Urban Beat Contenidos

Paul Pfeiffer

Paul Pfeiffer: la primerísima figura del videoarte en la actualidad llega a Bilbao

El Museo Guggenheim Bilbao presenta gracias al patrocinio de BBK: “Paul Pfeiffer: Prólogo a la historia del nacimiento de la libertad”, la mayor exposición del artista en Europa, con una selección de una treintena de obras que recorren toda su trayectoria y lo sitúan como uno de los autores más influyentes del panorama artístico contemporáneo. La muestra podrá apreciarse hasta el 16 de marzo de 2025.
Paul Pfeiffer
Paul Pfeiffer

Paul Pfeiffer nació en 1966 en Honolulú (Hawái) y reside en la actualidad en Nueva York, su práctica multidisciplinar, que abarca vídeo, fotografía, escultura e instalación, plantea cuestiones relacionadas con el espectáculo, la pertenencia y la diferencia. Reconocido sobre todo por sus incisivos vídeos con imágenes extraídas de un mundo saturado por los medios, Pfeiffer analiza la manera en que las imágenes dan forma a los espectadores que las consumen. Aunque, tal y como él mismo lo explica “siempre surge la misma pregunta: ¿quién utiliza a quién? ¿es la imagen la que nos hace a nosotros o somos nosotros quienes hacemos las imágenes?

Desde los inicios de su trayectoria hace ya más de 25 años, Pfeiffer emplea viejos programas de ordenador de edición digital, como Photoshop y QuarkXxpress, para manipular metraje procedente de eventos deportivos, conciertos y películas de Hollywood. A través del acto iterativo de cortar, unir, enmascarar y clonar, sus obras revelan las estructuras que han dado forma a la memoria colectiva, a sus miedos y deseos reprimidos al tiempo que anticiparon la circulación masiva de breves clips de vídeo y GIF’s de la actualidad.

Sus indagaciones en las dimensiones perceptuales y psicológicas de la experiencia colectiva le han llevado a analizar cómo estadios y escenarios, desde la Antigüedad hasta hoy, han servido no solo como plataformas para grandes espectáculos, sino también como lugares en los que se define y se cuestiona el cuerpo político (de una nación, de una comunidad, de la sociedad).

Iconos globales, como estrellas de música pop, actores y atletas suelen ser las figuras más familiares de las obras de Pfeiffer en las que los cuerpos se sitúan en la intersección entre veneración y cosificación que sustenta la cultura de masas. Este empleo de la cultura de los famosos habla también de la difusión global y el consumo de imágenes. Su trabajo dilucida cómo los mecanismos relacionados con la audiencia, desde los espacios arquitectónicos hasta la retransmisión o posproducción de las imágenes, dan forma a nuestro sentido de identidad, de comunidad, y en ocasiones, de nacionalidad. Recreando o reescenificando experiencias comunes en las que se exacerban las emociones y donde lo individual queda relegado, el artista demuestra cómo estos eventos inducen sentimientos de pertenencia y de identidad, al tiempo que subrayan las cuestiones siempre presentes de diferencia y alteridad.

Paul Pfeiffer
En directo desde Neverland (Live from Neverland) (fotograma), 2006 Vídeo de dos canales en bucle (color, sonido; 10 min 18 s) y monitor Dimensiones variables Sammlung Goetz, Múnich © Paul Pfeiffer, Bilbao, 2024 Cortesía del artista; Paula Cooper Gallery, Nueva York; carlier | gebauer, Berlín/Madrid; Perrotin; y Thomas Dane Gallery, Londres

Los cambios de escala que Pfeiffer imprime en sus creaciones, que van de la miniatura a las enormes dimensiones, desestabilizan la relación “natural” predeterminada entre público y objeto, haciéndonos conscientes de nuestros cuerpos en relación con el resto del mundo y de la naturaleza construida de la información que consumimos. Así, sus primeras obras en vídeo y fotografía, que definieron toda una era, exigen una contemplación íntima y próxima, mientras que sus últimos experimentos en la escultura y la instalación generan encuentros colosales e inmersivos.

Inspirado por la arquitectura temporal de un estudio de sonido, el diseño de la exposición se basa en el interés del artista por el elaborado proceso hollywoodense de creación cinematográfica. En toda su obra, Pfeiffer hace referencia a la realización cinematográfica y a la cámara como dispositivo, a menudo recordando escenas icónicas que se encuentran grabadas en nuestra memoria colectiva. El título de la muestra, Prólogo a la historia del nacimiento de la libertad, procede de un momento clave en la historia mediática estadounidense, en que Cecil B. DeMille, director del filme Los diez mandamientos —en el momento de su estreno en 1956 la película más cara de la historia— explicaba al inicio su drama épico-religioso.

La propia biografía y experiencia vital de Pfeiffer (cuya infancia transcurrió entre las Filipinas y los EE. UU.) proporcionan al artista una perspectiva más amplia y transnacional de la identidad estadounidense. Pfeiffer está muy comprometido con el contexto filipino y su singular fusión de tradiciones raciales, religiosas y culturales, marcada por el legado del colonialismo como antigua colonia española y posteriormente como territorio estadounidense, y también por la migración global por motivos laborales en tiempos más recientes.

Estos estratos temporales e históricos influyen no solo en su trabajo a lo largo de toda su carrera, sino en su posicionamiento en relación con la diáspora, su capacidad de hablar sobre una construcción más compleja de la identidad y de percibir una política de la visibilidad conformada por los medios de comunicación de masas y los mecanismos de construcción de imágenes, por los rituales colectivos del entretenimiento y el espectáculo, por la cultura popular y por los aspectos compartidos y diferenciales que generan estos procesos.

Paul Pfeiffer
Torso de Justin Bieber (Justin Bieber Torso), 2018 Madera de melina y pintura 65,1 x 48,6 x 23,2 cm Cortesía: el artista y carlier | gebauer © Paul Pfeiffer, Bilbao, 2024 Cortesía: el artista y Thomas Dane Gallery, Londres Foto: Ben Westoby

RECORRIDO POR LA EXPOSICIÓN

La muestra arranca con las icónicas esculturas en vídeo de Pfeiffer de finales de los años noventa y principios de los 2000 que le sitúan como pionero del videoarte en la era digital. Algunos partidos míticos de baloncesto son el punto de partida para Fragmento de una crucifixión (según Francis Bacon) [Fragment of a Crucifixion (After Francis Bacon), 1999] y Juan 3:16 (John, 3:16, 2000), mientras que los famosos combates de Muhammed Ali aparecen en la trilogía titulada La larga cuenta (The Long Count, 2000–01). Mostradas en diminutos monitores de LCD y proyectores CPJ que suponen un radical cambio de escala respecto a cómo estas imágenes se ven normalmente, estas obras son ilustrativas del meticuloso proceso de edición de metraje encontrado, en el que Pfeiffer realiza una manipulación, fotograma a fotograma, para borrar, camuflar y montar en bucle unos clips cortos de vídeo. Realizadas con los programas de ordenador que se acababan de desarrollan en su momento, estas obras tempranas conservan algunos rastros de la mano del artista y también la presencia fantasmal de las figuras centrales.

El artista emplea técnicas sencillas para revelar rasgos críticos pero sutiles inherentes a la producción de imágenes y a la construcción del espectáculo en los eventos deportivos. Pfeiffer continúa explorando estos temas en obras recientes en vídeo, como Cariátide (Mayweather) [Caryatid (Mayweather), 2023] o Los cuatro jinetes del Apocalipsis (Four Horsemen of the Apocalypse, 2000–hasta hoy), esta última una serie de fotografías que muestran a jugadores de la NBA captados en gestos extraños y aislados de la cancha, adoptando una presencia icónica ante la multitud como si fueran figuras merecedoras de adoración en una santificación basada en los medios de comunicación. La exposición también incluye instalaciones de vídeo de gran escala, como La mañana después del Diluvio (Morning After the Deluge, 2003), que emplea un software de rastreo de movimiento para reorientar nuestra perspectiva del paisaje y del horizonte, así como las piezas de vídeo en directo del artista Cross Hall (2008) y Autorretrato como fuente (Self-Portrait as a Fountain, 2000), donde analiza el papel activo, y a menudo complicado, de la cámara en la construcción de experiencias mediatizadas de visualización.

Con frecuencia Pfeiffer emplea una estrategia artística y conceptual consistente en transponer una serie de eventos singulares y momentos de la cultura popular y el entretenimiento a otros tiempos, otras geografías, otras razas y otros géneros. Los santos (The Saints, 2007) es una recreación audiovisual inmersiva de la final del Mundial de fútbol de 1966 entre Inglaterra y Alemania Occidental. En ella Pfeiffer reimagina el mítico partido, en el que Inglaterra batió a Alemania en la prórroga logrando su primer y único título Mundial, en una fascinante instalación multicanal de vídeo y sonido. Para recrear el paisaje sonoro de este acontecimiento futbolístico, el artista coordinó a un millar de personas en Manila, que se reunieron en salas de cine para ver el histórico partido de fútbol.

Para Pfeiffer, el sonido de la multitud es uno de los elementos más significativos en la construcción de la experiencia colectiva y la sensación de pertenencia, y al sustituir la animación de los hinchas alemanes y británicos por las voces de los filipinos, el artista explora cómo se manifiesta el nacionalismo en estos memorables momentos de la historia deportiva. Esta pieza también subraya el interés de Pfeiffer por la arquitectura del estadio como lugar de rituales masivos, centrándose en la historia del estadio londinense de Wembley, epicentro del fútbol inglés y cuyos orígenes se remontan a la exposición del Imperio Británico de comienzos de la década de 1920. El estadio sufrió una completa remodelación entre 2001 y 2007 con la incorporación de altavoces y pantallas de última tecnología, un cambio radical que integra físicamente al espectador en la acción y amplifica la experiencia emocional del gentío.

Paul Pfeiffer
Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis (Four Horsemen of the Apocalypse) (06), 2001-2018 Impresión mate en color 182,9 x 146,3 cm Cortesía del artista y Perrotin © Paul Pfeiffer, Bilbao, 2024 Cortesía del artista; Paula Cooper Gallery, Nueva York; carlier | gebauer, Berlin/Madrid; Perrotin; y Thomas Dane Gallery, Londres

Su obra En directo desde Neverland (Live from Neverland, 2006) también incorpora la acústica de una multitud organizada, en este caso un grupo de estudiantes de la Universidad Silliman de Filipinas que recitan, palabra por palabra, un discurso televisado de Michael Jackson. Exagerando la disonancia entre individualidad y colectividad, Pfeiffer manipula los movimientos de la boca de Jackson para sincronizarlos con las voces estudiantiles, sustituyendo una voz individual por las armonías y matices del conjunto. En esta obra Pfeiffer prosigue su exploración de la ventriloquía y la imitación, complicando los esfuerzos simplistas por construir o comprender la noción de identidad.

Para esta muestra, Pfeiffer amplió su serie Encarnador (Incarnator, 2018–hoy), en la que el artista trabajó en colaboración con una serie de “encarnadores”, escultores de Sevilla, Betis Pampanga en Filipinas y Tlaxcala en México conocidos por su producción de tallas de madera de tamaño casi natural de santos y figuras religiosas para iglesias católicas y el culto privado. Las obras de Pfeiffer están modeladas con el rostro de Justin Bieber transformando así al ídolo del pop —que recientemente se había declarado como cristiano renacido— en una encarnación contemporánea de Jesucristo. La producción de estas esculturas remite a las rutas comerciales coloniales que se remontan al siglo XVI, iluminando el trabajo y la artesanía que subyace a las tradiciones religiosas de siglos y sus vínculos con la historia de las redes globales que persisten a día de hoy.

Pfeiffer se interesa por la creación y manipulación de imágenes emitidas por televisión y así hace referencia a los estratos de posproducción a los que están sometidos los medios de comunicación contemporáneos antes de que las imágenes lleguen a nuestras pantallas. En la obra Rojo, verde, azul (Red Green Blue, 2022), el artista explora el estadio y su capacidad como estudio de televisión, capturando la orquestación de un partido de fútbol universitario (uno de los rituales masivos más populares de EE. UU.) en la Universidad de Georgia en Atenas (Georgia, EE. UU.). En la misma Pfeiffer se centra en la “banda de marcha” como sonido en directo y generador musical de la emoción del gentío durante el partido, analizando los mecanismos internos de sus actuaciones musicales a través de imágenes detalladas en directo. El montaje del artista trae al primer plano la complejidad de un deporte popular basado en gran medida en una “alteridad” racializada.

Paul Pfeiffer
Rojo Verde Azul (Red Green Blue), 2022 Vídeo monocanal (color, sonido envolvente; 31 min 23 s) Dimensiones variables Cortesía del artista y Paula Cooper Gallery, Nueva York Vista de instalación: Red Green Blue, Paula Cooper Gallery, 12 nov. 2022 – 12 de enero, 2023 © Paul Pfeiffer, Bilbao, 2024 Foto: Steven Probert

Biografía

Paul Pfeiffer nace en Honolulú, Hawái, su adolescencia transcurre en Filipinas y desde 1990 vive y trabaja en Nueva York. Entre sus exposiciones individuales celebradas en museos destacan The Athenaeum, Athens, Georgia, 2023; Inhotim Institute, Minas Gerais, Brasil, 2018; Bellas Artes Outpost, Manila, 2018; Museum of Contemporary Art Chicago, 2017; Honolulu Museum of Art, 2016; Museum of Contemporary Art and Design, Manila, 2015; Artangel, Londres, 2014; Blanton Museum of Art, Austin, 2012; Sammlung Goetz, Múnich, 2011; Hamburger Bahnhof – Nationalgalerie der Gegenwart, Berlín, 2009; MUSAC León, 2008; National Gallery of Victoria, Melbourne, 2005; MIT List Visual Arts Center and the Museum of Contemporary Art, Chicago, 2003; y Whitney Museum of American Art, 2001.

Además, ha presentado su obra en importantes exposiciones internacionales, las más recientes en la Bienal Performa y en la Bienal de Honolulú en 2019 así como la Bienal de Toronto y la Seoul Mediacity Biennale de 2022. Su obra está incluida en las colecciones de museos como el Museum of Modern Art, Nueva York; Whitney Museum of American Art, Nueva York; Museum of Modern Art, San Francisco; M+, Hong Kong; Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York, y Tate Modern, entre muchas otras.

Paul Pfeiffer

Acerca del Museo Guggenheim Bilbao: https://www.guggenheim-bilbao.eus/

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!
Paul Pfeiffer

¿Qué hay de Freud en Dalí?

Salvador Dalí pudo sustituir el psicoanálisis por la ciencia, la religión o el mundo clásico en el relato que construyó sobre sí mismo, pero jamás consiguió expulsar a Sigmund Freud de su pintura. Bajo los cuerpos reblandecidos, las figuras múltiples, los objetos sometidos a mutación y la aparente arbitrariedad de sus paisajes persistió una misma operación: hacer visible aquello que la conciencia prefería mantener oculto. La exposición presentada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza propone revisar la carrera completa del artista de Figueres a partir de esa relación. El proyecto sigue la presencia del pensamiento freudiano desde los primeros conflictos familiares de Dalí hasta sus composiciones tardías, cuando las referencias religiosas y científicas ocuparon el primer plano sin borrar el mecanismo psicológico que había organizado su mirada. La muestra, comisariada por Jaime Brihuega, podrá visitarse del 20 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027.

El arte vasco de Patxi Xabier Lezama vuelve a New York con una mirada mitológica y de vanguardia

Patxi Xabier Lezama sitúa la mitología y la memoria de Euskadi en el circuito internacional del arte contemporáneo. Pocas ciudades condensan el pulso del arte contemporáneo como Nueva York. Sus museos, galerías, ferias y centros culturales funcionan como un laboratorio donde conviven las grandes figuras consagradas con los artistas llamados a renovar el panorama internacional. Conseguir visibilidad en ese ecosistema no resulta sencillo. Por ello, la presencia creciente del escultor vasco Patxi Xabier Lezama en diversos espacios expositivos de la ciudad adquiere un significado que trasciende la trayectoria individual del artista y abre una reflexión sobre la vigencia de la escultura vasca en el siglo XXI.

«Orgullo y vergüenza» reconstruye la Polonia popular de Edward Dwurnik

El Museo de Arte Moderno de Varsovia revisa en «Orgullo y vergüenza» la producción de uno de los grandes cronistas visuales de Europa Central. A través de los ciclos «Deportistas» y «Trabajadores», la exposición examina la movilidad social, la dignidad de los orígenes y los conflictos afectivos que acompañaron la transformación política y económica de Polonia. Edward Dwurnik afirmaba que la pintura le había salvado la vida. La frase, repetida como una pieza esencial de su relato biográfico, condensaba algo más profundo que una vocación temprana: revelaba la conciencia de que el arte podía modificar el destino social de quien lo practicaba, apartarlo de un entorno hostil y permitirle construir otra identidad sin borrar por completo las huellas de su procedencia. El Museo de Arte Moderno de Varsovia recupera esa tensión en «Edward Dwurnik. Orgullo y vergüenza», una exposición comisariada por Łukasz Ronduda que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027. La muestra concentra su atención en la producción desarrollada durante las décadas de 1970 y 1980, principalmente a través de «Deportistas» y «Trabajadores», dos ciclos fundamentales para comprender la ambición social de una pintura que convirtió la cotidianidad polaca en documento histórico, escenario colectivo y disputa por el reconocimiento.

L.E.V. Matadero 2026 explora la memoria humana en el territorio incierto de la tecnología

L.E.V. Matadero regresará a Madrid del 17 al 20 de septiembre de 2026 con una programación que utiliza la tecnología para indagar en asuntos profundamente humanos: la fragilidad de la memoria, la percepción del cuerpo, la enfermedad, las fronteras y la posibilidad de reconocernos dentro de un entorno progresivamente modelado por sistemas digitales. La octava edición del Festival de Electrónica Visual y Realidades Extendidas convertirá distintos espacios de Matadero Madrid en un circuito de conciertos, performances, instalaciones y experiencias XR donde lo virtual no pretende sustituir la realidad, sino revelar algunas de sus zonas más inestables.

El Moderna Museet revisa el arte sueco de posguerra y las contradicciones del Estado del bienestar

El Moderna Museet de Estocolmo reúne alrededor de cien obras realizadas entre 1945 y 1979 para reconstruir un periodo en el que Suecia convirtió la prosperidad colectiva en horizonte político, mientras el arte comenzaba a preguntarse por el precio de aquella promesa. La exposición ‘¿Serás rentable, amiguito?’, hasta el 19 de septiembre de 2027, recorre más de tres décadas de experimentación formal, inquietud social y ruptura con las convenciones establecidas. El título procede del conocido cuadro de Peter Tillberg ‘¿Serás rentable, amiguito?’ (1972), una imagen que transforma el interior aparentemente ordinario de un aula en una interrogación sobre la disciplina, la productividad y el lugar reservado al individuo dentro del engranaje social. La pregunta dirigida al niño contiene una violencia discreta: no indaga quién llegará a ser, qué desea aprender o de qué manera comprenderá el mundo, sino cuánto rendimiento podrá ofrecerle.

El MuseumsQuartier reconstruye la historia de resistencia que transformó el paisaje cultural de Viena

El MuseumsQuartier de Viena celebra su 25.º aniversario mirando hacia el conflicto del que nació. Antes de convertirse en uno de los mayores complejos artísticos y culturales del mundo, el MQ fue una idea combatida, reformulada y expuesta durante décadas a cambios políticos, controversias arquitectónicas y campañas mediáticas que llegaron a poner en peligro su construcción. Aquello que hoy forma parte natural de la vida cotidiana vienesa estuvo repetidamente cerca de no existir.
La exposición ‘Visión y resistencia. Cómo el MuseumsQuartier transformó Viena’, presentada en el MQ Freiraum, reconstruye ese proceso mediante bocetos, maquetas arquitectónicas originales, planos, documentos históricos y titulares de prensa. Comisariada por Andreas Nierhaus y acompañada por un extenso catálogo, la muestra evita ofrecer una celebración complaciente del aniversario. Su relato permite comprender que la identidad del MuseumsQuartier no surgió de un proyecto lineal, sino de una prolongada disputa sobre la ciudad, la arquitectura y el lugar que debía ocupar la cultura contemporánea dentro de ambas. La exposición podrá apreciarse hasta el 25 de enero.

También te puede interesar

Coslada Radial lleva la creación contemporánea al corazón de la periferia madrileña

Durante tres días, Coslada dejará de funcionar únicamente como escenario para asumir una posición más ambiciosa: la de una ciudad que incorpora la creación contemporánea a su vida cotidiana. Del 18 al 20 de septiembre, la sexta edición de Coslada Radial distribuirá espectáculos y actividades por distintos rincones del municipio con una programación concebida para aproximar los nuevos lenguajes escénicos a públicos diversos.
Impulsado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Coslada en Madrid, el festival reúne danza, teatro, música, propuestas familiares, experiencias no convencionales, talleres y acciones participativas. Su política de acceso mantiene una dimensión pública reconocible: las actividades serán gratuitas o exigirán una aportación simbólica de un euro cuando resulte necesario controlar el aforo.

Federico García Lorca sigue desaparecido porque España buscó tarde y mal sobre un mapa trazado por el franquismo

Noventa años después de su asesinato, Federico García Lorca continúa sin cadáver, sin tumba y sin una certeza científica capaz de clausurar el último acto de una tragedia que España ha administrado mediante testimonios fragmentarios, búsquedas tardías, errores institucionales y una resistencia casi orgánica a mirar debajo de su propia tierra. El poeta más universal de la literatura española del siglo XX permanece atrapado en una paradoja intolerable: todos saben aproximadamente dónde lo mataron, abundan las teorías sobre quiénes participaron en el crimen y se han escrito bibliotecas enteras alrededor de sus últimas horas, pero nadie ha logrado determinar dónde depositaron su cuerpo. La desaparición no constituye un apéndice accidental del asesinato. Forma parte del crimen.

Gabriel Azorín proyecta en ‘Anoche conquisté Tebas’ una mirada queer sobre los silencios masculinos

El cineasta conversa con Urban Beat sobre la gestación de ‘Anoche conquisté Tebas’, la vulnerabilidad masculina, el tiempo, la creación colectiva y la necesidad de defender un cine situado fuera de la lógica inmediata del mercado. Una tarde de invierno de 2017, Gabriel Azorín levantó la cabeza desde una bañera con forma de sarcófago en las termas romanas de Bande y descubrió que aquella oscuridad estrellada podía reunir varios tiempos y devolver a los hombres aquello que durante siglos habían aprendido a callar. De aquella imagen nació ‘Anoche conquisté Tebas’, una película nocturna, radical y deliberadamente antiproductiva que necesitó seis años de trabajo antes de llegar a Venecia. «He callado muchas conversaciones que no llegué a tener con mis amigos; no fui capaz de reconocerles determinados miedos, de relacionarme con su vulnerabilidad o de mostrar la mía. A través de esas termas y de sus aguas mágicas, los personajes se atreven a hacer lo que yo no hice. Es una de las ventajas de la ficción: puede ser mejor que la vida».
Desde su estreno mundial en las Giornate degli Autori, la ópera prima de ficción de Azorín ha pasado por Nueva York, Viena, Gante y Tesalónica; ha obtenido el Premio Especial FUNDOS en la Seminci, el Grand Prix Janine Bazin y una mención especial en Belfort, y ha sumado otro reconocimiento en el D’A de Barcelona. El próximo 28 de agosto llegará a los cines de Madrid. La crítica ha celebrado su fotografía, su dominio del espacio y su aproximación insólita a la intimidad de los hombres: «Yo diría que es una mirada queer sobre el universo heterosexual», afirma el director.
Esa resistencia a complacer forma parte del sentido de la película: Gabriel Azorín no filmó para conquistar el mercado, sino para construir un territorio donde la amistad, el miedo y la necesidad de afecto pudieran escapar de los códigos que históricamente han condicionado su expresión.
Nacido en Hellín en 1981, Azorín se formó en la ECAM y cursó un posgrado en la Elías Querejeta Zine Eskola. Es miembro del colectivo de investigación artística lacasinegra, junto a María Antón Cabot, Carlos Pardo Ros y Elena López Riera. Tras dirigir varios cortometrajes y el largometraje documental ‘Los mutantes’, ha debutado en la ficción con una obra ambientada casi por completo en las termas de Bande, en Ourense, donde jóvenes contemporáneos y soldados romanos quedan unidos por el agua, la noche y una misma necesidad de afecto.

¿Qué hay de Freud en Dalí?

Salvador Dalí pudo sustituir el psicoanálisis por la ciencia, la religión o el mundo clásico en el relato que construyó sobre sí mismo, pero jamás consiguió expulsar a Sigmund Freud de su pintura. Bajo los cuerpos reblandecidos, las figuras múltiples, los objetos sometidos a mutación y la aparente arbitrariedad de sus paisajes persistió una misma operación: hacer visible aquello que la conciencia prefería mantener oculto. La exposición presentada por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza propone revisar la carrera completa del artista de Figueres a partir de esa relación. El proyecto sigue la presencia del pensamiento freudiano desde los primeros conflictos familiares de Dalí hasta sus composiciones tardías, cuando las referencias religiosas y científicas ocuparon el primer plano sin borrar el mecanismo psicológico que había organizado su mirada. La muestra, comisariada por Jaime Brihuega, podrá visitarse del 20 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias