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La Elipa 

Por Ewin Puello 

Emerge de las profundidades de la M30 y forma parte del distrito de Ciudad Lineal, situado al nordeste de la capital. Convertido en un lugar de referencia, La Elipa es hoy un barrio en transformación, y su arquitectura que cvoca el bau huasca y que nos recuerda a las vanguardias urbanísticas sovieticas y racionalistas son testimonio de esos cambios entre los que destacan la implantación de ascensores exteriores que dan un toque futurista a la factura estética de una de las zonas más vivas y emergentes de la ciudad. 

Situado en torno a la Avenida del Marqués de Corbera, la tipología de sus edificios corresponde a construcciones de protección oficial de las décadas de 1960 y 1970. El pulmón del barrio se ubica junto a un pinar de grandes dimensiones que quedó minimizado por la construcción de la autovía más importante de España. Así empiezan las bases de un nuevo barrio; La Elipa. 

UN POCO DE HISTORIA

La historia de este barrio se remonta a principios de 1212 en los Lujanes, antiguo linaje madrileño que poseía un señorío que se conocería como La Elipa. Fue concedido por el rey a Miguel Ximénex de Luján, quien le puso el nombre en recuerdo de su mujer, Phelipa de Vargas.

A principios del siglo XIX, la Elipa pertenecía al término municipal de Vicálvaro, al igual que Moratalaz. Remontándonos al medievo, Vicálvaro estaba comprendido por las siguientes poblaciones (tres concejos): Vicálvaro, Ambroz y La Torre del Campo, además del despoblado de San Cristóbal, y tres términos de señorío: La Elipa, La Encomienda de Moratalaz, y el Monte de Coslada, que inicialmente eran terrenos destinados al cultivo de la vid. Posteriormente La Elipa fue lugar de asentamientos de antiguos traperos que iban casa por casa en Madrid, recogiendo las basuras sin más compensación económica que lo poco que sacaban para los animales que mantenían, la carbonilla que vendían cuando la escasez de carbón y poco más. Estos traperos para llegar a Madrid debían atravesar el arroyo Abroñigal (oculto posteriormente a principios de la década de 1970 cuando sobre él se construyó la M-30). Hacia 1880 en Madrid capital, se vio la necesidad de construir un nuevo cementerio moderno de gran capacidad. Ante la incapacidad material de terreno en la ciudad, el nuevo cementerio se erigió en Vicálvaro, anexionándose posteriormente a Madrid hacia 1886. 

El 8 de octubre de 1890, Argüelles (1833-1925) tomó posesión de la Alcaldía de Madrid y una de las primeras disposiciones que adoptó fue la plantación de 50.000 árboles en los terrenos de La Elipa, constituyendo el gran pinar mencionado anteriormente. Madrid crecía, y su expansión llevó a la unión de estos humildes barrios que se acabarían convirtiendo en parte de la capital. 

La Elipa hoy.
El barrio de La Elipa, como los demás barrios periféricos, comenzaron su modernización y culturización a partir de los años 70, dando espacio a la Movida Madrileña con el eslogan, La Elipa sí que flipa. De este movimiento surgieron grupos de música como Burning, grupo de rock de 1974 cuyas canciones se convirtieron en un himno nacional cómo fue la mítica “¿Qué hace una chica como tú, en un sitio como este?”. Este grupo rockero dio cabida a la Edad de oro del pop español, haciendo alusiones continuas en sus canciones a este barrio tan particular: «Jim Dinamita» (“en la Elipa nací y Ventas es mi reino”, “delante, en la avenida, o atrás en el callejón, donde tú más cameles, te espero yo”), se refiere a la avenida de Marqués de Corbera y la travesía de José Luis de Arrese. En «Hermano», el protagonista era un chico que vivía en el barrio y la plaza de la que habla la canción era una de las que hay entre las calles Santa Felicidad y Santa Genoveva. En «Weekend», El Manivela era un pub que se encontraba en la Travesía de José Noriega.

La afición por la música y la cultura en el barrio fue una constante en los años setenta, ochenta y noventa, dando lugar incluso a un periódico digital dedicado al barrio, La Elipa Hoy. Actualmente, este encantador barrio relata lo castizo de una auténtica comunidad de vecinos y la modernidad de la ampliación hacia la capital madrileña.

La Elipa es imponente, vibrante posee un paisaje futurista muy en sintonía al del resto de los barrios que conforman Ciudad Lineal. Próximo al barrio Ventas, dentro ya del perímetro de la M30, La Elipa es, en cierto modo un barrio de transición hacia el extraradio. Sus edificios están hábilmente orientados al sol, garantizando el ahorro energético. Abundan las zonas ajardinadas que circundan grupos de edificios de distintas alturas que resguardan del ruido a un vecindario acogedor, abierto y que conserva el aroma de barrio.

El popular dragón, su mercado, la iglesia retrofuturista y Torre España (el Pirulí), son las señas e iconos de un barrio repleto de bares con el mejor tapeo, restaurantes que nos sorprenderán por su oferta gastronómica y comercios tradicionales y artesanales. 

Revolucionario y variopinto, en la Elipa podemos encontrar una población joven que convive con los vecinos y familias de toda la vida. La comunidad LGTBIQ y otros colectivos de origen migrante forman un crisol irresistiblemente intercultural y lleno de pluralidad; modernidad y tradición 

  • Lugares de interés 

-Dragón C/ San Maximiliano 2

-Mercado de la Elipa. C/ María Teresa Saez de Heredia

-Parroquias de Santa Perpetua y Felicidad C/ Santa Felicidad 

-Parque de La Elipa 

-Edificio La Dragona en Cementerio de la Almudena

  • Recomendaciones gastronómicas 

-Estación 55. Avda. Marques de Corbera, 55. Especialidad en platos de cocina típica de Peru, Venezuela y Colombia, junto a platos tradicionales locales. 

-La Paloma. Avda. Marques de Corbera 56. (Tapeo, cocina popular y marisquería)

-Ketutin. C/ Ricardo Ortiz, 47. Comida casera, guisos, carnes y platos tradicionales 

-Argayo Restaurante. C/ Santa Maria Saez de Heredia, 50. Especialidad en pescados y mariscos 

-El Canelazo. C/ Santa Felicidad, 25. Tapeo, cocina popular y de mercado

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