Urban Beat Contenidos

Mohamed El Morabet

El escritor Mohamed El Morabet gana el premio Málaga de Novela.

Una madrileña y un joven magrebí cruzan sus vidas en Tetuán cuando se encuentran con el arte como nexo de unión entre ellos mismos en la novela Desierto Mar. Su autor, Mohamed El Morabet, ha sido nombrado como ganador en la decimoquinta edición del Premio Málaga de Novela por su obra; en la que "se subrayan los vínculos entre el universo marroquí y el mundo occidental".

“No es una novela autobiográfica, pero cada uno de los personajes representa una parte de mí y de mis vivencias como joven marroquí que se trasladó a Madrid a estudiar. Estoy en los dos protagonistas”, ha explicado el escritor de 38 años originario de Alhucemas. Un relato en el que convergen dos universos paralelos, un joven panadero que comienza el día a las 3 de la madrugada, pero que se adentra en un proceso ambicioso en busca de su felicidad, y una chica madrileña que se muda a la ciudad de Tánger para impartir clases en la Facultad de Bellas Artes, ciencia que se convierte en el punto de convergencia de estos ficticios. “Considero que la unión por el arte tiene más presencia en la novela que el choque entre los dos mundos”, ha explicado Mohamed.

Mohamed El Morabet

Un argumento que casa con la trayectoria personal de El Morabet, quien a sus 19 años se instaló en la capital para iniciar sus estudios como ingeniero, aunque la vida lo encauzó a que finalizara la carrera de Ciencias Políticas, y desde entonces está afincado en el país. “Alhucemas es una ciudad con gran presencia española, mi infancia está ligada a España”, explicó el autor, el cual lleva diez años escribiendo en castellano. Asimismo, el escritor confesó que el mayor esfuerzo lo tuvo que realizar para adentrase en la piel de la protagonista. “No quedan restos en la novela del joven que llegó a España para ser ingeniero, pero sí del adolescente que quería ser artista”, ha revelado.

“He tratado de diluir todo el conflicto burocrático, no he querido hacer una novela política, apunta Mohamed. El artista ha explicado algunas pinceladas de una obra que arranca con la Marcha Verde, que constituyó la invasión marroquí de la provincia española del Sáhara en 1975, pero en la que ambos protagonistas no se encuentran hasta 1983 y que se alarga hasta 1992. Con este hecho histórico arranca el primer capitulo de una obra que será editada próximamente por la editorial Galaxia Gutenberg.

Mohamed El Morabet

El premio ha sido dado a conocer este lunes en rueda de prensa y ha contado con la presencia de la concejala de Cultura, Noelia Losada; el director de la editorial Galaxia Gutenberg, Joan Tarrida; y miembros del jurado. El galardón, dotado con 18.000 euros, está convocado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de la capital en colaboración con la editorial Galaxia Gutenberg, que publicará la novela.

Noelia Losada, ha dado a conocer el ganador del premio. “La lengua sirve como ejemplo para unir culturas, y la obra de Mohamed es un ejemplo de ello”, ha apuntado la concejala. Eva Díaz, directora del Centro Andaluz de las Letras y miembro del jurado que certamen, ha resaltado el detalle con el que está descrito el paisaje en el relato. Asimismo, el director de la editorial Galaxia, Joan Tarrida, ha apuntado a que la novela forma parte del fenómeno de escritores de otros ámbitos que adoptan el español y que enriquecen la literatura del país aportando miradas desde otros espacios.

Mohamed El Morabet.

Mohamed El Morabet

En la web de la Fundación Tres Culturas puede leerse sobe el ganador de la XV edición del Premio Málaga de Novela: “El Morabet, nacido en el Rif marroquí pero afincado en España desde su adolescencia, pertenece a ese aún reducido grupo de jóvenes escritores de origen magrebí que ya forman parte no solo de la sociedad sino también de la literatura española, al haber elegido la lengua de su país de adopción, un fenómeno ya antiguo y bien asentado en países como Francia, Inglaterra o Alemania, pero todavía reciente en España, donde sobre todo lo representa la catalana Najat El Hachmi“.

Compartir:

Facebook
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Descarga ahora el último número de nuestra revista!
Mohamed El Morabet

Dolce&Gabbana construye con ‘ArteModa’ la genealogía artística de su universo creativo

La historia del arte también puede leerse sobre un cuerpo. Puede adquirir la forma de una capa, plegarse en la arquitectura de un vestido o reaparecer, varios siglos después, en la superficie minuciosa de un bordado. ‘Dolce&Gabbana ArteModa’, el volumen realizado por la firma italiana en colaboración con Rizzoli, parte de esa posibilidad: comprender la moda como un lenguaje capaz de traducir la pintura, la escultura, el mosaico y la ornamentación histórica a una materia viva, móvil y destinada a relacionarse con la anatomía.
El libro, publicado el pasado mayo, no se limita a recopilar las referencias artísticas que han acompañado la trayectoria de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Su propósito consiste en construir una genealogía visual de la casa, explicar de qué manera determinadas obras maestras, periodos históricos y movimientos creativos han alimentado su imaginario y revelar el procedimiento mediante el cual una imagen deja de pertenecer exclusivamente al museo para convertirse en tejido, volumen, color y gesto.

El abogado Celestino García Carreño reconstruye en “El deudor cautivo” la batalla judicial contra las tarjetas revolving

Celestino García Carreño, abogado especializado en derecho de consumo bancario, acaba de publicar su primer libro: El deudor cautivo. La obra se aleja del tratado legal. Se trata, más bien, de un libro de divulgación jurídica y financiera, pero, sobre todo, de la crónica real y la intrahistoria de una batalla pionera en España que comenzó —por casualidad y sin demasiada fe— allá por 2016.

La ausencia de Lorca: Ian Gibson publica una crónica sobre la fosa que España aún no ha sabido cerrar

Ian Gibson regresa a Federico García Lorca desde el lugar más oscuro, más material y más incómodo de su biografía: la fosa que todavía no ha sido encontrada. En ‘No me encontraron. La fosa de Lorca: crónica de un olvido’, publicado por la editorial Aguilar el 21 de mayo de 2026, el hispanista vuelve sobre una de las grandes ausencias simbólicas de la cultura española: la desaparición física del poeta asesinado en agosto de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, y la persistente incapacidad del país para localizar sus restos casi noventa años después. «Si la derecha moderada tuviera la valentía y la decencia de buscar a nuestro mayor poeta de todos los tiempos, eso sería fantástico porque sería empezar la reconciliación, y Lorca sería un símbolo de la reconciliación, porque este país no está reconciliado», ha dicho en una entrevista con EFE.

Entrevistamos a Juan Miguel Hernández León a propósito de su nuevo ensayo ‘Ser-Arte’

‘Ser- Arte’ se incorpora como una pieza clave en la investigación intelectual de Juan Miguel Hernández León, presidente del Círculo de Bellas Artes y reciente Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Tras ‘Ser-Paisaje’ y ‘Ser-Arquitectura’ el autor completa una trilogía literaria atravesada por una misma pregunta ontológica: qué significa que algo sea cuando deja de reducirse a objeto, función, apariencia o forma. En esta conversación con Urban Beat, Hernández León aborda la naturaleza del arte moderno y su evolución desde una posición que desborda la estética clásica de la belleza para situar la creación en un territorio más exigente: aquel donde el arte aspira a desvelar lo verdadero. Su reflexión entiende la práctica artística como apertura de pensamiento, forma de acoso a la realidad y lugar donde puede hacerse presente aquello que es. Frente a una época dominada por la mercancía, la turistificación de la ciudad, la captura ideológica del lenguaje y la pérdida de sentido, ‘Ser arte’ propone volver a pensar la obra como espacio crítico donde forma, experiencia y verdad se tensan hasta revelar lo esencial de nuestra existencia contemporánea.

Crítica literaria a “Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo” de Juan Carlos Trinchet

Cuauhtémoc o el águila del crepúsculo es una pieza de enorme potencia literaria porque no se aproxima a la Conquista como un episodio muerto, clausurado por los manuales de historia, sino como una herida fisiológica todavía abierta. El relato no mira el siglo XVI desde la distancia limpia del archivo, sino desde una cámara febril que se introduce en la carne, en la lengua, en la sangre, en el deseo, en la dominación y en la memoria vencida. Su fuerza no procede de la reconstrucción objetiva ni de la voluntad documental, sino de una operación más radical: convertir la violencia colonial en una pesadilla corporal, política y simbólica. No estamos ante una novela histórica convencional, ni ante una ficción de época que busque reproducir con obediencia museística los hechos, los nombres y las cronologías. Estamos ante una forma de horror histórico barroco donde la Conquista aparece como una maquinaria de posesión total: posesión del territorio, de los cuerpos, del lenguaje, de la fe, del deseo, de la economía y hasta de la imaginación del vencido. Es curioso que incluso el texto, aproveche sus erratas para potenciar su permanencia en una imperfección que escandalizaría a muchos académicos.

Javier Bellot presenta “Cómo sobrevivir a una madre”, un libro que pone palabras a lo que muchos hijos callan

Todos somos hijos. Muchos siguen pagando el precio sin saber por qué. Casi ninguno ha sabido nombrar esa relación. Pocos se han atrevido a mantener un diálogo con su madre muerta. Esta semana sale a la venta Cómo sobrevivir a una madre, del escritor y comunicador Javier Bellot publicada por la editorial Ocho y Medio. Un libro incómodo, necesario y profundamente humano que se atreve a mirar de frente una de las relaciones más idealizadas —y menos cuestionadas— de nuestra cultura: la relación entre una madre y su hijo.

También te puede interesar

La endometriosis deja de ser invisible en la nueva instalación de Laia Abril

Durante más de siglo y medio, la endometriosis ha soportado una doble condena: la agresión física de una enfermedad crónica y la sospecha cultural proyectada sobre quienes intentaban explicar su sufrimiento. ‘Endometriosis. El dolor silenciado 1860-2026’, la instalación inédita de Laia Abril presentada por PHotoESPAÑA y el Museo Nacional del Romanticismo, convierte esa continuidad histórica en una acusación visual contra la indiferencia clínica, el abandono institucional y la normalización del dolor femenino. La exposición, inaugurada el 2 de junio en Madrid, podrá visitarse gratuitamente hasta el 13 de septiembre de 2026.
El título establece una cronología deliberadamente incómoda. En 1860 se realizó una de las primeras descripciones médicas de la endometriosis; en 2026, millones de personas continúan enfrentándose a demoras en el diagnóstico, tratamientos insuficientes y consultas en las que sus síntomas son relativizados. Abril transforma esos 166 años en la medida de un fracaso: el progreso científico ha sido incapaz de erradicar por completo los prejuicios desde los que se interpreta el cuerpo femenino.

¿Dime con qué te evades y te diré quién eres en la Era del Cactus?

Los homosexuales siempre han sido los grandes precursores de las tendencias que el mundo heterosexual termina copiando, asumiendo y, a menudo, exagerando. Pasó con la moda urbana: desde la implantación de la riñonera o el bolso masculino, hasta los pendientes que hoy lucen con orgullo los futbolistas millonarios y que ya forman parte del patrimonio estético de la masa en la calle y los gimnasios. Es un proceso cíclico de asimilación cultural. Pero donde este patrón de imitación y réplica se repite con una precisión milimétrica no es en las pasarelas, sino en el mercado de la evasión existencial. Lo que empieza siendo un secreto a voces, un ritual de refugio en los afters gais y los espacios clandestinos de las grandes ciudades, acaba inevitablemente convertidose en una arraigada e incontestable práctica social transversal. Atrás quedaron ya los tiempos románticos y casi analógicos de la cafeína, las benzodiacepinas, el tabaco, los porros y la cocaína, sustancias que hoy consumen más algunos padres nostálgicos en sus cenas de reencuentro, que sus propios hijos.

Brassaï descifra los signos secretos de París en el Moderna Museet

El Moderna Museet de Estocolmo reconstruye la geografía nocturna y secreta de París a través de la mirada de Brassaï, uno de los grandes renovadores de la fotografía europea del siglo XX. Abierta hasta al 4 de octubre de 2026, ‘Brassaï. Los signos secretos de París’ reúne más de 160 fotografías en blanco y negro y constituye la primera gran presentación dedicada al artista en Suecia. La selección está formada por copias antiguas en gelatina de plata realizadas por el propio fotógrafo, circunstancia que permite contemplar las imágenes con las gradaciones, texturas y matices tonales concebidos originalmente por su autor.
La exposición se adentra en el periodo más fértil de su trayectoria, situado fundamentalmente en la década de 1930, cuando Brassaï convirtió sus recorridos nocturnos por la capital francesa en una investigación visual sobre la ciudad, sus habitantes y las huellas anónimas depositadas en sus muros. París deja de ser en estas imágenes una sucesión de monumentos reconocibles para transformarse en una materia viva, compuesta por niebla, adoquines húmedos, luces de gas, habitaciones clandestinas y figuras que parecen surgir de la oscuridad.

Dolce&Gabbana construye con ‘ArteModa’ la genealogía artística de su universo creativo

La historia del arte también puede leerse sobre un cuerpo. Puede adquirir la forma de una capa, plegarse en la arquitectura de un vestido o reaparecer, varios siglos después, en la superficie minuciosa de un bordado. ‘Dolce&Gabbana ArteModa’, el volumen realizado por la firma italiana en colaboración con Rizzoli, parte de esa posibilidad: comprender la moda como un lenguaje capaz de traducir la pintura, la escultura, el mosaico y la ornamentación histórica a una materia viva, móvil y destinada a relacionarse con la anatomía.
El libro, publicado el pasado mayo, no se limita a recopilar las referencias artísticas que han acompañado la trayectoria de Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Su propósito consiste en construir una genealogía visual de la casa, explicar de qué manera determinadas obras maestras, periodos históricos y movimientos creativos han alimentado su imaginario y revelar el procedimiento mediante el cual una imagen deja de pertenecer exclusivamente al museo para convertirse en tejido, volumen, color y gesto.

Scroll al inicio

¡Entérate de todo lo que hacemos

Regístrate en nuestro boletín semanal para recibir todas nuestras noticias