“The Silence” se construye a partir de un diálogo que destapa verdades soterradas: los horrores que marcaron a sus padres durante la guerra y la posguerra —el trauma bélico del padre, la expulsión y huida de la madre de Prusia Occidental— y la forma en que esas experiencias infiltraron la vida conyugal y el clima emocional en el que crecieron Richter y su hermana, en un pueblo de la Alemania Occidental de posguerra. La obra no elude los puntos de mayor fricción: la represión de la identidad homosexual del autor desde la adolescencia, las estrategias de ataque y negación desplegadas por sus progenitores y la respuesta familiar ante la hostilidad homófoba que sufrió.
Este cara a cara entre madre e hijo acaba convirtiéndose en un descenso a los abismos de la sociedad burguesa alemana desde la posguerra hasta el presente. The Silence revela cómo el trauma heredado, el mutismo impuesto y la violencia estructural siguen operando en las relaciones contemporáneas, incluso cuando el tiempo parece haber pasado página. Sin embargo, Richter introduce una grieta fundamental: la duda. ¿Hasta qué punto es fiable su propia memoria? ¿Cuán verosímil es el relato materno? ¿Y si la historia hubiera podido ser completamente distinta?
A medida que avanza la obra, la autobiografía se contamina de ficción, los recuerdos se contradicen y emergen versiones alternativas de lo vivido. En ese espacio de inestabilidad narrativa se abre una posibilidad política: pensar otros modelos de masculinidad, otras formas de paternidad y parentalidad, y vínculos afectivos que no estén cimentados en la opresión ni en la violencia patriarcal. La pregunta final no apunta tanto al pasado como al porvenir: qué tipo de vida podría aún imaginarse más allá del silencio.
La trayectoria de Falk Richter respalda la densidad del proyecto. Formado en dirección en la Hochschule für Musik und Theatre de Hamburgo, desarrolla desde 1994 una carrera internacional como autor y director, con una vinculación estable a la Schaubühne de Berlín desde el año 2000. Textos como Gott ist ein DJ, Electronic City, Unter Eis, TRUST o Small Town Boy —traducidos a más de 35 idiomas— han convertido su escritura en un referente del teatro contemporáneo europeo. Su obra ha sido reconocida con premios como el Friedrich Luft, una cátedra de poesía dramática en la Universidad de Saarbrücken y diversas distinciones otorgadas por el gobierno francés, que en 2024 lo ascendió al rango de Officier des Arts et des Lettres.
En escena, The Silence cuenta con la interpretación de Dimitrij Schaad, cuya presencia sostiene gran parte de la carga emocional del montaje. Nacido en Kazajistán en 1985 y criado en Alemania desde la infancia, Schaad se formó en la Bayerische Theaterakademie August Everding de Múnich y alcanzó notoriedad en el Schauspielhaus Bochum antes de convertirse en una figura clave del Maxim Gorki Theater entre 2013 y 2019. Reconocido con el Premio Ulrich Wildgruber y el Premio Alemán del Actor, ha desarrollado en los últimos años una intensa carrera cinematográfica y televisiva, sin abandonar su compromiso con la creación escénica.
Por su trabajo en The Silence, Schaad debutó en la Schaubühne y fue nombrado Actor del Año 2024 por la revista Theater heute. Un reconocimiento que subraya la potencia interpretativa de una obra que no busca clausurar el pasado, sino exponerlo, tensarlo y abrir desde él la posibilidad —siempre precaria— de otras formas de vida.









