Teatro San Martín de Buenos Aires, propone una lectura musical de la comedia lopesca. En ella, Floriano huye a Valencia al creer que ha matado a un príncipe y finge locura para refugiarse en un hospital, donde conocerá a Elvira, víctima a su vez del engaño amoroso. Entre pacientes heridos por pasiones, la frontera entre razón, deseo, fingimiento y delirio se vuelve materia teatral.
El segundo estreno absoluto llegará al Corral de Comedias con Amor es más laberinto, coproducción del Teatro de la Abadía con el INBAL, la Coordinación Nacional de Teatro y la Escuela Nacional de Arte Teatral de México. Escrita por Sor Juana Inés de la Cruz y Fray Juan de Guevara, con versión y dirección de Abel González Melo, la obra sitúa su trama en la Creta mitológica del rey Minos, el Minotauro y el príncipe Teseo. Ariadna y Fedra, enamoradas del héroe destinado al sacrificio, activan una red de equívocos, enredos y pasiones. La producción celebra simultáneamente los 375 años de Sor Juana, los 25 de Clásicos en Alcalá y los 80 del INBAL.
La programación del arranque se completa con Quijotescas, de Teatro Yeses, compañía nacida en torno a la antigua cárcel de Yeserías y vinculada al trabajo entre actrices presas e intérpretes profesionales; Dos pasos entre lo que fuimos y lo que somos, de Maru-Jasp, a partir de Lope de Rueda; el taller familiar Pinta los Clásicos; la celebración folclórica Viva México!!!, con Leyendas de México y Mariachis Reyes; y La doncella guerrera, propuesta de Tropos, Teatro de Títeres inspirada en el romance tradicional recogido por Menéndez Pidal.
Con textos de Lope, Calderón, Sor Juana, Ana Caro, Tirso, Cervantes, Lope de Rueda, Moreto, Góngora o Quevedo, junto a autores menos transitados y voces contemporáneas, Clásicos en Alcalá reivindica el Siglo de Oro como territorio en disputa, fiesta intelectual y patrimonio escénico común. A los 25 años, el festival parece afirmar una evidencia: los clásicos sobreviven cuando dejan de ser estatua y vuelven a caminar entre la gente.









