Urban Beat Contenidos

ucrania

LA UCRANIA IMBATIBLE: UNA VIDA MÁS ALLÁ DEL CONFLICTO.

Hasta hace pocos meses, no ubicábamos con exactitud las bellas ciudades de Odesa, Kiev o Lviv. Hoy, todos sabemos en qué país se encuentran. Pero ¿podemos imaginar cómo es su realidad actual? En directo, desde Ucrania, José observa esta patria que se niega a dejar de vivir su día a día.
ucrania

Camino aturdido bajo el sol por las calles de Odesa. Ha sido un día largo: he cruzado el Danubio en barco y, después, en la frontera, un autobusero ha cedido a traerme hasta aquí. Me sorprende la armonía reinante en la ciudad: playas abiertas, gente que pasea lamiendo sus helados, restaurantes con terrazas abarrotadas…, como cualquier otra ciudad costera del mundo en verano.

ucrania
ucrania
ucrania

Algunos fotógrafos realizan los reportajes de boda de varias parejas con el City Garden de fondo. Al lado, encuentro un enorme escenario recién montado para el espectáculo que se celebrará hoy, 2 de septiembre, con motivo del 228 aniversario de la fundación de la ciudad. Tras ponerse el sol, varios miles de personas enarbolando banderitas ucranianas —algunos envueltos en ellas— asisten a esta emotiva fiesta. Canciones locales son coreadas junto a los artistas. Premisas patrióticas se vocean al unísono. Bailoteos, aplausos, ovaciones…, hasta las diez de la noche. En una hora comienza el toque de queda. Establecimientos y alumbrados se cierran y apagan de forma gradual mientras todos nos dirigimos hacia nuestras residencias a paso ligero. No se puede salir a la calle hasta las cinco de la madrugada en el país entero.

ucrania
ucrania
ucrania
ucrania

—El próximo curso académico está siendo difícil de organizar. Aún no podemos decidir si habrá clases presenciales ni estimar cuántos alumnos locales y extranjeros se matricularán —me comenta Yevhen, profesor de la Facultad de Medicina.

ucrania
ucrania

Mientras, paseamos entre recios edificios universitarios. Sacos llenos de arena amontonados protegen sus sótanos. Después, me lleva a una sofisticada coctelería donde debemos elegir los tragos basándonos en su aroma. Los «perfumes» de las bebidas son atomizados sobre nuestras cabezas uno tras otro, a modo de menú, mientras conversamos. Señala un frasco y, cambiando de tema en un pispás, afirma:

 

—Me gusta este.

ucrania
ucrania

Visito las catacumbas. Estas minas, de las que se extraía piedra para la construcción, recorren el subsuelo de la ciudad. Las galerías llegaron a sumar, si se unieran todas, una longitud de casi 3.000 Km de los que aún se conserva gran parte. Se acondicionaron como refugio atómico en la Segunda Guerra Mundial y ahora han vuelto a ser utilizadas por los odesanos durante los bombardeos. Aquí coincido con tres chicas locales involucradas en ayuda humanitaria. La extensa caminata dentro de estos húmedos túneles nos da para charlar largo y tendido.

ucrania

—Nos dedicamos al apoyo psicológico de las víctimas. Ojalá pudieras colaborar con nosotros, pero la barrera idiomática es infranqueable. En los territorios ocupados casi nadie habla inglés y, además, la cuarta parte de la población de Ucrania tiene el ruso como lengua materna.

 

—Entiendo —respondo algo desilusionado. Y añado:

—Hace frío. La humedad me está calando hasta los huesos. Qué duro debe ser aguantar en este sitio durante horas e incluso días.

—Aquí dentro la temperatura siempre es 16 °C. Al menos, algo permanece estable en este país —comenta sarcástica una de las ucranianas.

 

 

ucrania

Contemplo asombrado, a través de la ventanilla del autobús que me lleva a Kiev, la infinita extensión de los campos de trigo. Comprendo ahora la importancia del transporte de cereales desde Odesa.

El metro de la capital me recibe con carteles azules y amarillos en los que se leen frases como: «Hello, I´m Ukraine», «Be brave like Ukraine» o «Stand with Ukraine». Incontables pósteres de este tipo cubren las paredes de las galerías de esta red de tres líneas, que incluye la estación más profunda del mundo.

Las calles están muy animadas. Los kievitas charlan en terrazas ante sus copas de licor de cereza o sus cervezas y se oye música procedente de los bares o de algún artista callejero. Uno de ellos toca un destartalado piano bajo un puente. Montañas de sacos de arena cubren las estatuas de toda la ciudad protegiéndolas. Como la de Taras Shevchenko, principal literato ucraniano independentista, que en un cartel fijado sobre la coraza que la oculta nos dice: «¡Hasta pronto!». Algunas de estas protecciones empiezan ya a desmoronarse. Gracias a esto, veo asomar la cabeza de Dante Alighieri que parece mirar a su alrededor asombrado.

ucrania

Por la tarde-noche asisto a una representación de Rigoletto en la Ópera Nacional de Ucrania. Sí; las sesiones de bel canto continúan, y a un precio muy asequible: desde 5 €. Al terminar la función, llueve y hace frío en la calle. Apenas quedan peatones y es tarde para encontrar un lugar abierto donde tomar algo caliente. Hay que ir a encerrarse enseguida.

En Kiev también hay catacumbas. Se extienden bajo el Monasterio de las Cuevas y albergan las tumbas de religiosos ortodoxos. Durante mi recorrido por su interior, portando una vela en mi mano para poder ver, coincido con dos mujeres de Járkov. Una guía que no habla inglés les ofrece explicaciones en ruso.

—¿Estáis bien? ¿Necesitáis algo? ¿Vuestras familias? ¿Las casas? —pregunto, ansioso por ayudarlas. La vocación me puede.

—Sí, sí. Todo eso está bien. Muchas gracias. Pero estamos psicológicamente hundidas —me expresan con señas acompañadas de alguna palabra inglesa entremezclada con su idioma.

 

Un trayecto de seis horas en tren me trae a Lviv. Aquí, más alejados del frente, el ánimo general es más relajado. La ciudad posee un amplio casco antiguo con lujosos edificios perfectamente conservados. El ambiente es más juvenil que en otras poblaciones ucranianas. Muchos soldados acuden aquí durante sus días de permiso.

 

 

ucrania

Estoy retocando este texto en una típica cafetería. De pronto, las sirenas comienzan a sonar y nos desalojan. Ayer me sucedió lo mismo en un centro comercial. Las bocinas cesaron de aullar tras veinte minutos y el complejo reabrió sus puertas poco más tarde. Sin embargo, la mayoría de las tiendas de su interior ya no volvieron a elevar sus persianas.

 

 

Ucrania lucha. Ucrania reza. Ucrania llora, ríe, charla y pasea. Ucrania bebe cerveza, vino y licor de cerezas. Ucrania trabaja. Los ucranianos, como tú, como yo, y como cualquier otro habitante del mundo, solo quieren seguir con sus vidas en paz.

 

Lviv (Leópolis), 15 de septiembre de 2022

 

 

José M. Diéguez Millán

Autor de los libros «SUR» y «ESTE»

Haz clic en los títulos para leer GRATIS sus primeros capítulos

 

Compartir:

Facebook
Twitter

4 comentarios en “LA UCRANIA IMBATIBLE: UNA VIDA MÁS ALLÁ DEL CONFLICTO.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!
ucrania

Islas Feroe: el archipiélago de las ovejas

Recorramos este archipiélago danés autónomo de dieciocho islas situado entre Escocia e Islandia. Aquí el número de habitantes humanos, unos 56 000, es inferior al de ovinos. De ahí su nombre en feroés: Føroyar, las islas de las ovejas.

Vivid Sydney 2026: el laboratorio global donde la cultura inmersiva reinventa la ciudad

Sídney vuelve a ensayar, en 2026, una de las operaciones culturales más sofisticadas del hemisferio sur: convertir la ciudad en un organismo luminoso, sonoro, gastronómico y reflexivo. Vivid Sydney está en pleno apogeo hasta al 13 de junio con una edición de 23 días que no se limita a iluminar fachadas ni a multiplicar instalaciones espectaculares sobre el puerto. Su ambición va más allá del deslumbramiento. El festival propone una lectura expandida de la vida urbana, donde la arquitectura se transforma en pantalla, la noche en acontecimiento colectivo y la cultura en una fuerza capaz de activar turismo, pensamiento, economía local y conciencia social.

Barcelona persiste

Cargando sobre sus espaldas muchas décadas de fama internacional como destino turístico, la capital catalana ha sabido adaptarse en todo momento a la actualidad, integrándola dentro de su vida más íntima. Descubramos el secreto del éxito permanente de esta ciudad global, ya abierta al mundo desde que naciera.

Tánger mira al futuro con un modelo urbano de integración intercultural

Tánger ha sido a veces, como otras pocas en la historia, lo mejor que puede ser una ciudad: escenario para el abrazo de culturas, símbolo de esa cierta nostalgia del futuro que caracteriza algunos momentos luminosos de la historia de los pueblos en los que la vida se vuelve inteligente, en los que la ponderación y la lucidez, y no el miedo, parecen presidir los actos de los hombres. La prueba, en suma, de que es posible el sueño de la paz y la tolerancia. Esa consciencia de Tánger esa imagen soñada, es seguramente la causa de la fascinación que esta ciudad ejerce sobre quien la visita o quien, sin conocerla, la intuye.

Badalona, el delicioso encanto del mestizaje y la irreverente belleza post industrial

Badalona no pide permiso ni pide perdón. Con más de 200.000 habitantes, en Badalona conviven contrastes, resultado de una historia desordenada y realidades que la hicieron pionera en la construcción de una sociedad donde la hibridación social, arquitectónica y cultural han sido un campo de experimentación, tal vez a su pesar. Sus céntricos barrios pequeños burgueses miran al Mediterráneo. Posee identidad propia. Su discreta belleza natural y arquitectónica la diferencian del resto de municipios de la “primera corona” de Barcelona. La identidad catalana convive con la patria charnega y las migraciones que en los últimos años han consolidado su carácter contemporáneo e intercultural.

Punta del Diablo, Uruguay

Entre los múltiples destinos que las guías turísticas definen con ese manido «pueblito de pescadores», Punta del Diablo conserva algo de su esencia originaria. Lejos de la selecta Punta del Este, encontramos un ambiente más rural en este núcleo costero del departamento uruguayo de Rocha que, haciendo honor a su nombre, nos arrebatará el alma.

También te puede interesar

Pajareros 2026 y el desafío de aprender a convivir con la naturaleza salvaje

La relación entre los seres humanos y la naturaleza ha estado marcada durante siglos por una contradicción difícil de resolver: nuestra capacidad para comprender los ecosistemas ha crecido al mismo tiempo que aumentaba nuestra intervención sobre ellos. Observar, clasificar y estudiar otras especies nos ha permitido conocer su extraordinaria complejidad, aunque ese conocimiento todavía convive con prácticas que amenazan su supervivencia. Sobre esta tensión se articula Pajareros 2026, el ciclo de cine documental que celebra su decimotercera edición en La Casa Encendida de la Fundación Montemadrid, organizado junto a SEO/BirdLife, con cuatro producciones procedentes de Canadá, Colombia, Estados Unidos y Francia. La programación llegará a Madrid los días 20, 24 y 27 de octubre, con actividades también en Tenerife y Santander.

Omar Al Abdul Razzak estrena ‘Papagayo’, una película sobre las cicatrices que la guerra deja en la intimidad

Una relación sentimental puede sostener durante años una convivencia que la historia política se empeña en considerar imposible. Sin embargo, cuando la violencia irrumpe en la intimidad, las diferencias que parecían superadas adquieren una dimensión capaz de alterar incluso los vínculos más profundos. De esa contradicción nace ‘Papagayo’, el nuevo largometraje del cineasta canario de origen sirio Omar Al Abdul Razzak, quien reconstruye el final de su relación con una artista judía israelí mientras examina las consecuencias personales de un conflicto cuyas fronteras ideológicas y religiosas terminan instalándose en la vida cotidiana. Una historia personal pero también geopolítica repleta de contradicciones y desencuentros que muestra una dimensión cruda, íntima y diferente de la cuestión israelí.

El festival Cuerpo Romo celebra su undécima edición en Centro Danza Matadero con una programación que reúne creación contemporánea, experimentación y participación ciudadana

La danza contemporánea encuentra en el espacio público un territorio donde explorar nuevas formas de relación entre el cuerpo, la creación artística y la ciudadanía. Bajo esta premisa, el festival Cuerpo Romo celebra su undécima edición con una programación que amplía las posibilidades de encuentro entre intérpretes y espectadores, al tiempo que reivindica el movimiento como lenguaje de expresión individual y práctica compartida. Dirigido por el bailarín y coreógrafo Elías Aguirre, el festival regresa los días 16 y 17 de octubre a Centro Danza Matadero, con actividades distribuidas entre Plaza Matadero y las Naves 11 y 16. Esta convocatoria incorpora, por primera vez, dos espectáculos de acceso gratuito mediante la retirada previa de invitaciones: ‘Hope Hunt’, de Oona Doherty, y ‘Aurunca’, del propio Aguirre.

Isa Restaurant & Cocktail Bar explora la botánica asiática para reinventar la coctelería en el Four Seasons de Madrid

La coctelería contemporánea ha encontrado en la investigación botánica un territorio donde la precisión técnica convive con una sensibilidad próxima a la creación gastronómica. Raíces, hojas, fermentos y variedades de té abandonan su condición de ingredientes secundarios para adquirir protagonismo en elaboraciones que exploran las posibilidades del sabor, la textura y el aroma. Desde esa perspectiva, Isa Restaurant & Cocktail Bar inaugura una nueva temporada en la primera planta del Four Seasons Hotel Madrid, con una propuesta que traslada a su barra los procedimientos de un laboratorio botánico y profundiza en el diálogo entre la tradición culinaria asiática y las nuevas formas de entender la mixología.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias