El cartel exhibe la pluralidad estética y conceptual que define a la moda contemporánea: desde la sobriedad minimalista hasta la exuberancia cromática, pasando por apuestas que entienden la moda como gesto político o herramienta de transformación social. Los nombres confirmados son Acceptance Letter, Acromatyx, Aleixandri Studio, Benavente, Carlota Barrera, Custo Barcelona, Doblas, Dominnico, Eikō Ai, Escorpion, Gau, Guillermina Baeza, Habey Club, Inma Linares, Juan VG, Lemāchet, Lola Casademunt by Maite, Moisés Nieto, Nathalie Chandler, Outsiders Division, Reparto, Santamarta, Simorra y Zoe Oms.
Un mosaico de identidades creativas
Cada firma aporta un universo propio, marcado por el compromiso con la artesanía, la innovación o la resistencia estética:
- Acceptance Letter, nacida en Seúl y Berlín en 2023, plantea un diseño antropológico que reivindica la sinceridad frente a las tendencias volátiles.
- Acromatyx, dirigida por Franx de Cristal y Xavi García, se mueve entre minimalismo y vanguardia, explorando volúmenes, superposiciones y deconstrucción, con el negro como base.
- Aleixandri Studio, fundada por Marc Aleixandri tras su paso por Palomo Spain, entiende la moda sin género como resistencia queer, en un imaginario técnico y poético comprometido con la producción responsable.
- Benavente, de Paco Benavente, despliega romanticismo y ambigüedad con una apuesta por el detalle artesanal y una belleza moderna y sutil.
- Carlota Barrera, premiada con el Vogue Fashion Fund España 2019, se centra en la moda masculina de autor.
- Custo Barcelona, icono nacido en los años 80, sigue siendo referente internacional en el uso innovador del color y los estampados.
- Doblas, retorno de Carlos Doblas tras quince años de silencio, condensa sus reflexiones en una síntesis renovada de estilo y lenguaje.
- Dominnico, bajo la dirección de Domingo Rodríguez Lázaro, defiende la sostenibilidad con investigaciones en tejidos y patronajes de precisión.
- Eikō Ai, de Glòria Lladó, fundada en 2018, ofrece prêt-à-porter femenino inspirado en historias cosmopolitas, sensuales y mágicas.
- Escorpion, activo desde 1929, es icono internacional en moda de punto por su versatilidad atemporal.
- Gau, con espíritu joven y sexy, funde dramatismo y sofisticación en un lenguaje estético inspirado en arte, música y arquitectura.
- Guillermina Baeza, pionera desde los años 70 en lencería y moda de baño.
- Habey Club, de David Salvador y Javier Zunzunegui, apuesta por fibras recicladas y tejidos orgánicos en un discurso de sostenibilidad radical.
- Inma Linares, activa desde 2011, consolidada en 2015 con atelier en Sevilla, ha vestido a actrices como Elsa Pataky o Marta Hazas.
- Juan VG, marca vallisoletana de upcycling, reinventa ropa de segunda mano con estética grunge y piezas pintadas a mano.
- Lemāchet, de Lucía Sánchez, revoluciona la sastrería masculina con creatividad e innovación.
- Lola Casademunt by Maite, línea premium que reinventa tendencias bajo un sello propio.
- Moisés Nieto, fundado en 2011, es referente ético y sostenible, ganador del Premio Nacional de Moda, defensor de la producción local y trazable.
- Nathalie Chandler, artista belga afincada en Barcelona, mezcla rock y chic para romper códigos sociales.
- Outsiders Division, de David Méndez Alonso, convierte emociones y artesanía olvidada en prendas contemporáneas.
- Reparto, de Margil Peña y Ana Viglione, combina humor, actualidad y entretenimiento visual con impacto positivo.
- Santamarta, proyecto minimalista basado en el upcycling artesanal para minimizar la huella ambiental.
- Simorra, de Javier Simorra, conceptualiza los tejidos como portadores de mensajes y emociones.
- Zoe Oms, destinada a jóvenes mujeres, combina romanticismo etéreo y sensibilidad artística en su búsqueda de una identidad única.
Más allá de la pasarela, 080 Barcelona Fashion se ha consolidado como un espacio donde se reflexiona sobre los valores que marcarán el futuro de la industria: la circularidad, la diversidad y la innovación sostenible. La iniciativa 080 Reborn, que suma ya cuatro ediciones, es el emblema de este compromiso. Allí, el reciclaje textil y la segunda mano dejan de ser prácticas marginales para convertirse en estrategias centrales de creación y consumo.
La plataforma no es únicamente un escaparate, sino también un motor de concienciación: visibiliza nuevas formas de interacción entre diseñadores, consumidores y empresas. Así, el evento catalán se convierte en un punto de encuentro para imaginar cómo se vestirá el futuro sin sacrificar ética ni creatividad.









