Urban Beat Contenidos

Romeo Castellucci presenta en Madrid “Bérénice” protagonizada por Isabelle Huppert

En un tiempo escénico dominado por la saturación de signos y la hiperactividad narrativa, la radical quietud emerge como gesto político y estético. Teatros del Canal acoge "Bérénice", la relectura que Romeo Castellucci realiza del texto de Jean Racine, una operación de despojamiento que convierte la tragedia clásica en un territorio de concentración extrema donde la palabra se vuelve materia y la voz, arquitectura. En el centro gravitacional de esta propuesta se sitúa Isabelle Huppert, convertida en presencia absoluta, en eje inmóvil alrededor del cual orbita todo el dispositivo escénico. La pieza, programada del 10 al 12 de abril en la Sala Roja Concha Velasco, se articula como un monólogo que no adapta tanto como reconfigura el original raciniano. Castellucci no traduce la obra: la tensiona hasta llevarla a un umbral donde la teatralidad se repliega sobre sí misma. Bérénice deja de ser personaje para devenir fenómeno: una figura que encarna, simultáneamente, el deseo, la renuncia y la imposibilidad de reconciliar lo íntimo con lo político. La actriz, definida por el propio director como una “estrella fija”, no actúa dentro de la escena, sino que la funda.

La radicalidad formal de la propuesta se extiende al tratamiento sonoro. El universo acústico no acompaña la acción: la genera. La voz de Huppert, procesada por el artista sonoro Scott Gibbons, produce tanto lo audible como lo latente, configurando una dramaturgia paralela donde el sonido se convierte en pensamiento expandido. La escena se escucha tanto como se contempla, en un ejercicio de percepción total que desborda los límites convencionales del teatro.

A esta arquitectura sensorial se suma el vestuario de Iris van Herpen, cuya aproximación escultórica refuerza la dimensión icónica del montaje. Sus diseños, situados en la intersección entre la artesanía y la tecnología, no ilustran el personaje, sino que lo reconfiguran como imagen en tensión, como cuerpo atravesado por fuerzas invisibles.

La obra retoma el núcleo argumental de la tragedia original: en la Roma del año 79 d. C., el emperador Tito, victorioso tras la Primera Guerra Judía, se ve obligado a renunciar a su amor por Berenice ante la presión política del Senado y del pueblo romano. La imposibilidad de sostener ese vínculo desencadena una cadena de delegaciones y silencios: Tito encarga a Antíoco, también enamorado de la princesa, que comunique la ruptura. El drama no se resuelve en la acción, sino en la incapacidad de pronunciarla. Berenice, al comprender que el poder se impone al afecto, decide abandonar Roma. La tragedia no culmina en el conflicto, sino en su aceptación lúcida.

Castellucci encuentra en esta estructura una forma de pensar el amor como ficción atravesada por la violencia de lo real. Amar y ser amado aparece aquí como un campo de tensiones donde la verdad y la mentira se confunden, donde la locura no es una excepción sino una consecuencia lógica del deseo. La inmovilidad que el director atribuye a la obra no implica ausencia de intensidad, sino su condensación extrema: todo ocurre en la superficie de la voz, en la vibración de un cuerpo que sostiene el peso de lo irrepresentable.

Considerada una de las producciones europeas recientes más relevantes, Bérénice confirma la trayectoria de Castellucci como uno de los grandes reformuladores del lenguaje escénico contemporáneo. Su teatro, que integra disciplinas y desborda jerarquías, insiste en cuestionar la primacía del texto para construir experiencias donde la imagen, el sonido y la presencia operan como vectores de sentido autónomos.

La presencia de Huppert refuerza esa ambición. Formada en instituciones como la ENSATT y el Conservatorio de París, su carrera ha transitado con naturalidad entre el cine y el teatro, colaborando con cineastas como Claude Chabrol, Jean-Luc Godard, Michael Haneke o Paul Verhoeven. Su reconocimiento internacional —que incluye premios en Cannes y Venecia, un Globo de Oro y una nominación al Óscar por Elle— se amplía en el ámbito escénico con colaboraciones junto a figuras como Robert Wilson, Peter Zadek, Claude Régy o Krzysztof Warlikowski.

En Bérénice, esa trayectoria cristaliza en un gesto de síntesis: una actriz sola, un texto despojado, una escena que renuncia al exceso para explorar la densidad de lo esencial. El teatro, reducido a su núcleo más austero, reaparece aquí como un espacio de resistencia frente a la saturación contemporánea: un lugar donde el silencio también habla y donde la inmovilidad, lejos de ser vacío, se revela como una forma extrema de intensidad.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!

Damien Jalet despliega en Madrid un universo coreográfico en metamorfosis

Damien Jalet lleva años trabajando en una zona donde la danza deja de pertenecer únicamente al teatro y entra en un proceso de metamorfosis constante. El cuerpo puede convertirse en signo ritual, dispositivo político, materia cinematográfica o superficie sometida a fuerzas que parecen excederlo. Esa capacidad para transformar el movimiento al hacerlo circular entre disciplinas sitúa al coreógrafo franco-belga en una posición singular dentro de la creación contemporánea y explica el ciclo que Centro Danza Matadero y Cineteca le dedican en Madrid del 5 al 12 de septiembre.

Temporada Alta cumple 35 años entre obras consagradas y talentos emergentes

Treinta y cinco años después de su nacimiento, Temporada Alta podría permitirse administrar el prestigio acumulado. El festival ha elegido otra posibilidad: utilizar la experiencia como una estructura desde la que seguir arriesgando. Del 3 de octubre al 8 de diciembre, Girona, Salt y otros siete municipios volverán a convertirse en un territorio compartido por la escena internacional, la creación iberoamericana y los artistas del país, mediante una programación que reúne 91 espectáculos, 21 coproducciones y 22 estrenos absolutos, además de seis estrenos en España y cuatro en Cataluña.

‘Electra jonda’ traslada la maldición de los Atridas a un cortijo andaluz

Agamenón ha muerto y Clitemnestra y Egisto gobiernan la casa levantada sobre su asesinato. Electra permanece sometida al poder de quienes mataron a su padre y deposita en el regreso de Orestes su única esperanza de venganza: restaurar el orden familiar exige que el hermano mate a Egisto y a su propia madre. En el linaje de los Atridas, la justicia llega siempre contaminada por la sangre que pretende reparar. Juan Guerrero Zamora trasladó ese núcleo trágico desde Micenas hasta un cortijo andaluz en Electra jonda, montaje que Teatros del Canal presentará del 5 al 18 de septiembre bajo la dirección de Manuel Canseco. La producción de la Comunidad de Madrid para Teatros del Canal, coproducida con el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, aproxima el mito al presente sin despojarlo de sus elementos esenciales: el asesinato de Agamenón, la alianza de Clitemnestra y Egisto, la obstinación de Electra y el regreso de Orestes como promesa de liberación y continuidad del crimen.

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid lleva a Escena Escorial ‘Nascencia’, una danza sobre la herida y el renacimiento

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid llegará el próximo 3 de septiembre al Festival Internacional de Artes Escénicas Escena Escorial con ‘Nascencia’, una suite de danza española contemporánea que sitúa el cuerpo frente a uno de sus conflictos más antiguos: la necesidad de reconstruirse después de la caída. La producción continúa así el itinerario iniciado el pasado mes de junio en Clásicos en Alcalá y prepara su desembarco en los Teatros del Canal, donde permanecerá del 24 de septiembre al 4 de octubre de 2026.

Coslada Radial lleva la creación contemporánea al corazón de la periferia madrileña

Durante tres días, Coslada dejará de funcionar únicamente como escenario para asumir una posición más ambiciosa: la de una ciudad que incorpora la creación contemporánea a su vida cotidiana. Del 18 al 20 de septiembre, la sexta edición de Coslada Radial distribuirá espectáculos y actividades por distintos rincones del municipio con una programación concebida para aproximar los nuevos lenguajes escénicos a públicos diversos.
Impulsado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Coslada en Madrid, el festival reúne danza, teatro, música, propuestas familiares, experiencias no convencionales, talleres y acciones participativas. Su política de acceso mantiene una dimensión pública reconocible: las actividades serán gratuitas o exigirán una aportación simbólica de un euro cuando resulte necesario controlar el aforo.

‘Patrimonio. Segunda edición’ celebra el legado vivo de la danza española

El Ballet Español de la Comunidad de Madrid presenta del 8 al 19 de julio, ‘Patrimonio. Segunda edición’, dentro de la programación de ‘Veranos en el parque’, el ciclo cultural de verano impulsado por la Comunidad de Madrid en el Parque de Santander. La propuesta, bajo la dirección artística de Mónica Fernández, regresa como un recorrido por algunas de las expresiones fundamentales de la danza española y sitúa en primer plano una pregunta decisiva: cómo mantener vivo un legado escénico sin convertirlo en una ceremonia inmóvil.

También te puede interesar

JENNIE traslada la precisión del ballet al lenguaje deportivo de adidas

La relación de JENNIE con adidas entra en una nueva fase. Después de varios años vinculada a la firma como embajadora y protagonista de distintas campañas, la artista surcoreana asume por primera vez funciones de codiseño en ‘adidas Originals by JENNIE FW26’, una colección que desplaza su presencia dentro de la marca desde la representación hacia la intervención creativa directa.

Damien Jalet despliega en Madrid un universo coreográfico en metamorfosis

Damien Jalet lleva años trabajando en una zona donde la danza deja de pertenecer únicamente al teatro y entra en un proceso de metamorfosis constante. El cuerpo puede convertirse en signo ritual, dispositivo político, materia cinematográfica o superficie sometida a fuerzas que parecen excederlo. Esa capacidad para transformar el movimiento al hacerlo circular entre disciplinas sitúa al coreógrafo franco-belga en una posición singular dentro de la creación contemporánea y explica el ciclo que Centro Danza Matadero y Cineteca le dedican en Madrid del 5 al 12 de septiembre.

‘Ni agua ni tierra’, el pantano como archivo político del presente

Hay territorios cuya resistencia comienza precisamente en su incapacidad para obedecer nuestras divisiones. La turbera carece de la firmeza tranquilizadora de la tierra y tampoco pertenece completamente al agua. Retiene cuerpos, objetos y sedimentos; dificulta el tránsito, altera el tiempo de la descomposición y convierte aquello que debería desaparecer en una presencia obstinada. Sobre esa anomalía física construye ‘Ni agua ni tierra’ una reflexión donde geología, memoria y política terminan compartiendo el mismo suelo. El Centro de Arte Contemporáneo Castillo Ujazdowski de Varsovia reúne hasta el 27 de septiembre las obras de quince artistas y colectivos bajo el comisariado de Anna Czaban y Krzysztof Gutfrański. El punto de partida puede parecer estrictamente natural: los humedales. Sin embargo, la exposición pronto abandona cualquier aproximación paisajística convencional. Lo que interesa es aquello que esos ecosistemas conservan, ocultan, protegen y, en determinadas circunstancias, permiten utilizar.

‘Aqua Mater’ lleva a Madrid el planeta esencial de Sebastião Salgado

Sebastião Salgado pasó buena parte de su carrera fotografiando aquello que la historia económica y política deja sobre los cuerpos: trabajo, desplazamiento, pobreza, explotación. Con los años, esa mirada se desplazó hacia una escala anterior y más vasta, donde el ser humano dejó de ocupar necesariamente el centro. ‘Aqua Mater’ pertenece a ese movimiento. La exposición reúne en Madrid cerca de un centenar de imágenes tomadas durante más de veinticinco años en algunos de los territorios más remotos del planeta y sitúa el agua no como motivo paisajístico, sino como una materia que organiza ecosistemas, geografías y formas de vida. Tras la muerte del fotógrafo en 2025, la muestra adquiere además una condición inevitablemente retrospectiva: permite observar cómo la preocupación social de Salgado terminó desembocando en una reflexión sobre aquello que sostiene, y también limita, la presencia humana en la Tierra.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias