Urban Beat Contenidos

queer william burroughs

Queer, obra beatnik y definitiva de William Burrougs cumple 25 años desde su edición definitiva y 70 desde que la escribiera.

Escrita en 1952 pero no publicada hasta 1985 debido a su franca plasmación del deseo homosexual, Queer, obra temprana de William S. Burroughs, es al mismo tiempo un descarnado autorretrato narrativo, una historia de amor brutalmente realista, una grotesca fantasía tragicómica y una ingeniosa novela política. Un libro que proporciona muchas claves fundamentales para adentrarse en el arrollador universo literario del autor.
queer william burroughs

Esta edición definitiva, editada con motivo del 25 aniversario de su primera publicación, incorpora una extensa y documentada introducción de Oliver Harris en la que se repasan las complejas circunstancias personales en las que la obra fue escrita y que marcarían la vida y la posterior trayectoria literaria de Burroughs. Y se incluye también, a modo de epílogo, el texto que el propio autor escribió como prólogo para la edición de 1985.

Queer está ambientada en un inmenso suburbio, que Burroughs definiría más tarde como la «Interzona», y que abarca desde la Ciudad de México, capital mundial del delito, hasta Panamá. Un álter ego del escritor, Lee, teje su tela amorosa en torno a Allerton, un joven ambiguo, indiferente como un animal. Deambula por locales cada vez más sórdidos, en los que pulula una fauna en estado de descomposición, y en esas excursiones, como un pícaro alienado, nos regala astillas radiactivas de su negrísimo humor. Para resolver sus obsesiones mortíferas y sexuales, Lee parte con su amigo a la búsqueda de la ayahuasca, droga absoluta capaz de otorgar el control total sobre los cerebros, y por eso mismo codiciada por Rusia y Estados Unidos… y por todo adicto. Dispuesto a abismarse en todos los peligros, como un santo o un criminal con orden de búsqueda y captura, Lee no tiene nada que perder. En esta novela aflora por primera vez ese paisaje alucinado que hoy todo lector reconoce como el mundo particular de William S. Burroughs.

William Burroughs. El dramaturgo “zumbao” que asesinó a su mujer.

Por Abdellatif Bouziane/ tangerexpress

 

William Seward Burroughs escritor estadounidense y artista experimental, nació en 1914 en Saint Louis (Missouri) y terminó sus estudios en la Universidad de Harvard en 1936. Después de residir en varios lugares del mundo, depresivo, buscando drogas nuevas y experimentando con sustancias nuevas, murió el 2 de agosto de 1997 a causa de un ataque cardíaco. En 1954 se establece en Tánger, refugiado a causa de sus problemas con la justicia estadounidense, y allí residirá hasta 1958. Estos años serán los más duros y dramáticos en su dilatada vida, como consecuencia de su creciente adicción a las drogas y estupefacientes, llegando a ganarse el apodo de “el hombre invisible”, por su aspecto débil y exonerado. La carrera como escritor de William Burroughs quedará marcada, al igual que su destino, por el fallecimiento de su mujer mientras él, en estado ebrio, practicaba el tiro al blanco. Un suceso “fortuito” con muy mala espina. En fin, que añadiendo el horror que provoca la imagen de este hecho a su pervertida historia, la obra literaria de este súbdito siempre ha levantado un exagerado interés entre cualquier muchedumbre y en casi todos los medios de comunicación. Ha sido una literatura manchada con sangre. Nunca, y tristemente, han faltado los que salen en defensa de la honorabilidad de aquel genuino hombre de letras, aún sabiendo que había perpetrado un crimen.

queer william burroughs

Para empezar, este sujeto, no necesita defensores. El emblemático escritor de la generación “Beat”, cuando vivía en México D.C., en los años cincuenta, concretamente en el año 1951, mató a su mujer de un disparo en la cabeza, por accidente. Su imagen fue toda la vida muy ensombrecida por su abuso de las drogas, del alcohol y por sus salidas de tono. ¡Vaya panorama y valla escultura de personaje! Declaraba que se trataba de un juego – parecido al de la manzana sobre la cabeza, practicado en la Edad media-. Me imagino al zumbado de William Burroughs, sentado en una silla, con una pistola en la mano y observando fijamente al cadáver de su mujer, rodeado de un charco de sangre, como si fuera un animal sacrificado. Debía ser un extraño tributo, una víctima de un apuesta, obligada a punta de pistola, en un estado de avanzada embriaguez y en un acto para comprobar quien puede más. El juego acabó mal. En su declaración afirmó que fue una muerte accidental. Algunos forenses avalaron su versión y, pocos días más tarde, aprovechó la benevolencia de la justicia mejicana para largarse, gracias a su “respetable” ciudadanía estadounidense y a la total y absoluta corrupción mejicana. Así fue como eludió el proceso penal. ¡Maldito pájaro! Según la sentencia de la justicia mejicana, y gracias al chanchullo de un corrupto abogado, “el rey del soborno” fue declarado inocente, en base a la ley de la bala perdida. Burroughs jamás se libro de su culpabilidad, y perturbado llegó a comentar que aquel maldito balazo se volvió y se apoderó de él.

Algunos lo calificaron de genio incomprendido, de escritor loco, creativo e improvisador, de enfermo mental inventado, de melancólico alterado, de escritor bohemio y descarado, de escritor de situaciones imposibles pero creíbles, de transgresor, de escritor surrealista y urbano, de escritor del mundo marginal, de escritor de monólogos dialécticos y de poemas, de escritor de la generación “Beat” , de escritor de culto y de meditación, de escritor para músicos, de escritor inmoral y distante del romanticismo, de escritor del morbo, de escritor de homosexuales, de escritor mutante, de escritor de la morfina, de escritor adicto y de escándalo, de escritor de argumentos fragmentados y agitados, de escritor de ambientes raros y de transiciones extremas sin justificar, de escritor incoherente, de escritor viajero y autobiográfico, de escritor chiflado, variopinto y prestigiador lingüístico, de escritor rebelde…En fin, el mérito de William Burroughs se engrandeció, singularmente, con su capacidad de introducir sus palabras en todas las tendencias capaces de arrollar a cualquier personalidad, incluso en la ficción y la cibernética.

william burroughs

En definitiva, al final de su vida, el escritor maldito se convirtió en una especie de icono mediático, cultural e internauta con más presencia que cuando estaba vivo. Afortunadamente, hoy en día, años después de su muerte, sigue ocupando el mismo lugar de ambigüedad literaria y de viajero rebelde, pero sobre todo de culpabilidad por asesinar a su mujer y no haberse hecho justicia. Seguro que el tiempo le seguirá dando la razón, pero no fue una bala perdida.

 

Compartir:

Facebook
Twitter

1 comentario en “Queer, obra beatnik y definitiva de William Burrougs cumple 25 años desde su edición definitiva y 70 desde que la escribiera.”

  1. Pretender resumir la incidencia y calidad literarias de Burroughs en el sórdido y presunto homicidio de su mujer, calificándolo, además, de escritor exageradamente ensalzado, con una literatura: “manchada en sangre”, de “pervertida historia”, o escritor de mérito engrandecido… sería hilarante, de no ser cierto. Esta semblanza y poco más, sobre W. Burroughs, muy deficiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!
queer william burroughs

Dolce&Gabbana construye con ‘ArteModa’ la genealogía artística de su universo creativo

La historia del arte también puede leerse sobre un cuerpo. Puede adquirir la forma de una capa, plegarse en la arquitectura de un vestido o reaparecer, varios siglos después, en la superficie minuciosa de un bordado. ‘Dolce&Gabbana ArteModa’, el volumen realizado por la firma italiana en colaboración con Rizzoli, parte de esa posibilidad: comprender la moda como un lenguaje capaz de traducir la pintura, la escultura, el mosaico y la ornamentación histórica a una materia viva, móvil y destinada a relacionarse con la anatomía.
El libro, publicado el pasado mayo, no se limita a recopilar las referencias artísticas que han acompañado la trayectoria de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Su propósito consiste en construir una genealogía visual de la casa, explicar de qué manera determinadas obras maestras, periodos históricos y movimientos creativos han alimentado su imaginario y revelar el procedimiento mediante el cual una imagen deja de pertenecer exclusivamente al museo para convertirse en tejido, volumen, color y gesto.

El abogado Celestino García Carreño reconstruye en “El deudor cautivo” la batalla judicial contra las tarjetas revolving

Celestino García Carreño, abogado especializado en derecho de consumo bancario, acaba de publicar su primer libro: El deudor cautivo. La obra se aleja del tratado legal. Se trata, más bien, de un libro de divulgación jurídica y financiera, pero, sobre todo, de la crónica real y la intrahistoria de una batalla pionera en España que comenzó —por casualidad y sin demasiada fe— allá por 2016.

La ausencia de Lorca: Ian Gibson publica una crónica sobre la fosa que España aún no ha sabido cerrar

Ian Gibson regresa a Federico García Lorca desde el lugar más oscuro, más material y más incómodo de su biografía: la fosa que todavía no ha sido encontrada. En ‘No me encontraron. La fosa de Lorca: crónica de un olvido’, publicado por la editorial Aguilar el 21 de mayo de 2026, el hispanista vuelve sobre una de las grandes ausencias simbólicas de la cultura española: la desaparición física del poeta asesinado en agosto de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, y la persistente incapacidad del país para localizar sus restos casi noventa años después. «Si la derecha moderada tuviera la valentía y la decencia de buscar a nuestro mayor poeta de todos los tiempos, eso sería fantástico porque sería empezar la reconciliación, y Lorca sería un símbolo de la reconciliación, porque este país no está reconciliado», ha dicho en una entrevista con EFE.

Entrevistamos a Juan Miguel Hernández León a propósito de su nuevo ensayo ‘Ser-Arte’

‘Ser- Arte’ se incorpora como una pieza clave en la investigación intelectual de Juan Miguel Hernández León, presidente del Círculo de Bellas Artes y reciente Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Tras ‘Ser-Paisaje’ y ‘Ser-Arquitectura’ el autor completa una trilogía literaria atravesada por una misma pregunta ontológica: qué significa que algo sea cuando deja de reducirse a objeto, función, apariencia o forma. En esta conversación con Urban Beat, Hernández León aborda la naturaleza del arte moderno y su evolución desde una posición que desborda la estética clásica de la belleza para situar la creación en un territorio más exigente: aquel donde el arte aspira a desvelar lo verdadero. Su reflexión entiende la práctica artística como apertura de pensamiento, forma de acoso a la realidad y lugar donde puede hacerse presente aquello que es. Frente a una época dominada por la mercancía, la turistificación de la ciudad, la captura ideológica del lenguaje y la pérdida de sentido, ‘Ser arte’ propone volver a pensar la obra como espacio crítico donde forma, experiencia y verdad se tensan hasta revelar lo esencial de nuestra existencia contemporánea.

Crítica literaria a “Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo” de Juan Carlos Trinchet

Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo es una pieza de enorme potencia literaria porque no se aproxima a la Conquista como un episodio muerto, clausurado por los manuales de historia, sino como una herida fisiológica todavía abierta. El relato no mira el siglo XVI desde la distancia limpia del archivo, sino desde una cámara febril que se introduce en la carne, en la lengua, en la sangre, en el deseo, en la dominación y en la memoria vencida. Su fuerza no procede de la reconstrucción objetiva ni de la voluntad documental, sino de una operación más radical: convertir la violencia colonial en una pesadilla corporal, política y simbólica. No estamos ante una novela histórica convencional, ni ante una ficción de época que busque reproducir con obediencia museística los hechos, los nombres y las cronologías. Estamos ante una forma de horror histórico barroco donde la Conquista aparece como una maquinaria de posesión total: posesión del territorio, de los cuerpos, del lenguaje, de la fe, del deseo, de la economía y hasta de la imaginación del vencido. Es curioso que incluso el texto, aproveche sus erratas para potenciar su permanencia en una imperfección que escandalizaría a muchos académicos.

Javier Bellot presenta “Cómo sobrevivir a una madre”, un libro que pone palabras a lo que muchos hijos callan

Todos somos hijos. Muchos siguen pagando el precio sin saber por qué. Casi ninguno ha sabido nombrar esa relación. Pocos se han atrevido a mantener un diálogo con su madre muerta. Esta semana sale a la venta Cómo sobrevivir a una madre, del escritor y comunicador Javier Bellot publicada por la editorial Ocho y Medio. Un libro incómodo, necesario y profundamente humano que se atreve a mirar de frente una de las relaciones más idealizadas —y menos cuestionadas— de nuestra cultura: la relación entre una madre y su hijo.

También te puede interesar

¿Dime con qué te evades y te diré quién eres en la Era del Cactus?

Los homosexuales siempre han sido los grandes precursores de las tendencias que el mundo heterosexual termina copiando, asumiendo y, a menudo, exagerando. Pasó con la moda urbana: desde la implantación de la riñonera o el bolso masculino, hasta los pendientes que hoy lucen con orgullo los futbolistas millonarios y que ya forman parte del patrimonio estético de la masa en la calle y los gimnasios. Es un proceso cíclico de asimilación cultural. Pero donde este patrón de imitación y réplica se repite con una precisión milimétrica no es en las pasarelas, sino en el mercado de la evasión existencial. Lo que empieza siendo un secreto a voces, un ritual de refugio en los afters gais y los espacios clandestinos de las grandes ciudades, acaba inevitablemente convertidose en una arraigada e incontestable práctica social transversal. Atrás quedaron ya los tiempos románticos y casi analógicos de la cafeína, las benzodiacepinas, el tabaco, los porros y la cocaína, sustancias que hoy consumen más algunos padres nostálgicos en sus cenas de reencuentro, que sus propios hijos.

Brassaï descifra los signos secretos de París en el Moderna Museet

El Moderna Museet de Estocolmo reconstruye la geografía nocturna y secreta de París a través de la mirada de Brassaï, uno de los grandes renovadores de la fotografía europea del siglo XX. Abierta hasta al 4 de octubre de 2026, ‘Brassaï. Los signos secretos de París’ reúne más de 160 fotografías en blanco y negro y constituye la primera gran presentación dedicada al artista en Suecia. La selección está formada por copias antiguas en gelatina de plata realizadas por el propio fotógrafo, circunstancia que permite contemplar las imágenes con las gradaciones, texturas y matices tonales concebidos originalmente por su autor.
La exposición se adentra en el periodo más fértil de su trayectoria, situado fundamentalmente en la década de 1930, cuando Brassaï convirtió sus recorridos nocturnos por la capital francesa en una investigación visual sobre la ciudad, sus habitantes y las huellas anónimas depositadas en sus muros. París deja de ser en estas imágenes una sucesión de monumentos reconocibles para transformarse en una materia viva, compuesta por niebla, adoquines húmedos, luces de gas, habitaciones clandestinas y figuras que parecen surgir de la oscuridad.

Dolce&Gabbana construye con ‘ArteModa’ la genealogía artística de su universo creativo

La historia del arte también puede leerse sobre un cuerpo. Puede adquirir la forma de una capa, plegarse en la arquitectura de un vestido o reaparecer, varios siglos después, en la superficie minuciosa de un bordado. ‘Dolce&Gabbana ArteModa’, el volumen realizado por la firma italiana en colaboración con Rizzoli, parte de esa posibilidad: comprender la moda como un lenguaje capaz de traducir la pintura, la escultura, el mosaico y la ornamentación histórica a una materia viva, móvil y destinada a relacionarse con la anatomía.
El libro, publicado el pasado mayo, no se limita a recopilar las referencias artísticas que han acompañado la trayectoria de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Su propósito consiste en construir una genealogía visual de la casa, explicar de qué manera determinadas obras maestras, periodos históricos y movimientos creativos han alimentado su imaginario y revelar el procedimiento mediante el cual una imagen deja de pertenecer exclusivamente al museo para convertirse en tejido, volumen, color y gesto.

¿Qué sabemos realmente de Jiddu Krishnamurti?

En 2026 se cumplen cuarenta años de la muerte de Jiddu Krishnamurti, ocurrida el 17 de febrero de 1986 en Ojai, California. El aniversario devuelve al primer plano a una figura cuya obra conserva una vigencia difícil de acomodar en los estantes habituales. Fue presentado durante su adolescencia como futuro guía espiritual de la humanidad y terminó impugnando la autoridad del maestro. Habló ante auditorios multitudinarios, pero pidió a quienes lo escuchaban que no lo convirtieran en referente. Promovió escuelas y aceptó la creación de fundaciones destinadas a preservar sus enseñanzas, aunque sostuvo que la verdad no podía quedar encerrada en una institución, una religión o un procedimiento. El aniversario de su muerte permite revisar la obra de un pensador que combatió la autoridad espiritual, investigó los mecanismos del miedo y convirtió la observación de la conciencia en una forma radical de responsabilidad. Su legado conserva una extraña actualidad, aunque también exige separar la intuición filosófica de la evidencia científica y la libertad interior de sus posibles simplificaciones.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias