Urban Beat Contenidos

1964

La obra “1964. Cuando la cultura se convirtió en espectáculo” invita a entender la formación de la identidad contemporánea y sus contradicciones 

David G. Torres, profesor de arte contemporáneo en la Universidad Autónoma de Barcelona acaba de presentar su último ensayo: “1964. Cuando la cultura se convirtió en espectáculo” donde propone un viaje a un momento concreto, hace justo sesenta años, en el que confluyeron una serie de fenómenos sociales y culturales y en el que se decantaron actitudes y propuestas claves para entender la formación de la identidad contemporánea y sus contradicciones: la rebelión y el inconformismo ligados a la cultura pop; la consolidación de la juventud en la escena social, cultural y política; la lucha por los derechos civiles y las distintas implicaciones de las comunidades surgidas en la Costa Oeste de Estados Unidos, Holanda, Francia, España...; la apoteosis del arte pop conceptual y la sublimación del mercado de arte; la aparición de movimientos contraculturales que condujeron a Mayo del 68 y al nacimiento de la cultura punk.
1964
Andy Warhol_Brillo Box

David G. Torres explica que el origen del libro remite a uno de sus protagonistas, Marcel Duchamp, figura que el autor ha estudiado a fondo para sus clases de arte del siglo XX. “Hablar de él era siempre dedicar tiempo a contar la génesis del célebre urinario. Eso me acababa llevando a 1964 como el año en que realmente se presentó esta pieza. Cuando tocaba abordar el fenómeno que supuso Andy Warhol exponiendo sus cajas de detergente Brillo te dabas cuenta de que volvía a aparecer el mismo año y también la cuestión de cuál de los dos había sido primero. Mirando ya lo que dio de sí aquel año, compruebas que fue cuando ganó Robert Rauschenberg la Bienal de Venecia y que además hubo grandes novedades en el ámbito musical, se produjo el impulso del movimiento feminista, el Equipo Crónica en Valencia… Se reveló, en definitiva, como un año tremendamente interesante, de verdadera efervescencia”.

Para el autor, ese momento en el que la cultura se convierte en espectáculo tiene también algo de “pérdida de la inocencia ante lo que se creía una cultura heroica o transformadora. Es también una obra que aborda algo que nos llevó a muchos a interesarnos por el arte contemporáneo: entendimos que cultura popular, arte pop y música pop eran lo mismo. Esa confluencia está muy presente en el libro”.

Aparte de ser el año en que Marcel Duchamp decide comercializar sus ready-mades, Warhol abre la Factory en Manhattan y el pop sin complejos de Robert Rauschenberg triunfa en Venecia, es también el periodo en que Dino Gavina realiza una edición de lujo de los muebles de la Bauhaus, Pete Townshend comienza a destrozar sus guitarras tras las actuaciones de los Who, los Rolling Stones publican su primer disco, se forma la Velvet Underground o se produce el encuentro clave entre los Beatles y Bob Dylan, que por esas fechas cantaba precisamente The Times They Are a-Changin’…

Había una cultura underground fraguada en Europa y en EE.UU., con la formación de los revolucionarios Provos en Holanda y el inicio de las manifestaciones antiguerra del Vietnam en Berkeley, donde activistas feministas, antirracistas y antibelicistas empezaban a organizarse en manifestaciones de estudiantes en medio de un ambiente social y político marcado por la resaca del asesinato de Kennedy en noviembre del año anterior.

1964

También en 1964 Umberto Eco publicaba Apocalípticos e integrados, donde afirmaba que el anhelo utópico, revolucionario y disidente de las vanguardias había quedado integrado en la sociedad del espectáculo. Según Eco, ese deseo transgresor de las vanguardias había quedado integrado en el sistema, en lo que tres años después el filósofo francés Guy Debord llamó en un libro La sociedad del espectáculo. Se abría la puerta definitivamente a la cultura como espectáculo. Un año en el que como un torbellino conviven la reedición de muebles icónicos de la Bauhaus, el inicio de las películas de 007 en las que la arquitectura es protagonista, la recuperación del ambiente dadaísta en las performances del grupo Fluxus o los inicios del Equipo Crónica con mujeres artistas como Ana Peters que resistían en el contexto del desarrollismo franquista retratado por Luis García Berlanga en El verdugo estrenada ese mismo año.

SOBRE EL AUTOR

David G. Torres es profesor de arte contemporáneo en la Universitat Autònoma de Barcelona. Autor de los ensayos No más mentiras. Sobre algunos relatos de verdad en arte (y en literatura, cine y teatro) (2019, Como ediciones) y Cielo (2017, Turner). Desde los años noventa ha ejercido de crítico de arte en múltiples revistas especializadas. Ha sido comisario de la exposición Punk. Sus rastros en arte contemporáneo, presentada en el MACBA de Barcelona y el CA2M de Madrid, y ha desarrollado proyectos de exposiciones en la Fundació Mirò de Barcelona, Bloomberg-Space de Londres o la Bienal de Venecia. Además es coautor con Marc Caellas de los proyectos escénicos Cielo TV y Suicide Notes.

Más Acerca de Alianza Editorial: https://www.alianzaeditorial.es/

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Urbanbeat Julio 2024
¡Descarga ahora el último nùmero de nuestra revista!
1964

La ausencia de Lorca: Ian Gibson publica una crónica sobre la fosa que España aún no ha sabido cerrar

Ian Gibson regresa a Federico García Lorca desde el lugar más oscuro, más material y más incómodo de su biografía: la fosa que todavía no ha sido encontrada. En ‘No me encontraron. La fosa de Lorca: crónica de un olvido’, publicado por la editorial Aguilar el 21 de mayo de 2026, el hispanista vuelve sobre una de las grandes ausencias simbólicas de la cultura española: la desaparición física del poeta asesinado en agosto de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, y la persistente incapacidad del país para localizar sus restos casi noventa años después. «Si la derecha moderada tuviera la valentía y la decencia de buscar a nuestro mayor poeta de todos los tiempos, eso sería fantástico porque sería empezar la reconciliación, y Lorca sería un símbolo de la reconciliación, porque este país no está reconciliado», ha dicho en una entrevista con EFE.

Entrevistamos a Juan Miguel Hernández León a propósito de su nuevo ensayo ‘Ser-Arte’

‘Ser- Arte’ se incorpora como una pieza clave en la investigación intelectual de Juan Miguel Hernández León, presidente del Círculo de Bellas Artes y reciente Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Tras ‘Ser-Paisaje’ y ‘Ser-Arquitectura’ el autor completa una trilogía literaria atravesada por una misma pregunta ontológica: qué significa que algo sea cuando deja de reducirse a objeto, función, apariencia o forma. En esta conversación con Urban Beat, Hernández León aborda la naturaleza del arte moderno y su evolución desde una posición que desborda la estética clásica de la belleza para situar la creación en un territorio más exigente: aquel donde el arte aspira a desvelar lo verdadero. Su reflexión entiende la práctica artística como apertura de pensamiento, forma de acoso a la realidad y lugar donde puede hacerse presente aquello que es. Frente a una época dominada por la mercancía, la turistificación de la ciudad, la captura ideológica del lenguaje y la pérdida de sentido, ‘Ser arte’ propone volver a pensar la obra como espacio crítico donde forma, experiencia y verdad se tensan hasta revelar lo esencial de nuestra existencia contemporánea.

Crítica literaria a “Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo” de Juan Carlos Trinchet

Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo es una pieza de enorme potencia literaria porque no se aproxima a la Conquista como un episodio muerto, clausurado por los manuales de historia, sino como una herida fisiológica todavía abierta. El relato no mira el siglo XVI desde la distancia limpia del archivo, sino desde una cámara febril que se introduce en la carne, en la lengua, en la sangre, en el deseo, en la dominación y en la memoria vencida. Su fuerza no procede de la reconstrucción objetiva ni de la voluntad documental, sino de una operación más radical: convertir la violencia colonial en una pesadilla corporal, política y simbólica. No estamos ante una novela histórica convencional, ni ante una ficción de época que busque reproducir con obediencia museística los hechos, los nombres y las cronologías. Estamos ante una forma de horror histórico barroco donde la Conquista aparece como una maquinaria de posesión total: posesión del territorio, de los cuerpos, del lenguaje, de la fe, del deseo, de la economía y hasta de la imaginación del vencido. Es curioso que incluso el texto, aproveche sus erratas para potenciar su permanencia en una imperfección que escandalizaría a muchos académicos.

Javier Bellot presenta “Cómo sobrevivir a una madre”, un libro que pone palabras a lo que muchos hijos callan

Todos somos hijos. Muchos siguen pagando el precio sin saber por qué. Casi ninguno ha sabido nombrar esa relación. Pocos se han atrevido a mantener un diálogo con su madre muerta. Esta semana sale a la venta Cómo sobrevivir a una madre, del escritor y comunicador Javier Bellot publicada por la editorial Ocho y Medio. Un libro incómodo, necesario y profundamente humano que se atreve a mirar de frente una de las relaciones más idealizadas —y menos cuestionadas— de nuestra cultura: la relación entre una madre y su hijo.

“Feeding the Machine” desmonta la ilusión de una inteligencia artificial autónoma

En el relato dominante de nuestro tiempo, la inteligencia artificial se presenta como una entidad autosuficiente, una arquitectura capaz de aprender, corregirse y evolucionar sin intervención humana directa. Una promesa de automatización que sugiere eficiencia sin coste y progreso sin fricción. Nuestra recomendación literaria de la semana: “Feeding the Machine: The Hidden Human Labour Powering AI” (2024), de James Muldoon, Mark Graham y Callum Cant, propone una corrección de ese imaginario. No hay inteligencia artificial sin trabajo humano. Y ese trabajo, lejos de desaparecer, se reorganiza y se oculta. El 27 de marzo se publica en Italia una nueva edición del libro.

Una nueva crítica acerca del relato de Juan Carlos Trinchet : “Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo”

En “Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo”, Juan Carlos Trinchet no escribe un relato histórico en el sentido convencional del término y lo más curioso es que se regodea, dicho escritor, en su empeño de no dejar títere indígena sin cabeza y encumbrar de paso, la cabeza del conquistador blanco, lleno de alhajas de oro en un escenario lleno de sangre y bilis. No reconstruye el pasado para hacerlo inteligible ni lo ordena bajo la lógica tranquilizadora de la cronología, lo expone de la mano de los colonizadores albinos europeos enfundados en sus retóricas de señores democráticos. Lo que propone es algo más incómodo y, por ello mismo, más fértil: una operación simbólica en la que la conquista de América deja de ser un episodio cerrado para revelarse como una estructura persistente de violencia, inscrita en el lenguaje, en el cuerpo y en la pedagogía del poder.

También te puede interesar

El precio de la lealtad (o la traición como moneda de cambio)

Rocío Dúrcal cantaba aquello de que el amor estaba en el aire. Era una época optimista, casi analógica, donde las distancias se medían en kilómetros y los compromisos se sellaban con la mirada. Ahora uno sale a la calle en la gran ciudad, respira hondo y lo que nota en el ambiente es una sustancia completamente distinta: una ligera humedad de traición. Una sensación extraña, similar a ese olor a tierra mojada que precede a la tormenta, pero a nivel emocional. Flota en los portales, en las terrazas de moda y en las salas de espera. Sabes que va a llover, sabes que te vas a mojar, pero caminas desprotegido porque la intemperie es la única opción disponible.

Pedro Sánchez presenta «España. Cultura Viva», el sello que aspira a reforzar la presencia cultural de España en el mundo

Pedro Sánchez, ese presidente que sus detractores convierten a diario en lugar de conflicto y sus defensores lo contemplan como dique imperfecto frente a la brutalización del poder, ha presentado en el Instituto Cervantes «España. Cultura Viva», una nueva marca concebida como sello de excelencia para reforzar la proyección internacional de la cultura española. Algo habrá hecho bien ese pobre hombre cuando, en medio de una época saturada de ruido, desgaste institucional y ferocidad política, la cultura vuelve a ocupar un lugar estratégico dentro del relato exterior del país. El sol no solo se mide por sus manchas; las manchas tampoco deberían clausurar toda la luz.

José Nieto Prieto, reconocido en la «Lista 15 Mejores Médicos, Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026» por una cirugía capilar de excelencia basada en la precisión técnica y la responsabilidad médica

La cirugía capilar ocupa hoy un territorio donde la medicina, la imagen y la identidad personal se cruzan con una intensidad que excede la simple intervención estética. El cabello interviene como un rasgo identitario de la forma en que cada persona se reconoce, se presenta ante los demás y afirma su seguridad en la vida social. En ese punto de encuentro entre técnica quirúrgica, expectativa emocional y responsabilidad clínica se sitúa la trayectoria del Dr. José Nieto Prieto, cirujano capilar y miembro de la Sociedad Española de Medicina Estética —SEME— y de la Sociedad Española de Restauración Capilar —SERECAP—.
Su inclusión en la “Lista 15 Mejores Médicos Científicos y Proyectos de Investigación Biomédica 2026” nos permite acercarnos a una especialidad transformada por la evolución de la técnica FUE, el perfeccionamiento de los procedimientos de extracción e implantación, los tratamientos complementarios y la incorporación de nuevas tecnologías. Pero, junto al avance técnico, emerge una cuestión decisiva: cómo sostener una práctica médica honesta en un sector atravesado por las redes sociales, las expectativas irreales y la banalización de la medicina estética.
En esta conversación, el Dr. Nieto Prieto defiende una medicina centrada en el paciente, basada en el diagnóstico preciso, la planificación rigurosa, la prudencia ética y la búsqueda de resultados armónicos. Su mirada no separa salud y belleza, pero tampoco confunde mejora con transformación ilimitada

Reconstruir el pasado siempre será una forma segura de traicionarlo

Tras años repitiendo una idea que me atormenta a diario, y que consiste en enfrentarme a la página en blanco para transcribir mi experiencia existencial a lo largo de estos setenta años de vida. Rememoración, recuerdo, memoria o reconstrucción de la propia memoria, del mismo modo que todo lo que propone una reconstrucción voluntaria del pasado, emprende una escritura autobiográfica.Una autobiografía es un relato retrospectivo en prosa en el que el autor, el narrador y el personaje principal son la misma persona real, que relata su propia existencia. Con el objetivo de la sinceridad, explora la construcción del yo a través de la infancia, las relaciones y el contexto histórico.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias