La programación despliega una pluralidad de lenguajes escénicos donde tradición, fisicalidad y nuevas narrativas conviven sin jerarquías. La compañía surcoreana Goblin Party, la coreógrafa Mounia Nassangar, la Compagnie Accrorap y la formación española TAIAT Dansa articulan un recorrido que sitúa al cuerpo como archivo, como superficie de inscripción de lo social y lo emocional.
Goblin Party abre el ciclo con Once Upon A Time (Sala Negra, 10, 11 y 12 de abril), una pieza que reinterpreta el folclore coreano desde una estética contemporánea. La obra construye un universo escénico donde lo fantástico irrumpe en lo cotidiano: un mercado de duendes que emerge al anochecer convierte objetos residuales en materia simbólica. El gesto coreográfico, apoyado en instrumentos tradicionales, desplaza el valor de lo material hacia una dimensión afectiva, donde memoria y sueño operan como monedas de intercambio.
Entre el 15 y el 18 de abril, Mounia Nassangar presenta Stuck (Sala Negra, 19:00h), su primera creación como coreógrafa. La pieza se instala en el territorio de lo inefable: cuando el lenguaje verbal se fractura, el cuerpo asume la enunciación. Lejos de una aproximación literal a la salud mental, Nassangar traza un mapa de estados internos que coexisten y se contradicen. La experiencia de quedar atrapada —física y psicológicamente— se traduce en una escritura corporal donde la danza no ilustra, sino que revela.
El 17 y 18 de abril, la Sala Roja Concha Velasco acoge ** Le murmure des songes, de la Compagnie Accrorap**, bajo la dirección de Kader Attou. La propuesta se abre a todos los públicos, pero evita cualquier simplificación: se trata de un viaje sensorial por los estratos de la memoria. Cuatro intérpretes transitan un paisaje poblado de imágenes fragmentarias —olores, objetos, recuerdos— donde la danza dialoga con la música, la ilustración y el videoarte. El resultado es una dramaturgia onírica que convierte la infancia en territorio de exploración estética.
El cierre llega el 29 y 30 de abril con ** Las hijas de Bernarda, de TAIAT Dansa** (Sala Roja, 20:00h), una relectura coreográfica del universo de Federico García Lorca. Las directoras Inma García y Meritxell Barberá desplazan el foco hacia las cinco hijas, diluyendo la figura de Bernarda hasta casi hacerla desaparecer. La escena se convierte en un espacio de observación donde el encierro, la angustia y el conflicto se analizan con una precisión casi clínica. La combinación de coreografía, música en directo y material documental intensifica una lectura que despoja al texto de su dimensión exclusivamente literaria para inscribirlo en el cuerpo.
La programación de abril en Teatros del Canal no responde a una lógica de acumulación, sino a una estrategia de fricción entre lenguajes. Cada pieza activa una pregunta distinta sobre el movimiento: como archivo cultural, como mecanismo de resistencia o como forma de pensamiento. En ese cruce, la danza deja de ser disciplina para convertirse en un campo expandido donde lo escénico se redefine constantemente.









